El primer debate consolida la ligera ventaja de Obama
01/10/2010 - 09:45
Por: COLPISA
Elecciones/ Estados Unidos
Quién ganó el debate? A primera vista, fue un empate a cero donde ninguno de los candidatos se dejó encajar un gol pero tampoco quiso arriesgarse demasiado. Sin embargo, para Obama, cuya juventud e inexperiencia despierta ansiedad en los votantes, eso supuso una cierta victoria. El pueblo estadounidense pareció quedarse más tranquilo al descubrir que no es demasiado arriesgado poner el país en manos del candidato del cambio
Al menos eso reflejaban las primeras encuestas sobre el resultado del debate y las respuestas nada científicas que recibiese está corresponsal. Según el sondeo de Opinion Reasearch Corp para CNN, el 51% de la audiencia consideró que Obama lo había hecho mejor, frente al 38% que se inclinó por John McCain. La cadena puntualizaba que hubo más demócratas que republicanos delante de la tele para ver el primero de los tres debates presidenciales que se celebrarán hasta el 4 de noviembre.
Entre los indecisos sondeados por CBS, el 40% pensó que había ganado Obama, frente al 22% que se inclinó por McCain. El 38% lo dio por empatado. Jennifer Jones, una empleada de hotel de la vecina Nashville (Tennesse), ciudad dormitorio del debate, era una de esas indecisas que después del cara a cara votará a Obama "aunque se tiene que soltar un poco, se le ve muy tenso", observó. Antes del debate dijo que iba a poner mucha antención en las promesas económicas de cada uno, "porque será incoherente que prometan reducir los impuestos y crear muchos programas sociales en las actuales circunstancias, así que para mí sería una señal de que no puedo confiar en ellos", contó. En ese sentido, McCain fue el que literalmente se sacó "un viejo rotulador" del bolsillo con el que prometió vetar todas los apéndices presupuestarios que añadan los congresistas para temas frívolos como "gastar 3 millones de dólares en investigar el ADN de los osos de Montana". Pero si el septuagenario senador de Arizona amenaza con hacer famosos a los despilfarradores con ese mismo "viejo rotulador", el joven senador de Illinois que ha organizado un movimiento de masas a través de internet, prometía hacer públicos los detalles presupuestarios a través de un proyecto con Google.
Era una prueba más de que lo que está en juego es un cambio generacional. A McCain trató a su rival con aires de un viejo profesor impaciente para definirle como un político "inexperto" y "naíve", pero sus referencias a Ronald Reagan, Henry Kissinger o George Shultz, que hasta necesitaba presentación, también exasperaron a los que no habían nacido cuando gobernaron. "¡Que deje ya de hablar de Reagan, que está muerto, y se ponga a hablar de cómo va a cambiar el futuro!", se quejaba Michael Calvin, un estudiante de 26 años que siguió el debate en el campus de la Universidad de Mississippi. Hasta a la limpiadora de hotel de Memphis, de 56 años, le sobraron las referencias de Vietnam, y Judith Thomas, otra estudiante de 22, dijo haberse dormido "con tanta batallita".
Pero si el joven tecnócrata le ganó la batalla en temas económicos, incluso bajo los estándares conservadores del Wall Street Journal, McCain recuperó la confianza con los temas de política exterior, según reconoció The New York Times. Allí donde Obama quería seguir ligándolo a "las políticas fallidas de los últimos ocho años que el senador McCain ha apoyado el 90% de la veces", el viejo republicano se sacudía con éxito a George W. Bush. "Todo el mundo sabe que ni el Senado ni la administración me han elegido Miss Simpatía", dijo sarcástico. "Me he opuesto al presidente en gasto, en cambio climático, en la tortura de prisioneros, en la Bahía de Guantánamo y en la forma en la que se condujo la guerra de Irak". El candidato que se definió como "un independiente y un rebelde" también aprovechó su distanciamiento con Bush para lanzar su mejor frase de la noche, en referencia al país más mencionado, Rusia, y los errores de confianza de Bush con Putin, a quien tras su primer encuentro dijo haber mirado a los ojos y haber leído en su alma "un hombre de confiaza entregado al diálogo", dijo el mandatario en 2001. "Yo le miré a los ojos y leís tres letras: KGB", sentenció McCain el jueves.
Fracasó, sin embargo, en definir a Obama por no haber anticipado el presunto éxito de la escalada de tropas en Irak, porque Obama contraatacó con rapidez. "John, a ti te gusta pretender que la guerra empezó en el 2007, porque sólo hablas de la escalada de tropas, pero la guerra comenzó en 2003, y para entonces tú decías que iba a ser rápida y fácil. Decías que ibamos a encontrar armas de destrucción masiva. Que nos iban a recibir como libertadores. Que no había violencia entre suníes y chiíes. Y te equivocaste en todo"
Pero no será el grueso de este debate el que se quede en la mente de los votantes, sino los cortes de 30 segundos que repitan las televisiones en los próximos días.
Entre los indecisos sondeados por CBS, el 40% pensó que había ganado Obama, frente al 22% que se inclinó por McCain. El 38% lo dio por empatado. Jennifer Jones, una empleada de hotel de la vecina Nashville (Tennesse), ciudad dormitorio del debate, era una de esas indecisas que después del cara a cara votará a Obama "aunque se tiene que soltar un poco, se le ve muy tenso", observó. Antes del debate dijo que iba a poner mucha antención en las promesas económicas de cada uno, "porque será incoherente que prometan reducir los impuestos y crear muchos programas sociales en las actuales circunstancias, así que para mí sería una señal de que no puedo confiar en ellos", contó. En ese sentido, McCain fue el que literalmente se sacó "un viejo rotulador" del bolsillo con el que prometió vetar todas los apéndices presupuestarios que añadan los congresistas para temas frívolos como "gastar 3 millones de dólares en investigar el ADN de los osos de Montana". Pero si el septuagenario senador de Arizona amenaza con hacer famosos a los despilfarradores con ese mismo "viejo rotulador", el joven senador de Illinois que ha organizado un movimiento de masas a través de internet, prometía hacer públicos los detalles presupuestarios a través de un proyecto con Google.
Era una prueba más de que lo que está en juego es un cambio generacional. A McCain trató a su rival con aires de un viejo profesor impaciente para definirle como un político "inexperto" y "naíve", pero sus referencias a Ronald Reagan, Henry Kissinger o George Shultz, que hasta necesitaba presentación, también exasperaron a los que no habían nacido cuando gobernaron. "¡Que deje ya de hablar de Reagan, que está muerto, y se ponga a hablar de cómo va a cambiar el futuro!", se quejaba Michael Calvin, un estudiante de 26 años que siguió el debate en el campus de la Universidad de Mississippi. Hasta a la limpiadora de hotel de Memphis, de 56 años, le sobraron las referencias de Vietnam, y Judith Thomas, otra estudiante de 22, dijo haberse dormido "con tanta batallita".
Pero si el joven tecnócrata le ganó la batalla en temas económicos, incluso bajo los estándares conservadores del Wall Street Journal, McCain recuperó la confianza con los temas de política exterior, según reconoció The New York Times. Allí donde Obama quería seguir ligándolo a "las políticas fallidas de los últimos ocho años que el senador McCain ha apoyado el 90% de la veces", el viejo republicano se sacudía con éxito a George W. Bush. "Todo el mundo sabe que ni el Senado ni la administración me han elegido Miss Simpatía", dijo sarcástico. "Me he opuesto al presidente en gasto, en cambio climático, en la tortura de prisioneros, en la Bahía de Guantánamo y en la forma en la que se condujo la guerra de Irak". El candidato que se definió como "un independiente y un rebelde" también aprovechó su distanciamiento con Bush para lanzar su mejor frase de la noche, en referencia al país más mencionado, Rusia, y los errores de confianza de Bush con Putin, a quien tras su primer encuentro dijo haber mirado a los ojos y haber leído en su alma "un hombre de confiaza entregado al diálogo", dijo el mandatario en 2001. "Yo le miré a los ojos y leís tres letras: KGB", sentenció McCain el jueves.
Fracasó, sin embargo, en definir a Obama por no haber anticipado el presunto éxito de la escalada de tropas en Irak, porque Obama contraatacó con rapidez. "John, a ti te gusta pretender que la guerra empezó en el 2007, porque sólo hablas de la escalada de tropas, pero la guerra comenzó en 2003, y para entonces tú decías que iba a ser rápida y fácil. Decías que ibamos a encontrar armas de destrucción masiva. Que nos iban a recibir como libertadores. Que no había violencia entre suníes y chiíes. Y te equivocaste en todo"
Pero no será el grueso de este debate el que se quede en la mente de los votantes, sino los cortes de 30 segundos que repitan las televisiones en los próximos días.