El Papa defiende la indisolubilidad y estabilidad del matrimonio
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El Papa Benedicto XVI aseguró ayer que uno de los problemas que más preocupa a la Iglesia en Camerún es la situación de la familia, motivo por el que animó a los obispos del país a seguir defendiendo la dignidad y el papel del matrimonio, que implica un amor indisoluble y estable, subrayó.
El Pontífice hizo estas declaraciones ante los obispos de Camerún en la Iglesia de Cristo Rey de Yaoundé, la capital del país, en la segunda jornada de su primer viaje a África, durante el que además de Camerún, visitará Angola. Benedicto XVI también aprovechó su encuentro con los prelados para resaltar el papel que tiene la mujer en la comunidad eclesial y en la sociedad, tal y como demuestra la participación activa de las asociaciones femeninas en varios sectores de la Iglesia, detalló.
Otro de los temas abordados durante su discurso fue el de la pobreza, al recordar que la misión del obispo le compromete a ser el principal defensor de los derechos de los pobres. Asimismo, les emplazó a velar para que sus comunidades excluyan cualquier tipo de etnocentrismo y particularismo excesivo. El Romano Pontífice también se refirió al creciente crecimiento que están registrando las sectas y los movimientos esotéricos, así como la religiosidad supersticiosa en la sociedad camerunense, motivo por el que emplazó a mejorar la formación, especialmente en el mundo universitario e intelectual.
En cuanto a la expresividad y alegría que suele caracterizar las celebraciones litúrgicas en los distintos países africanos, el Papa pidió que este modo de celebrar las ceremonias no sea un obstáculo sino un medio para entrar en diálogo y en comunión con Dios. Finalmente, se refirió a la autenticidad con que deben actuar tanto los sacerdotes como las personas consagradas para que no haya ninguna diferencia entre lo que enseñan y lo que viven cada día.
En particular, dio gracias a Dios por la gran cantidad de vocaciones sacerdotales que suele haber en las distintas diócesis de Camerún. No obstante, insistió en la necesidad de que llevar a cabo un serio discernimiento en la elección final de los candidatos, para conseguir que todos ellos sean hombres maduros y equilibrados, bien preparados para la vida sacerdotal.
Antes de encontrarse con los obispos del país, el Papa realizó una visita de cortesía al presidente de la República de Camerún, Paul Biya. Esta tarde, en cambio, se reunió con los sacerdotes, religiosos, seminaristas, miembros de movimientos eclesiales y representantes de otras confesiones cristianas.
Otro de los temas abordados durante su discurso fue el de la pobreza, al recordar que la misión del obispo le compromete a ser el principal defensor de los derechos de los pobres. Asimismo, les emplazó a velar para que sus comunidades excluyan cualquier tipo de etnocentrismo y particularismo excesivo. El Romano Pontífice también se refirió al creciente crecimiento que están registrando las sectas y los movimientos esotéricos, así como la religiosidad supersticiosa en la sociedad camerunense, motivo por el que emplazó a mejorar la formación, especialmente en el mundo universitario e intelectual.
En cuanto a la expresividad y alegría que suele caracterizar las celebraciones litúrgicas en los distintos países africanos, el Papa pidió que este modo de celebrar las ceremonias no sea un obstáculo sino un medio para entrar en diálogo y en comunión con Dios. Finalmente, se refirió a la autenticidad con que deben actuar tanto los sacerdotes como las personas consagradas para que no haya ninguna diferencia entre lo que enseñan y lo que viven cada día.
En particular, dio gracias a Dios por la gran cantidad de vocaciones sacerdotales que suele haber en las distintas diócesis de Camerún. No obstante, insistió en la necesidad de que llevar a cabo un serio discernimiento en la elección final de los candidatos, para conseguir que todos ellos sean hombres maduros y equilibrados, bien preparados para la vida sacerdotal.
Antes de encontrarse con los obispos del país, el Papa realizó una visita de cortesía al presidente de la República de Camerún, Paul Biya. Esta tarde, en cambio, se reunió con los sacerdotes, religiosos, seminaristas, miembros de movimientos eclesiales y representantes de otras confesiones cristianas.