El Papa lanza un llamamiento contra la "plaga del terrorismo" y "la difusión del fundamentalismo"
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El Papa Benedicto XVI lanzó esta mañana un nuevo llamamiento contra la "plaga de la violencia y el terrorismo" y "la difusión del extremismo y del fundamentalismo en el mundo", según declaró en su discurso a los obispos de Kazakistán y de Asia Central.
Según el Pontífice, es necesario "contrastar estos flagelos con intervenciones legislativas". Aunque "la fuerza del derecho nunca debe transformarse en iniquidad, ni se puede limitar el libre ejercicio de las religiones, porque profesar la propia fe libremente es uno de los derechos humanos fundamentales y universalmente reconocidos", matizó.
Por otro lado, pidió a los prelados que no se desanimen a causa del reducido número de católicos que viven en sus países, donde "a pesar de las duras presiones" sufridas "durante los años del régimen ateo y comunista (...) la llama de la fe ha permaneciendo encendida en el corazón de los creyentes", resaltó.
El Papa les animó a buscar "con paciencia y valentía nuevas formas y métodos de apostolado", "según las exigencias actuales" y "teniendo en cuenta la lengua y la cultura de los fieles".
A este respecto, hizo hincapié en que "la Iglesia no impone, sino que propone libremente la fe católica, sabiendo que la conversión es el fruto misterioso de la acción del Espíritu Santo".
"Precisamente por esto, está prohibida toda forma de proselitismo que obligue o induzca y atraiga a alguien con inoportunos engaños a abrazar la fe" ya que ésta llega a través de "una reflexión madura y responsable" que las personas deben "poder realizar libremente".
Por otro lado, pidió a los prelados que no se desanimen a causa del reducido número de católicos que viven en sus países, donde "a pesar de las duras presiones" sufridas "durante los años del régimen ateo y comunista (...) la llama de la fe ha permaneciendo encendida en el corazón de los creyentes", resaltó.
El Papa les animó a buscar "con paciencia y valentía nuevas formas y métodos de apostolado", "según las exigencias actuales" y "teniendo en cuenta la lengua y la cultura de los fieles".
A este respecto, hizo hincapié en que "la Iglesia no impone, sino que propone libremente la fe católica, sabiendo que la conversión es el fruto misterioso de la acción del Espíritu Santo".
"Precisamente por esto, está prohibida toda forma de proselitismo que obligue o induzca y atraiga a alguien con inoportunos engaños a abrazar la fe" ya que ésta llega a través de "una reflexión madura y responsable" que las personas deben "poder realizar libremente".