El Parlamento de Irán ratifica a una ministra pero veta a otras dos
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Irán contará con la primera mujer ministra desde la Revolución Islámica de 1979, después de que el Parlamento iraní aprobará hoy a 18 de los 21 ministros propuestos por el presidente, Mahmud Ahmadineyad, quien sale reforzado con este respaldo a su gabinete y podrá centrarse ahora en el asunto nuclear. Ahmadineyad había propuesto a tres mujeres para que ocuparan ministerios en su Ejecutivo, pero dos de ellas fueron rechazadas. Llama la atención el respaldo a un novato como ministro de Petróleo y a un hombre reclamado por la Justicia argentina.
Muerte a Israel, corearon los diputados después de que Vahidi recibiera 227 votos, convirtiéndose en el miembro del nuevo Gobierno que ha conseguido un mayor apoyo. Su nominación para el cargo ha sido censurada por Argentina, que lo acusa de estar involucrado en el atentado con bomba contra la Amia --en Buenos Aires en 1994--, que causó la muerte de 85 personas. Teherán ha negado en repetidas ocasiones cualquier vínculo con este hecho.
En cuanto al ministro de Petróleo, Masud Mirkazemi, fue quien recibió el menor número de votos favorables, 147 de un total de 290. Irán es el quinto exportador mundial de petróleo y las ventas de crudo representan la principal fuente de ingresos del país. De las tres mujeres que aspiraban a entrar en el Ejecutivo, sólo lo ha conseguido la de Sanidad, Marzieh Vahid Dastjerdi, ya que la de Bienestar y Seguridad Social, Fatemeh Ajorlou, y la de Educación, Sousan Keshavarz, han sido rechazadas, al igual que el nominado para la cartera de Energía, Mohamad Aliabadi. Aun así, para Ahmadineyad es crucial que entre los ministros aceptados estén los de Petróleo; Defensa; Inteligencia, Heydar Moslehi; Interior, Mostafa Mohamad Najjar; Asuntos Económicos y Finanzas, Seyyed Shamseddin Hosseini; y Asuntos Exteriores, Manuchehr Mottaki. La votación parlamentaria no supone un revés para el presidente, quien también vio en 2005 cómo los legisladores desaprobaban a cuatro de sus candidatos.
El jefe de Estado tiene un plazo de tres meses para proponer nuevos candidatos que sustituyan a los rechazados por el Parlamento (Majlis), pero el nuevo Gobierno mantendrá su primera reunión el próximo domingo, según la radio estatal.
En opinión de Baqer Moin, analista de Irán que trabaja en Londres, Ahmadineyad es capaz de tener un gabinete que funciona y hacer lo que quiere poner en práctica. La pregunta clave es hasta qué punto la oposición va a permanecer tranquila, apuntó.
El resultado de las elecciones presidenciales del 12 de junio, que llevó a la oposición a organizar protestas masivas, sumió a Irán en la crisis interna más importante desde la Revolución Islámica. Además, expuso las divisiones cada vez más grandes dentro de la clase dirigente y contribuyó a incrementar la tensión en las relaciones con Estados Unidos y Europa.
Aunque el Majlis está dominado por conservadores, algunos antiguos partidarios de Ahmadineyad lo han abandonado tras los comicios. Por su parte, la oposición moderada mantiene que la votación se manipuló a favor del presidente y que el nuevo Gobierno es ilegítimo, pero las autoridades niegan que las elecciones fueran fraudulentas.
NUEVA ERA
En opinión de Ahmadineyad, hoy comienza una nueva era de cooperación constructiva entre el Parlamento y el Gobierno. De cara al futuro, el presidente ha adelantado que endurecerá su política exterior, aunque se puede decir que este cambio ya se notó tras los comicios, cuando Teherán acusó a los enemigos de la República Islámica de fomentar los disturbios.
Aún hoy sigue coleando este tema, y Alireza Hosseini Beheshti, uno de los asesores del líder opositor Mir Hosein Musavi, derrotado en las elecciones, denunció que durante aquellas manifestaciones murieron 72 personas, pese a que las autoridades hablan de 26 fallecidos.
En cuanto al ministro de Petróleo, Masud Mirkazemi, fue quien recibió el menor número de votos favorables, 147 de un total de 290. Irán es el quinto exportador mundial de petróleo y las ventas de crudo representan la principal fuente de ingresos del país. De las tres mujeres que aspiraban a entrar en el Ejecutivo, sólo lo ha conseguido la de Sanidad, Marzieh Vahid Dastjerdi, ya que la de Bienestar y Seguridad Social, Fatemeh Ajorlou, y la de Educación, Sousan Keshavarz, han sido rechazadas, al igual que el nominado para la cartera de Energía, Mohamad Aliabadi. Aun así, para Ahmadineyad es crucial que entre los ministros aceptados estén los de Petróleo; Defensa; Inteligencia, Heydar Moslehi; Interior, Mostafa Mohamad Najjar; Asuntos Económicos y Finanzas, Seyyed Shamseddin Hosseini; y Asuntos Exteriores, Manuchehr Mottaki. La votación parlamentaria no supone un revés para el presidente, quien también vio en 2005 cómo los legisladores desaprobaban a cuatro de sus candidatos.
El jefe de Estado tiene un plazo de tres meses para proponer nuevos candidatos que sustituyan a los rechazados por el Parlamento (Majlis), pero el nuevo Gobierno mantendrá su primera reunión el próximo domingo, según la radio estatal.
En opinión de Baqer Moin, analista de Irán que trabaja en Londres, Ahmadineyad es capaz de tener un gabinete que funciona y hacer lo que quiere poner en práctica. La pregunta clave es hasta qué punto la oposición va a permanecer tranquila, apuntó.
El resultado de las elecciones presidenciales del 12 de junio, que llevó a la oposición a organizar protestas masivas, sumió a Irán en la crisis interna más importante desde la Revolución Islámica. Además, expuso las divisiones cada vez más grandes dentro de la clase dirigente y contribuyó a incrementar la tensión en las relaciones con Estados Unidos y Europa.
Aunque el Majlis está dominado por conservadores, algunos antiguos partidarios de Ahmadineyad lo han abandonado tras los comicios. Por su parte, la oposición moderada mantiene que la votación se manipuló a favor del presidente y que el nuevo Gobierno es ilegítimo, pero las autoridades niegan que las elecciones fueran fraudulentas.
NUEVA ERA
En opinión de Ahmadineyad, hoy comienza una nueva era de cooperación constructiva entre el Parlamento y el Gobierno. De cara al futuro, el presidente ha adelantado que endurecerá su política exterior, aunque se puede decir que este cambio ya se notó tras los comicios, cuando Teherán acusó a los enemigos de la República Islámica de fomentar los disturbios.
Aún hoy sigue coleando este tema, y Alireza Hosseini Beheshti, uno de los asesores del líder opositor Mir Hosein Musavi, derrotado en las elecciones, denunció que durante aquellas manifestaciones murieron 72 personas, pese a que las autoridades hablan de 26 fallecidos.