El Pleno de la Diputación defiende la reserva estratégica de 400 hectómetros cúbicos

18/10/2013 - 12:13 Redacción

Con el apoyo del Grupo Popular y el voto en contra del PSOE, el Pleno de la Corporación provincial presidido por Ana Guarinos, ha aprobado el documento de alegaciones al Plan Hidrológico del Tajo presentado por la Diputación de Guadalajara, un documento que está en consonancia con el acuerdo alcanzado entre el Gobierno de España y las comunidades de Castilla-La Mancha, Madrid, Murcia, Valencia y Extremadura por el que se fija en 400 hectómetros cúbicos la reserva mínima en la cabecera del Tajo, poniendo así límite a los trasvases desde Entrepeñas y Buendía.
En este sentido, la Institución Provincial recuerda en sus alegaciones que hasta ahora, el Plan de la cuenca establece en 240 hectómetros cúbicos la reserva estratégica de Entrepeñas y Buendía, de forma que la nueva propuesta casi duplica esa cantidad, “consiguiendo hacer realidad una reivindicación histórica de la provincia de Guadalajara, especialmente de los municipios ribereños, que nunca antes se había conseguido”, asegura el diputado del PP y alcalde de Pareja, Francisco Javier del Río.
Del Río asegura que, en línea con las alegaciones de la Diputación, el documento consensuado por las comunidades autónomas,  “es un acuerdo histórico y supone un gran avance al elevar a rango de ley los 400 hectómetros cúbicos de reserva de agua en la cabecera del Tajo, dando así prioridad al principio de preferencia de la cuenca cedente”. El diputado delegado de Asistencia al Municipio señala además que “de esta forma se evitan decisiones discrecionales, de forma que la nueva normativa fija por ley las necesidades de cada región”.
Javier del Río recuerda que en los años de gobierno socialista no se ha hecho nada en materia de planificación hidrológica y considera que Guadalajara necesita un Plan Hidrológico del Tajo que “atienda sus necesidades presentes y futuras en materia de agua para que su falta no sea una dificultad para el crecimiento de nuestra tierra”. Asegura que la reforma del Plan es coherente con el principio de solidaridad interterritorial en España, y acaba con “la llamada guerra del agua, con los conflictos territoriales motivados por intereses políticos, garantizando la utilización del agua para el desarrollo de nuestra provincia”.
Límite a los trasvases y otras mejoras
En las alegaciones presentadas por la Diputación de Guadalajara al Plan Hidrológico del Tajo, se insiste en que “el agua debe ser una oportunidad de progreso para todos”, de manera que la política hidrológica debe tener en cuenta, entre otros, criterios de prioridad de uso en la propia cuenca, garantía de las necesidades presentes y futuras y la solidaridad interterritorial.
En esa línea, se plantea como un acierto que las mayores inversiones se dediquen a la mejora de la calidad de las aguas residuales y el hecho de que se aumente a 400 hm3 el umbral mínimo en Entrepeñas y Buendía, “que es el principal problema que presentan las poblaciones del entorno y una reivindicación histórica de los municipios afectados. Con la nueva reserva estratégica se pone límite a los trasvases”, asegura Del Río. Se considera que con la nueva reserva se reduce la capacidad de generar excedentes, por lo que se asegura que las transferencias desde la cabecera no supongan un límite para el desarrollo natural de la cuenca.
En sus alegaciones, la Diputación de Guadalajara también pide que se ponga en marcha lo antes posible y que se dote económicamente el Plan de Fomento de uso público y adecuación medioambiental del entorno de los embalses de Entrepeñas y Buendía diseñado por la Confederación Hidrográfica del Tajo, que se encuentra en la última fase de tramitación, y que ese Plan tenga en cuenta la opinión y las prioridades de los municipios.
También se insiste en la necesidad de actuar en materia de depuración de aguas de todos los pueblos ribereños mediante la elaboración de un Plan de Depuración de Aguas Residuales Urbanas.
Por último, en materia de regadíos, la Institución Provincial plantea un incremento de los recursos hídricos de la zona regable de Illana-Leganiel, de manera que los recursos asignados tengan verdadera repercusión en la actividad agraria de la provincia de Guadalajara.
Asimismo, se pide una solución a los problemas que sufren los regantes de Cogolludo, Arbancón, Membrillera, Carrascosa de Henares y Espinosa de Henares –deficiencias técnicas, administrativas y de disponibilidad de agua para atender las necesidades de la infraestructura-, recordando en este sentido que se trata de un problema heredado de una mala gestión administrativa y técnica por parte de los anteriores gestores regionales. La Institución Provincial pide a la Confederación del Tajo que, a pesar de no ser un problema ajeno a ese Organismo, ponga los medios para aportar una solución definitiva.