El parking de la plaza Mayor genera dudas en el PSOE e IU
01/10/2010 - 09:45
Por: ANDRÉS BACHILLER. GUADALAJARA
Después de que el proyecto se haya ido cocinando a fuego lento durante años, la plaza Mayor cada vez está más cerca de guardar en sus entrañas un aparcamiento subterráneo, aunque el proyecto parece no ilusionar a todo el mundo.
Tras su paso por el pleno celebrado ayer en el Ayuntamiento, el convenio urbanístico para la construcción y explotación de esta infraestructura ya tiene luz verde necesaria antes de su construcción.
El acuerdo ratificado ayer contempla la autorización de las dos empresas propietarias de los solares por donde se ubicarán la entrada y la salida del parking subterráneo, Mayor 12 y Gestesa. Esta última, además, será la encargada de la explotación y gestión del aparcamiento una vez que se ponga en marcha. Tendrá un total de 137 plantas tanto para residentes como en rotación distribuidas a lo largo de cuatro plantas, reservando un porcentaje de las mismas para personas con algún tipo de discapacidad. La concesión será para los próximos 50 años.
El convenio no contó con los votos a favor del Grupo Socialista, que aunque se muestra a favor de la construcción de este parking también considera que el acuerdo no profundiza en algunos temas, según detalló la concejala Marina Alba, que echa especialmente en falta el pertinente informe de viabilidad económica. Y eso que desde el equipo de Gobierno se ha venido asegurando en las últimas fechas que el proyecto no les costará ni un solo céntimo de euro merced a esa concesión administrativa durante varias décadas.
Accesibilidad
Por otro lado, los socialistas propusieron analizar concienzudamente la accesibilidad de la zona, ya que, como detalló Alba, si bien los residentes no deberían de generar demasiado trasiego de vehículos, sí pudiera suceder lo contrario con las plazas en rotación es decir, en aquellas que se paga por el tiempo estacionado. Podría tensionar demasiado el tráfico, advierte la socialista, quien recordó que esa zona centro ofrece otras posibilidades, como la plaza de Dávalos o el entorno de la estación de autobuses.
Más contundente en su postura se mostró ayer el único edil de Izquierda Unida, José Luis Maximiliano, que directamente afirmó que su formación política no quiere ver un aparcamiento bajo la plaza Mayor. En su alocución plenaria, Maximiliano justificó su decisión porque, a su entender, el tránsito de vehículos hacia el aparcamiento atentaría contra la calidad de vida de los residentes y de los peatones. Además, y puesto que es muy probable que bajo la plaza se hallen restos arqueológicos, Maximiliano asegura que éstos podrían ponerse en peligros con la ejecución de las obras. Esta posibilidad, precisamente, hace temer al equipo de Gobierno que el proyecto pueda demorarse en exceso en el tiempo, dependiendo de lo que se encuentre en el subsuelo.
El acuerdo ratificado ayer contempla la autorización de las dos empresas propietarias de los solares por donde se ubicarán la entrada y la salida del parking subterráneo, Mayor 12 y Gestesa. Esta última, además, será la encargada de la explotación y gestión del aparcamiento una vez que se ponga en marcha. Tendrá un total de 137 plantas tanto para residentes como en rotación distribuidas a lo largo de cuatro plantas, reservando un porcentaje de las mismas para personas con algún tipo de discapacidad. La concesión será para los próximos 50 años.
El convenio no contó con los votos a favor del Grupo Socialista, que aunque se muestra a favor de la construcción de este parking también considera que el acuerdo no profundiza en algunos temas, según detalló la concejala Marina Alba, que echa especialmente en falta el pertinente informe de viabilidad económica. Y eso que desde el equipo de Gobierno se ha venido asegurando en las últimas fechas que el proyecto no les costará ni un solo céntimo de euro merced a esa concesión administrativa durante varias décadas.
Accesibilidad
Por otro lado, los socialistas propusieron analizar concienzudamente la accesibilidad de la zona, ya que, como detalló Alba, si bien los residentes no deberían de generar demasiado trasiego de vehículos, sí pudiera suceder lo contrario con las plazas en rotación es decir, en aquellas que se paga por el tiempo estacionado. Podría tensionar demasiado el tráfico, advierte la socialista, quien recordó que esa zona centro ofrece otras posibilidades, como la plaza de Dávalos o el entorno de la estación de autobuses.
Más contundente en su postura se mostró ayer el único edil de Izquierda Unida, José Luis Maximiliano, que directamente afirmó que su formación política no quiere ver un aparcamiento bajo la plaza Mayor. En su alocución plenaria, Maximiliano justificó su decisión porque, a su entender, el tránsito de vehículos hacia el aparcamiento atentaría contra la calidad de vida de los residentes y de los peatones. Además, y puesto que es muy probable que bajo la plaza se hallen restos arqueológicos, Maximiliano asegura que éstos podrían ponerse en peligros con la ejecución de las obras. Esta posibilidad, precisamente, hace temer al equipo de Gobierno que el proyecto pueda demorarse en exceso en el tiempo, dependiendo de lo que se encuentre en el subsuelo.