El PSOE cree que la Ordenanza de Convivencia considerará a los jóvenes casi delincuentes
01/10/2010 - 09:45

Por: A.B. GUADALAJARA
Al Grupo municipal Socialista en el Ayuntamiento no le ha gustado nada el texto de la Ordenanza de Convivencia que presumiblemente se aprobará en el pleno del próximo 4 de julio. En primer lugar la consideran un plagio de la existente en la ciudad de Barcelona, con características muy diferentes a las de Guadalajara, mientras que, por otro lado, considera que su contenido es excesivamente represivo y con sanciones demasiado elevadas. Tanto que cree que los infractores, como los jóvenes del botellón, son considerados prácticamente delincuentes.
Como el profesor que pilla copiando a un alumno en un examen, el Grupo municipal Socialista denunció ayer públicamente que la Ordenanza de Convivencia que el Ayuntamiento prevé aprobar en pleno el próximo 4 de julio está plagiada literalmente en un 80 por ciento de la ciudad de Barcelona.
El caso no sería tan llamativo si en el transcurso de esta misma semana no hubiera ocurrido otro episodio similar, puesto que los socialistas también denunciaron con pruebas que el Reglamento del Agua que ultima el equipo de Gobierno era una copia casi al completo del que rige en la ciudad de Valencia, hecho que no negó éste último, ya que considera natural que se tomen como base documentos ya existentes. De hecho, y a través de un comunicado de prensa, el PP asegura que ya en su día los socialistas hicieron lo propio con el Reglamento Sectorial de Accesibilidad y con el de Uniones de Hecho, copiados de Toledo y Alcoy, respectivamente, según el equipo de Gobierno.
Sin embargo, para la concejala socialista Teresa Tejedor esta nueva práctica supone que el equipo de Gobierno vuelve a hacer el ridículo, ya que considera que Barcelona es una ciudad que no tiene nada que ver con Guadalajara a la hora de poner en práctica las normas que marca la nueva ordenanza.
Aparte del plagio del nuevo texto normativo, el Grupo municipal Socialista considera que la ordenanza se basa casi exclusivamente en medidas represivas, según Tejedor. Llegando más lejos en sus afirmaciones, la edil socialista cree que entre su articulado los infractores como pueden ser los jóvenes que celebran botellón se consideran prácticamente como delincuentes, mientras que no establece medidas educativas o de prevención, asegura.
El PSOE cree que buena parte de la ordenanza prohibe la realización de actividades en determinados espacios públicos sin que, por contra, se den alternativas a esas acciones para no incurrir en la falta, ejemplificando con la falta de aseos públicos que eviten la micción en la calle o la presencia de lugares específicos para la colocación de carteles que impida ver a éstos en lugares inadecuados. Por otro lado, los socialistas han criticado el fuerte incremento que experimentarán las sanciones por cometer algunas de esas faltas. Por todo ello, el PSOE va a proponer un total de 21 enmiendas a incluir en la ordenanza.
Botellón
Tras cuatro años de lucha contra el fenómeno desde el gobierno local, los socialistas, ahora en la Oposición municipal, consideran que el botellón es hoy difícilmente erradicable a pesar de que se prohiba mediante ordenanza, como, recuerdan, así se ha comprobado en otras ciudades de España. El botellón está descontrolado y generalizado en Guadalajara, según Tejedor, circunstancia que achaca a la pasividad mostrada por el PP durante su primer año de Gobierno. Se les ha desmadrado y sólo ven posible controlarlo ahora mediante la presión de la nueva ordenanza. Los socialistas no son partidarios de crear una zona específica para el botellón en la ciudad, aunque sí invitar a sus autores a que se marchen de lugares comprometidos.
El caso no sería tan llamativo si en el transcurso de esta misma semana no hubiera ocurrido otro episodio similar, puesto que los socialistas también denunciaron con pruebas que el Reglamento del Agua que ultima el equipo de Gobierno era una copia casi al completo del que rige en la ciudad de Valencia, hecho que no negó éste último, ya que considera natural que se tomen como base documentos ya existentes. De hecho, y a través de un comunicado de prensa, el PP asegura que ya en su día los socialistas hicieron lo propio con el Reglamento Sectorial de Accesibilidad y con el de Uniones de Hecho, copiados de Toledo y Alcoy, respectivamente, según el equipo de Gobierno.
Sin embargo, para la concejala socialista Teresa Tejedor esta nueva práctica supone que el equipo de Gobierno vuelve a hacer el ridículo, ya que considera que Barcelona es una ciudad que no tiene nada que ver con Guadalajara a la hora de poner en práctica las normas que marca la nueva ordenanza.
Aparte del plagio del nuevo texto normativo, el Grupo municipal Socialista considera que la ordenanza se basa casi exclusivamente en medidas represivas, según Tejedor. Llegando más lejos en sus afirmaciones, la edil socialista cree que entre su articulado los infractores como pueden ser los jóvenes que celebran botellón se consideran prácticamente como delincuentes, mientras que no establece medidas educativas o de prevención, asegura.
El PSOE cree que buena parte de la ordenanza prohibe la realización de actividades en determinados espacios públicos sin que, por contra, se den alternativas a esas acciones para no incurrir en la falta, ejemplificando con la falta de aseos públicos que eviten la micción en la calle o la presencia de lugares específicos para la colocación de carteles que impida ver a éstos en lugares inadecuados. Por otro lado, los socialistas han criticado el fuerte incremento que experimentarán las sanciones por cometer algunas de esas faltas. Por todo ello, el PSOE va a proponer un total de 21 enmiendas a incluir en la ordenanza.
Botellón
Tras cuatro años de lucha contra el fenómeno desde el gobierno local, los socialistas, ahora en la Oposición municipal, consideran que el botellón es hoy difícilmente erradicable a pesar de que se prohiba mediante ordenanza, como, recuerdan, así se ha comprobado en otras ciudades de España. El botellón está descontrolado y generalizado en Guadalajara, según Tejedor, circunstancia que achaca a la pasividad mostrada por el PP durante su primer año de Gobierno. Se les ha desmadrado y sólo ven posible controlarlo ahora mediante la presión de la nueva ordenanza. Los socialistas no son partidarios de crear una zona específica para el botellón en la ciudad, aunque sí invitar a sus autores a que se marchen de lugares comprometidos.