El presidente Hamid Karzai dice que eliminará “la mancha de la corrupción”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, se comprometió durante la jornada de ayer a “eliminar la mancha de la corrupción” en su país y anunció, en su primer discurso a la nación desde que se declarara oficialmente su reelección, que su gobierno respetará a todos los afganos y que nadie “se verá desplazado” del proceso de democratización en el que continúan. La Unión Europea ha reaccionado pidiéndole que forme “sin demora” un gobierno “creíble, competente y que promueva la unidad nacional”.
“Hoy quisiera decir que nadie se verá desplazado de este proceso y que todos seremos parte del Gobierno de Afganistán”, afirmó Karzai en un discurso televisado en todo el país con motivo de su victoria electoral, anunciada por la Comisión Electoral Independiente (IEC). “Mi gobierno será para todos los afganos, y todos los que quieran trabajar conmigo son bienvenidos”, añadió.
“Habrá cambios cruciales en el futuro ejecutivo. Estamos decididos a usar todas nuestras fuerzas para, por cualquier medio, extirpar esta mancha de nuestro país”, declaró el presidente en referencia a la corrupción. En este problema han insistido tanto Estados Unidos como Reino Unido y la Unión Europea al reaccionar a la noticia de la reelección de Karzai.
La IEC anuló el lunes la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el próximo sábado, después de que el otro candidato en liza, el ex ministro de Asuntos Exteriores Abdulá Abdulá, confirmara el domingo que no se presentaría a la votación por considerar que no se habían adoptado las medidas necesarias para evitar un fraude electoral como el que se cometió en la primera vuelta, celebrada el pasado 20 de agosto.

Credibilidad
El resultado de los comicios implica que Estados Unidos y otros países tendrán que trabajar con un presidente cuya legitimidad se ha cuestionado, mientras que Karzai, que gobierna desde que Estados Unidos derrocó al régimen talibán a finales de 2001, tendrá que hacer frente a una oposición reforzada.
Una fuente oficial occidental residente en Kabul consideró que “la credibilidad del Gobierno de Karzai no se va a decidir sólo en estas elecciones, (sino que) se decidirá a partir de las acciones que emprenda el presidente en los próximos días y semanas”.
Aunque cuenta con el apoyo de muchos afganos, especialmente en el sur y el este del país, donde la mayoría de la población es pashtún, Karzai sigue teniendo como enemigos a los talibán, que opinan que su reelección es una farsa y han asegurado que proseguirán su lucha para expulsar de Afganistán a las fuerzas extranjeras.
Los milicianos islamistas, que perpetraron ataques esporádicos en la primera ronda de las elecciones, habían amenazado con perturbar el desarrollo de la votación del sábado y presentaron su anulación como el resultado de sus actos violentos, incluido el atentado contra una residencia de empleados de la ONU en el que murieron nueve personas la semana pasada.
Cuando la IEC canceló la segunda vuelta, lo justificó diciendo que así se ahorrarían los gastos de su organización y los riesgos derivados de la falta de seguridad para una votación en la que sólo iba a haber un candidato.