El PSOE de Diputación critica no poder debatir una moción

01/09/2011 - 17:30 Redacción

 
El PP ha abierto una nueva etapa en la Diputación de Guadalajara, caracterizada por el autoritarismo, ha asegurado la portavoz del Grupo Socialista, María Antonia Pérez León. La última prueba de esta actitud se produjo en el pleno celebrado ayer, cuando el Equipo de Gobierno se negó a debatir una moción sobre la paralización de las obras del nuevo campus y el nuevo hospital decretada por el Gobierno de Cospedal.
 
 
“Se trata de un hecho sin precedentes, que obedece sencillamente al carácter autoritario de la presidenta, Ana Guarinos, y de los diputados del PP”, ha asegurado la portavoz socialista. Al justificar su negativa a incluir la moción en el orden del día por el trámite de urgencia, la propia presidenta reconoció que era una decisión “subjetiva”, una expresión que Pérez León ha calificado como “una forma encubierta de decir que lo hizo porque le dio la real gana”.
 
    Las maneras autoritarias y escasamente democráticas de Guarinos se pusieron ya de manifiesto en el primer pleno del nuevo mandato, celebrado el pasado 4 de agosto, cuando el PP acaparó nada menos que 12 liberados y dejó tan solo un puesto con dedicación exclusiva a los grupos de la oposición, mutilando en la práctica su capacidad de control de la acción de gobierno. Lo cierto es que ya había apuntado maneras bastante sectarias incluso antes de tomar posesión al negar el acceso al salón de plenos al alcalde de Azuqueca, Pablo Bellido, y otros alcaldes socialistas durante el acto de constitución de la nueva Corporación, mientras colocaba en lugar privilegiado al alcalde de Guadalajara y presidente provincial del PP, Antonio Román, situado incluso por delante de los anteriores presidentes de la Diputación que acudieron al acto.
 
   Guarinos incluso llegó recurrir al argumento de que la moción no se había presentado con dos días de antelación, aunque estaba registrada 48 horas antes de la celebración del pleno. “No es lo mismo dos días que 48 horas, llegó a decir”, ha recordado Pérez León. Ante esta pobreza argumental, la portavoz socialista ha exhibido media docena de mociones –“localizadas en una búsqueda somera, porque hay más”, ha dicho–presentadas por el Grupo Popular de la Diputación durante el anterior mandato incluso con menos de 48 horas de antelación. “Cuando el PSOE ha gobernado la Diputación eso nunca fue un problema.
 
Moción presentada era moción debatida, porque de verdad creemos en la democracia y la participación y lo demostramos con hechos, no solo con palabras”, ha afirmado. La portavoz socialista se ha preguntado si el miedo al debate que ayer evidenció el PP se debe a su intención de ocultar a los ciudadanos de Guadalajara que Cospedal “ha propinado dos sonoras bofetadas a esta provincia paralizando la construcción del nuevo campus y el nuevo hospital”. Con esta decisión, ha añadido, el PP está diciendo que no a que más de 2.000 jóvenes puedan cursar cada año estudios universitarios sin necesidad de salir de su provincia, o a que por primera vez en Guadalajara existan servicios como una UVI pediátrica. Eso sin contar con el empleo que se está perdiendo al parar la construcción de estas dos obras, cifrado en más de un millar de puestos de trabajo directos, los empleos fijos que ofrecerían una vez en funcionamiento –más de 400 solo en el caso del campus– o el impacto económico sobre la provincia.
 
   La propia Universidad de Alcalá ha estimado que el actual campus de Guadalajara genera unos siete millones de euros anuales, que podrían duplicarse con las nuevas instalaciones. “Un verdadero disparate” A preguntas de los periodistas, Pérez León se ha referido también a los recortes que el Gobierno del PP presidido por Cospedal tiene previsto aplicar en Castilla-La Mancha. “Son un verdadero disparate. El PP está utilizando a los castellano-manchegos como conejillos de indias”, ha asegurado. En opinión de Pérez León, con las medidas anunciadas por Cospedal se perderán miles de puestos de trabajo en sectores como la educación o la sanidad, y se perderá la posibilidad de crear nuevos empleo puesto que se anuncia la paralización de la obra pública. La portavoz socialista ha alertado también contra la venta de infraestructuras sanitarias costeadas por todos los ciudadanos, por las que habrá que pagar un alquiler si pasan a manos privadas. “Van a conseguir la amputación de los sistemas públicos de sanidad y educación”, ha concluido.