El PP tacha de puro fascismo el decreto vasco sobre el euskera
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El decreto lingüístico aprobado el lunes por el Gobierno vasco y que obligará a atender en euskera en grandes comercios y empresas en el plazo de cuatro años no ha dejado indiferente a nadie.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, respondió a la iniciativa del Ejecutivo de Juan José Ibarretxe recordándole que la mejor norma en relación a la lengua es la Constitución, pero las palabras más críticas llegaron desde el PP, que ya ha anunciado que pedirá su retirada e incluso estudia recurrirlo. En este sentido, el presidente de los populares en Vizcaya, Antonio Basagoiti, tachó la normativa de puro fascismo.
El candidato de consenso llamado a sustituir a María San Gil al frente del PP vasco valoró en rueda de prensa el decreto ratificado la víspera y aseguró que las normas que el Ejecutivo autonómico está aprobando acerca del euskera son puro fascismo, ya que, a su juicio, se intenta que la gente hable lo que le manda un político. Pretenden que en este país se tenga que hablar en una tienda, una empresa privada o en la casa de uno lo que se le ocurra a un lehendakari, criticó. Por eso, Basagoiti entiende que esta iniciativa va absolutamente en contra de las libertades.
El dirigente popular declaró que PNV, EA y EB deberían predicar con el ejemplo y mañana o pasado mañana a más tardar hacer dimitir a los cargos públicos del PNV que no sepan euskera, ya que van a obligar a un pobre hombre a saber euskera para trabajar en una tienda. En cualquier caso, Basagoiti llamó a los empresarios y comerciantes a estar tranquilos, ya que el PP pedirá próximamente la retirada del decreto mediante una proposición no de Ley en el Parlamento vasco. Así lo señaló el parlamentario Iñaki Oyarzábal, que no descartó la presentación de un recurso ante los tribunales.
Por su parte, De la Vega subrayó que la mejor norma en relación a la lengua está en el artículo 3 de la Constitución. Este punto detalla que el castellano es la lengua española oficial del Estado y todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho de usarla. En rueda de prensa, la vicepresidenta primera recalcó que el Gobierno garantiza el derecho de los ciudadanos a expresarse en la lengua oficial del país y en las de las distintas comunidades autónomas, pero no debe convertirse el idioma en un elemento de confrontación.
El candidato de consenso llamado a sustituir a María San Gil al frente del PP vasco valoró en rueda de prensa el decreto ratificado la víspera y aseguró que las normas que el Ejecutivo autonómico está aprobando acerca del euskera son puro fascismo, ya que, a su juicio, se intenta que la gente hable lo que le manda un político. Pretenden que en este país se tenga que hablar en una tienda, una empresa privada o en la casa de uno lo que se le ocurra a un lehendakari, criticó. Por eso, Basagoiti entiende que esta iniciativa va absolutamente en contra de las libertades.
El dirigente popular declaró que PNV, EA y EB deberían predicar con el ejemplo y mañana o pasado mañana a más tardar hacer dimitir a los cargos públicos del PNV que no sepan euskera, ya que van a obligar a un pobre hombre a saber euskera para trabajar en una tienda. En cualquier caso, Basagoiti llamó a los empresarios y comerciantes a estar tranquilos, ya que el PP pedirá próximamente la retirada del decreto mediante una proposición no de Ley en el Parlamento vasco. Así lo señaló el parlamentario Iñaki Oyarzábal, que no descartó la presentación de un recurso ante los tribunales.
Por su parte, De la Vega subrayó que la mejor norma en relación a la lengua está en el artículo 3 de la Constitución. Este punto detalla que el castellano es la lengua española oficial del Estado y todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho de usarla. En rueda de prensa, la vicepresidenta primera recalcó que el Gobierno garantiza el derecho de los ciudadanos a expresarse en la lengua oficial del país y en las de las distintas comunidades autónomas, pero no debe convertirse el idioma en un elemento de confrontación.