El primer ministro designado no consigue el apoyo del principal partido húngaro para gobernar
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El primer ministro designado de Rumanía, Lucian Croitoru, no consiguió este viernes el apoyo del principal partido de raíces húngaras del país, la Unión Democrática de Húngaros en Rumanía, para gobernar.
Croitoru, un respetado economista miembro del equipo rumano que negoció el paquete de ayuda de 29.840 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI), fue designado ayer, después de que el Parlamento rechazase al anterior Gobierno.
Los diputados opositores, que expulsaron a ese Gobierno, centrista, mediante una moción de censura, apoyan la candidatura de un político provincial para la jefatura del Ejecutivo y se oponen a la nominación de Croitoru por parte del presidente, Traian Basescu.
"Apoyamos a nuestro candidato. Nadie podrá formar gobierno hasta después de los comicios presidenciales", dijo Marko Bela, líder de la Unión Democrática de Húngaros en Rumanía, tras reunirse con Croitoru. Los analistas ven esta lucha por la jefatura del Gobierno como una batalla táctica de los partidos de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 22 de noviembre.
Para Croitoru, según los analistas, el apoyo de los diputados húngaros y de otras minorías étnicas es crucial para poder acceder al poder. Basescu ha dicho que si la candidatura de éste no prospera nombrará a un miembro del Partido Liberaldemócrata, su principal aliado.
Si Rumanía no tiene pronto un gobierno estable, corre el riesgo de incumplir sus compromisos con el FMI y la Unión Europea, poniendo en peligro el desembolso de un préstamo que es vital para su economía y que depende de que Rumanía lleve a cabo reformas fiscales profundas y recortes presupuestarios. Pero la disputa por quién será el primer ministro podría prolongarse hasta la segunda ronda de las elecciones, que se espera se celebre el próximo 6 de diciembre.
Los diputados opositores, que expulsaron a ese Gobierno, centrista, mediante una moción de censura, apoyan la candidatura de un político provincial para la jefatura del Ejecutivo y se oponen a la nominación de Croitoru por parte del presidente, Traian Basescu.
"Apoyamos a nuestro candidato. Nadie podrá formar gobierno hasta después de los comicios presidenciales", dijo Marko Bela, líder de la Unión Democrática de Húngaros en Rumanía, tras reunirse con Croitoru. Los analistas ven esta lucha por la jefatura del Gobierno como una batalla táctica de los partidos de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 22 de noviembre.
Para Croitoru, según los analistas, el apoyo de los diputados húngaros y de otras minorías étnicas es crucial para poder acceder al poder. Basescu ha dicho que si la candidatura de éste no prospera nombrará a un miembro del Partido Liberaldemócrata, su principal aliado.
Si Rumanía no tiene pronto un gobierno estable, corre el riesgo de incumplir sus compromisos con el FMI y la Unión Europea, poniendo en peligro el desembolso de un préstamo que es vital para su economía y que depende de que Rumanía lleve a cabo reformas fiscales profundas y recortes presupuestarios. Pero la disputa por quién será el primer ministro podría prolongarse hasta la segunda ronda de las elecciones, que se espera se celebre el próximo 6 de diciembre.