El Pleno aprueba con bronca el nuevo reglamento del agua y la ordenanza ‘del botellón’

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
La Corporación municipal de Guadalajara aprobó el viernes en plenaria de ayer dos documentos importantes. Por un lado, el Reglamento del Servicio de Abastecimiento de Agua. Por otro, la nueva Ordenanza de la Convivencia Ciudadana. El primer punto se convirtió en elemento de discordia entre equipo de Gobierno y oposición. La aprobación de la Ordenanza no fue más sencilla.
Por un lado, el Reglamento del Servicio de Abastecimiento de Agua. Por otro, la nueva Ordenanza de la Convivencia Ciudadana. El primer punto se convirtió en elemento de discordia entre equipo de Gobierno y oposición. La aprobación de la Ordenanza no fue más sencilla. Durante la sesión, se dio luz verde además a algunos temas menores como la reversión al Ayuntamiento de una parcela cedida a la Fundación Laboral de la Construcción y la revisión de precios en el servicio de transporte urbano.

El programa de Ferias y Fiestas de la capital de este año es bueno. Jaime Carnicero, el concejal de Festejos, lo sabe. Tal vez por ello se convirtió ayer en látigo de la oposición, a la que dedicó acusaciones, chascarrillos y reproches. En las filas izquierdistas, la voz cantante la tomaron José Luis Maximiliano y Daniel Jiménez, que estuvo ayudado en las tareas de crítica por el academicista Carlos de la Fuente, quien protagonizó intensas batallas dialécticas con el propio Carnicero.

Después de siete horas de Pleno en la última sesión municipal, ayer concejales y asistentes se las prometían felices con un orden del día que apenas incluía 14 puntos. Media hora después del inicio se llegaba al punto seis. Por unanimidad se aprobaba la reversión al Ayuntamiento de una parcela cedida en su momento a la Fundación Laboral de la Construcción. De fondo, la otra cesión, la de la parcela a CEOE-Cepyme. La oposición estuvo rápida y escuchó en las palabras del concejal de Urbanismo, Juan Antonio de las Heras, indicios de su interés en que la patronal se quede con esta parcela. “Están vendiendo la piel del oso antes de cazarla”, les advirtió De las Heras.

El ritmo del Pleno disminuyó. Había que aprobar revisión de precios para el transporte urbano de viajeros e IU no veía las cosas claras. Según José Luis Maximiliano, “el PP cuadró mal a posta los presupuestos”, a pesar de las advertencias de la oposición. Socialistas e izquierdistas recordaron que ya en su momento manifestaron que la cantidad consignada a pagar los autobuses urbanos era insuficiente. La falta de presupuesto para acometer esta revisión ha retrasado hasta este mes de septiembre una subida de precios que debería haber entrado en vigor en enero. Ha sido necesaria una modificación de crédito, que habilita 300.000 euros más para pagar el servicio de transporte urbano y así poder llevar a pleno esta medida, que eleva hasta los 5,6 millones de euros el precio del servicio durante este 2008. “Ustedes mintieron y ahora chocamos contra la realidad”, aseguró el concejal de IU, señalando que en el debate de presupuestos indicaron que el Ayuntamiento debía aportar el 50 por ciento del coste total del servicio, un porcentaje que ahora alcanza el 57 por ciento. “Han tardado nueve meses en hacer una revisión de precios que se hace en tres por su incompetencia en materia de presupuestos”. Maximiliano anunció que “lo que aprobamos hoy ya queda desfasado”, gracias a lo que consideran una “chapuza” del equipo de Gobierno. También Sevillano insistió en que desde el PSOE también advirtieron de la corta cantidad presupuestada para los autobuses. De paso, Sevillano acusó al equipo de los populares de incumplir la promesa de subir las tasas y precios solo el IPC, “el autobús se ha incrementado de 0,80 a 1 euro”. El concejal del PSOE recordó además que, después de un año y medio gobernando, “aún no han traído a este Pleno la modificación de líneas prevista”, por lo que entienden que cuando esta se lleve a cabo será necesaria una nueva modificación de crédito. Amparándose en que “la empresa tiene derecho” a la citada revisión, los socialistas apoyaron la revisión, mientras que IU optó por la abstención. Pero a las palabras de los concejales de la izquierda les faltaba la réplica, que en esta ocasión llegó del concejal económico. Alfonso Esteban aludió a la crisis nacional, que en su segundo turno de palabra ya era mundial, “en el crecimiento cero y en el IPC del 15 por ciento”, asegurando que “si el presidente del Gobierno no sabía que se iban a producir, cómo lo iba a prever este humilde concejal de Economía y Hacienda”. La mención a Zapatero no cayó bien en los bancos de la oposición, “usted aprovecha a que alguien pase por ahí y le echa la culpa”, indicó Maximiliano, “pero usted es el único responsable de la economía del Ayuntamiento y de no haber metido en el presupuesto 50 millones de pesetas para los autobuses”. Sevillano, a estas altura del Pleno, había comenzado ya a alucinar, según reconoció él mismo. “Los ciudadanos de Guadalajara les han elegido a ustedes, no a Zapatero”, espetó el socialista, “llevan un año y medio estudiando los problemas de esta ciudad y les han elegido para que los resuelvan”. Teresa Tejedor, anterior concejala de Economía, sonreía ante las respuestas de Alfonso Esteban. “Han creado un agujero tremendo”, señaló Esteban, reprochando al anterior equipo de Gobierno la gratuidad aplicada en el servicio de transporte urbano para mayores y discapacitados.

Más sereno fue el debate sobre el punto siguiente. Por unanimidad se desestimaron la alegaciones presentadas por la Junta y un particular en contra del Estudio de detalle de la manzana situada entre Virgen de la Soledad y Juan Diges. El Ayuntamiento ha zanjado esta cuestión, en la que los tribunales han dicho que el Estudio de Detalle no es la fórmula correcta, con la aprobación de una Modificación Puntual del POM para redelimitar este espacio. Unanimidad también para informar favorablemente a la Modificación efectuada por el Ayuntamiento de Cabanillas en la zona limítrofe de la capital. Y hasta ahí los acuerdos.

Defectos de forma
El PSOE alegó defectos de forma tanto en el Reglamento del Servicio de Abastecimiento de Agua como en la Ordenanza de Convivencia. Apareció la chispa de Carlos de la Fuente, acompañado como siempre de los libros jurídicos que tan bien le asesoran. Primer asalto en su personal combate con Jaime Carnicero. Los socialistas presentaron fuera de plazo la reclamación contra el Reglamento y Carnicero insistió una vez tras otra en su error. Abogado contra abogado, De la Fuente y Carnicero convirtieron el salón de plenos en una sala de juicios. A Carnicero se le escapó que copió durante la carrera, el socialista se lo reprochó y Carnicero, algo flojo, arremetió contra la edad del oponente, “cuando usted estudiaba la tele era en blanco y negro”. La batalla siguió. Daniel Jiménez pidió que retiraran el texto, por contener errores en las alegaciones admitidas en la Comisión de Servicios Municipales. Román salió al quite e incluso pidió la intervención de la secretaria para zanjar el asunto. IU y PSOE recordaron la “importancia de las formas” y en cuantas ocasiones así se lo reclamaron en los cuatro años previos. El texto del agua salió adelante con los 13 votos a favor de los populares. PSOE e IU seguían molestos. No se votó en la Comisión el texto que, sin esta votación, nunca debió llegar al Pleno del 31 de julio. Carlos de la Fuente anunció que podrían llevar el asunto a los tribunales próximamente y el alcalde apuntó que su intención es llevar el pliego de condiciones para la adjudicación de este servicio al próximo Pleno del 3 de octubre.

A Antonio Román comenzaba a exaperarle tanta reclamación. El PSOE había presentado además un recurso de reposición contra el acuerdo plenario de aprobación de la Ordenanza de Convivencia y el regidor se vio obligado a manifestar lo que considera la única motivación de sus actuaciones. “Ustedes lo único que quieren es dilatar” la actividad del Ayuntamiento. De paso, les recordó que “su mala gestión les fue recriminada por los ciudadanos y por eso perdieron votos”.

Ordenanza de Convivencia
Llegó el turno de Mª José Agudo. Peinada de forma impecable, como siempre, agradeció su interés a todas las personas y colectivos que han presentado alegaciones, “que sin duda enriquecen la ordenanza”, al texto que, tras largo debate, recibió su aprobación definitiva. “Esta Ordenanza nace de la petición de muchos vecinos de Guadalajara que quieren preservar su calidad de vida”, indicó Mª José Agudo, en relación a una norma que, entre otros comportamientos, viene a regular la polémica práctica del ‘botellón’. Era casi la hora de comer, los concejales comenzaban a entrar y salir del salón de plenos en un baile incesante en el que, Maximiliano, único representante de su grupo, seguía sin poder participar. Una vez más manifestó sus “discrepancias sobre la necesidad de la Ordenanza” y aseguró no querer contribuir “a crear la falsa ilusión de que esta ordenanza va a resolver problemas demasiado diversos, que van desde la mendicidad hasta el vandalismo”. Para los socialistas, “la Ordenanza apenas aporta nada” y el “80 por ciento de lo que regula ya estaba regulado por otras normas”. Eusebio Robles, concejal de PSOE, subrayó que “la Ordenanza prohíbe, pero no soluciona, está prohibido orinar en la calle, pero no hemos puesto servicios públicos para que no tenga que hacerlo”. Pero el rodillo volvió a pasar sobre las alegaciones de los grupos. La Ordenanza quedó aprobada, de forma definitiva, con los 13 votos del Partido Popular. En octubre entrará en vigor la nueva norma, que prohíbe, entre otras cosas, el botellón.