El PP define como “voluntarista y tramposo” el objetivo de déficit 1,3% del PIB planteado por el Gobierno

26/07/2011 - 13:50 FCV

El diputado nacional del PP, Ramón Aguirre, atribuye a la administración central el desbordamiento “sin límite” de las cuentas de Castilla-La Mancha que ha llevado a cuadriplicar esta cifra. “El Gobierno ha consentido que en los últimos cinco años la región haya estado instalada en una velocidad sin control de creación de déficit y deuda, algo que ha consentido”.
El mensaje que el Partido Popular llevará a la vicepresidenta Salgado a la reunión que se celebrará mañana en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera es nítido. El déficit de Castilla-La Mancha que el nuevo Gobierno de Cospedal ha heredado del de Barreda ha desbordado en sólo seis meses el objetivo planteado por el Gobierno para las comunidades autónomas para todo el año de no superar el 1,3% del PIB, alcanzando el 4,9%. Esto lo que provoca es que no se pueda cumplir con la misión de dinamizar la economía, aseguran. Para lograr este objetivo, por un lado, pedirá el aplazamiento de la devolución de los ingresos obtenidos de más por culpa de un mal cálculo realizado por el Estado. Por otro, solicitará un esfuerzo adicional para crear un fondo de rescate para recuperar el desequilibrio de los agujeros preexistentes, a lo que se suma el pago de la deuda estatal pendiente. Advierte sobre las diferentes obligaciones que debería asumir el Consejo de Política Fiscal y Financiera, como por ejemplo, elaborar un diagnóstico de las haciendas de las comunidades autónomas una vez conocidas las cuentas públicas verificadas; estudiar la aplicación del tope de gasto y endeudamiento y valorar la viabilidad de la devolución de algunas competencias.
El diputado nacional del PP por Guadalajara, Ramón Aguirre, asegura que  es un problema que afecta a todas las comunidades autónomas en mayor o menor medida. Para hacer frente a ello, el Estado ha realizado un planteamiento “voluntarista y tramposo”, en el caso de Castilla-La Mancha. Voluntarista, “porque existe un desbordamiento sin límite” del déficit que no se puede corregir con el planteamiento actual, asegura. Tramposo, porque “la administración central es consciente, y ha permitido, que Castilla-La Mancha haya estado instalada durante la última década en una velocidad sin control de generación de déficit y deuda que en estos días del recién estrenado Gobierno se ha visto agravada por un agujero preexistente en las cuentas públicas en el ámbito autonómico y municipal”.
Aguirre recuerda que “el Gobierno central sabe a través de un informe de la intervención general de la Junta que Castilla-La Mancha se sitúa en una desviación exponencial y explosiva del déficit”. La deuda, a 30 de junio, asciende a 7.455 millones de euros, recalca. A todo este problema se añaden las facturas pendientes de pago “guardadas en los cajones o escondidas” que ascienden a 2.606 millones de euros. Unos agujeros preexistentes “que son conocidos por Barreda y Araujo, así como la Intervención General del Estado y la vicepresidenta Económica Salgado desde el pasado encuentro en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera que se celebró el 27 de abril”, critica.
Esta situación provoca, según sus palabras, “la inmovilización del gasto público para generar dinamismo, una situación que merece una operación de rescate importante que requiere, por una parte, la aplicación de las medidas de recorte que está aplicando Cospedal y el esfuerzo del Estado procedente de un pacto en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera  con el que se disuelva el endeudamiento y el déficit de la Junta de Comunidades”. Hasta que no se lleve a cabo esta medida, asegura que “no se pueden abordar proyectos grandes de inversión”. Sin embargo indica que el nuevo equipo de la Junta está trabajando para hacer compatible la disolución del déficit con la acción de Gobierno. “Se seguirá pagando todo lo relacionado con la educación, la sanidad, lo relacionado con la dependencia, las nóminas”, ilustra. 
 Ante esta complicada situación económica, el diputado nacional ha destacado las diferentes medidas aplicadas por el Ejecutivo autonómico de María Dolores Cospedal en forma de reducción de consejerías, disminución de los altos cargos, supresión de puestos de libre designación, eliminación de empresas públicas y reguladores ineficientes, un drástico recorte de gastos de representación y protocolo, y una minoración de los gastos corrientes.      
 Aguirre afeó a la ministra de Economía “su actitud de desprecio al no querer entrevistarse con la presidenta regional, María Dolores Cospedal, para abordar la situación” y ha lamentado “una actitud de deslealtad con Castilla La Mancha al consentir el desbordamiento del gasto y el endeudamiento crónico que venía arrastrando el Gobierno autonómico del socialista José María Barreda”.