El reino del planeta de los simios: El líder con más fe

18/05/2024 - 15:54 J. P.

¿Cuánto recorrido le queda a la saga del planeta de los simios? Las tres películas que componen el reinicio de la franquicia casi podría considerarse que cubren todo el arco que merecía la pena recorrer: desde el desmoronamiento del mundo tal y como lo conocemos hasta ese universo casi post apocalíptico en el que hombres y simios se enfrentan por ver quién se alza con la hegemonía planetaria. 

Sin embargo, esta nueva entrega ha decidido acercarse aún más a la historia original, aquella en la que Charlton Heston era un astronauta que... No sé cómo hacerles un resumen sin caer en spoilers que probablemente ya conocen. Pero vayamos al grano. César, el simio protagonista de las tres entregas anteriores, descansa en paz. Su mensaje en el momento de su muerte era claro, pero la historia viaja generaciones hacia el futuro y claro, todos sabemos lo que pasa con los mensajes de los visionarios, que después llegan los mediocres y oportunistas a pervertirlos. 

Ahora nuestro protagonista es Noa, un simio que vive en una pacífica tribu y que está a punto de convertirse en adulto. Su vida es idílica, pero la aparición de una extraña humana y de una belicosa y esclavista tribu de simios pondrá su mundo patas arriba y le obligará a dar un paso hacia delante. Noa no es el más fuerte, ni el mejor guerrero, pero tiene una virtud que le empujará siempre hacia adelante: su fe en un mundo justo.

Wes Ball compone una película de aventuras de corte clásico, con escenas de acción, sí, pero también con tiempo para la contemplación y el descubrimiento de un nuevo mundo. Como ya hiciera en la primera entrega de El Corredor del Laberinto, su mayor mérito es construir un universo en el que nuestra civilización es leyenda, como si de la Fuga de Logan se tratara, pero inyectándole la esencia de esa tremenda película que es Apocalypto. 

Esta nueva entrega resulta atractiva en lo visual y ambigua en su construcción de personajes y situaciones. Interesante en algunos de los temas que toca y, por lo tanto, más profunda de lo que cabría esperar en un producto de vocación tan comercial. Buen cine de aventuras con una buena historia y un gran protagonita, no el más fuerte, pero sí el más idealista, que es la virtud con la que realmente se puede cambiar el mundo.