El pregón de Los Chispas y un espectacular desfile de carrozas abren las fiestas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
ALOVERA
Un espectacular desfile de carrozas y un veterano y entrañable pregón a cargo de Luis Peña, miembro de Los Chispas, sirvió ayer para dar la bienvenida a las fiestas de la Virgen del Carmen. Cerca de una veintena de peñas recorrieron, disfrazadas de marineros o recreando el mundo de Don Quijote y Sancho Panza, el trayecto que separa Offiservice de la plaza del Ayuntamiento donde tuvo lugar el pregón y las palabras del alcalde, David Atienza. Desde ayer, los aloveranos tienen por delante seis días de fiestas.
Veteranía y juventud se dieron ayer la mano en Alovera durante el pregón y el desfile de carrozas, que dieron comienzo oficialmente a las fiestas de la Virgen del Carmen. Los coloridos y llamativos disfraces y carrozas dieron muestra del trabajo realizado durante varios días por los peñistas para lograr el reconocimiento del jurado. La Corrida, los Cacoso o Ceda el Vaso fueron algunas de las peñas que pusieron de manifiesto sus originales ideas en forma de marineros, don Quijote y Sancho Panza con sus molinos, los jugadores de fútbol de la Selección Española, fantasmas, la recreación de un Canal de Venecia, un tablao flamenco o una plaza de toros. Todos ellos, acompañados de las charangas, hicieron que la llegada al Ayuntamiento no se produjese hasta cerca de dos horas después de que comenzase el desfile.
En el recorrido desde Offiservice, hasta la plaza, no faltó la animación, la música y, sobre todo, las ganas de divertirse. Era la señal inequívoca de que las fiestas, después de un año de espera, habían llegado y quedaban por delante seis de actividad para disfrutar. Esto se notaba mucho antes de que Luis Peña, miembro de la peña Los Chispas y encargado de pronunciar el pregón, se dirigiera a los vecinos desde el balcón del Ayuntamiento. Él, y su peña, pusieron la nota de veteranía, pues han cumplido 43 años. Ellos no participaron en el desfile con carroza ni con disfraz, pero sí como espectadores con su traje de domingo, como recordaba Luis, un pantalón azul y una camisa de rayas con su anagrama inconfundible: un botillo grande.
Sus palabras estuvieron cargadas de añoranza para esas fiestas de 1965 y posteriores, cuando, Los Chispas, jóvenes, empezaban, y Alovera “era una villa de 400 ó 500 habitantes”. Entonces eran exclusivamente fiestas religiosas como culminación de la cosecha y el trabajo de todo un verano en el campo, sin embargo, la ilusión de estos peñistas hizo que poco a poco, estos actos se fueran transformando con la incorporación, entre otros, de los festejos taurinos, hasta tener la “alegría y cultura de hoy”. Peña recordaba ayer que, en esos años, Los Chispas eran los que organizaban, creaban, dirigían y estaban en la Comisión. Con un repaso a todos los actos actuales de las fiestas, ensalzando desde el primero hasta el último y saludando a todos los vecinos y peñas, “que crean y dan categoría a estas fiestas”, Luis Peña deseó a todos “que lo pasen fantásticamente y, sobre todo, haya un respeto absoluto por parte de todos, que engrandece mucho”.