El regreso de Francia a la estructura militar de la OTAN divide a la clase política gala

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
La decisión del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de reintegrar a Francia en el mando militar de la OTAN no ha gustado a todos. Y es que esta medida ha dividido profundamente a la clase política francesa ya que supone una clara ruptura con la independencia defensiva marcada por el General de Gaulle en 1966. Uno de los primeros en mostrar su oposición fue el diputado de la UMP Jacques Myard al asegurar que esta decisión “va a atar las manos” de Francia y la acercará a un “bloque monolítico” occidental dirigido por Estados Unidos.
El secretario general de la Alianza, Jaap De Hoop Scheaffer, que ayer se entrevistó en el Elíseo con el jefe del Estado galo, defendió ante los diputados de las comisiones de Asuntos Exteriores y Defensa de la Asamblea Nacional la presencia de Francia en la estructura militar. “Una alianza renovada necesita a Francia”, dijo el máximo responsable de la organización atlántica sin lograr convencer del todo a los parlamentarios.
Asimismo, subrayó que la OTAN se centra ahora en garantizar la estabilidad internacional y no en la defensa territorial que caracterizó los años de la guerra fría, contexto en el que mencionó, en concreto, sus operaciones bajo mandato de la ONU en Bosnia, Kosovo o Afganistán o la lucha contra la piratería en Somalia.
De Hoop Scheffer puso igualmente de relieve que también el mundo ha cambiado y que las principales amenazas son ahora “el terrorismo, las proliferación de armas de destrucción masiva, el tráfico de estupefacientes, la piratería o los ciber-ataques”. Para tranquilizar a los diputados, aseguró también que Francia no perdería “nada de su soberanía” porque la decisión de participar en las operaciones seguirá siendo “nacional” y ganará, a cambio, la posibilidad de participar en la definición de las misiones, el diseño de los escenarios de crisis o la planificación de las operaciones.

Voto en el parlamento
Pero estas palabras del máximo responsable de la Alianza no disiparon los temores de la Asamblea. Así, el diputado de la UMP Jacques Myard manifestó su oposición a una decisión que, en su opinión, “va a atar las manos” de Francia y la acercará a un “bloque monolítico” occidental dirigido por Estados Unidos. El Partido Socialista quiere, además, que el Gobierno asuma sus responsabilidades ante el Parlamento y que haya un debate seguido de voto en la Asamblea porque, en palabras del presidente del grupo socialista en la Cámara baja, Jean-Marc Ayrault, “la decisión no puede tomarla sólo el presidente”. Sin embargo, los responsables del partido mayoritario rechazan de momento contemplar la posibilidad del voto con el argumento de que hace falta un debate “sobre el fondo”. “Hay preocupaciones y reticencias”, reconoció el presidente del grupo de la UMP en la Asamblea, Jean François Copé. También el presidente del centrista MoDem, François Bayrou, ha advertido de los peligros de un proceso de integración en la Alianza, al considerar que se trataría de un “camino sin retorno”.