El papel de Zapatero
01/10/2010 - 09:45
Zapatero leyó una declaración institucional en el Palacio de la Moncloa en la que reiteró el enérgico rechazo del Gobierno español tanto por la conducta irresponsable y provocadora de Hamas cuyo lanzamiento de cohetes Qassam provocó la ruptura de la tregua con Israel, como la reacción absolutamente desproporcionada y contraria al derecho internacional comunitario del Gobierno de Tel Aviv.
Unas y otras conductas sólo conseguirán sumir a la región y a los pueblos que la habitan en la desesperanza y la frustración, aseveró el presidente del Gobierno. Sin embargo, tras defender el principio irrenunciable de que la población no puede ser tomada como rehén de los conflictos políticos, Zapatero lanzó su principal reproche a Israel: Éste no será el camino que lleve a la paz y a la seguridad de su pueblo. El Gobierno español comprende que la seguridad es esencial para Israel, pero poner esta conquista en la fuerza de las armas sin atender a los daños enormes e irreparables a la población inocente es un camino sin salida, añadió el jefe del Ejecutivo, para quien no hay salida militar a la crisis abierta en Oriente Próximo.
Hay que abrir un espacio urgente para la política y la diplomacia, para la razón y el respeto a una legalidad que la comunidad internacional debe conseguir imponer con la misma contundencia a todas las partes, sentenció el jefe del Ejecutivo, que recordó que desde el pasado 27 de diciembre, cuando se inició la ofensiva del Tsahal sobre la Franja de Gaza, han muerto más de 500 personas y hay miles de heridos muchos de ellos entre la población civil palestina y que también israelíes han muerto bajo el fuego de los misiles de Hamas. Zapatero recordó que desde el primer día ha seguido la crisis abierta en la Franja de Gaza y que ha dado instrucciones al ministro de Exteriores y Cooperación, Miguel Angel Moratinos, para que haciendo valer la capacidad de interlocución de España en la región y manteniéndose en contacto permanente con los actores regionales e internacionales con influencia en la región, España pueda contribuir a estabilizar la situación haciendo llegar también al pueblo palestino la ayuda humanitaria imprescindible en estos momentos.
En este sentido, Zapatero explicó que el domingo conversó con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, con quien acordó coordinarse para presionar conjuntamente en todos los ámbitos internacionales y pedir un alto el fuego inmediato. También coincidieron en que deben ser los países árabes amigos los que desempeñen en primer lugar un papel clave en la solución de la crisis y que la UE, en estrecha cooperación con los socios en la región puede y debe impulsar
Hay que abrir un espacio urgente para la política y la diplomacia, para la razón y el respeto a una legalidad que la comunidad internacional debe conseguir imponer con la misma contundencia a todas las partes, sentenció el jefe del Ejecutivo, que recordó que desde el pasado 27 de diciembre, cuando se inició la ofensiva del Tsahal sobre la Franja de Gaza, han muerto más de 500 personas y hay miles de heridos muchos de ellos entre la población civil palestina y que también israelíes han muerto bajo el fuego de los misiles de Hamas. Zapatero recordó que desde el primer día ha seguido la crisis abierta en la Franja de Gaza y que ha dado instrucciones al ministro de Exteriores y Cooperación, Miguel Angel Moratinos, para que haciendo valer la capacidad de interlocución de España en la región y manteniéndose en contacto permanente con los actores regionales e internacionales con influencia en la región, España pueda contribuir a estabilizar la situación haciendo llegar también al pueblo palestino la ayuda humanitaria imprescindible en estos momentos.
En este sentido, Zapatero explicó que el domingo conversó con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, con quien acordó coordinarse para presionar conjuntamente en todos los ámbitos internacionales y pedir un alto el fuego inmediato. También coincidieron en que deben ser los países árabes amigos los que desempeñen en primer lugar un papel clave en la solución de la crisis y que la UE, en estrecha cooperación con los socios en la región puede y debe impulsar