El temor a ‘Ike’ impulsa a evacuar a poblaciones enteras en el Caribe

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: Redacción
Los huracanes no dan respiro a las islas caribeñas. Sin haber podido recuperarse de los efectos de Hanna, que se desintegra en el Atlántico norte, y Gustav y Fay, otro peligroso ciclón, Ike, castiga con lluvias y vientos por encima de los 215 kilómetros por hora a las Bahamas, Haití y el oriente de Cuba, que apresuraron las evacuaciones para resguardar las vidas humanas. El temor que se anticipa a causa del “extremadamente peligroso” Ike tiene temblando al Caribe.
El gobierno de Haití ordenó la evacuación de 20.000 habitantes de las zonas más peligrosas de la ciudad de Gonaives, al norte del territorio isleño, que junto con la República Dominicana forman la isla La Española. Otros 40.000 permanecían en refugios. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) aseguró que las víctimas aumentan “de hora en hora”. Los cascos azules de la ONU ayudan en el traslado de los damnificados a albergues y lugares seguros. El viernes se informó del hallazgo de 496 cadáveres en el fango con los que el balance de muertos superaría los 700 en las últimas tres semanas por culpa de los desastres naturales. Los habitantes del norte de Haití intentaron salvar sus bienes llevándolos a los tejados o las partes altas de las edificaciones. Holly Inurreta de los Servicios Católicos de Ayuda, expresó la preocupación por Ike: «Con un poco más de lluvia Gonaives estará aislada otra vez».
?La hambruna se extiende entre gran parte de los 6 millones de haitianos pese a que la ayuda ha comenzado a ser distribuida. Unas 650.000 personas han sido afectadas por los tres huracanes anteriores en el país más pobre del hemisferio occidental. El enviado de la ONU, Hedi Annabi, confirmaba el desastre:«Lo que he visto en esta ciudad el día de hoy es casi como el infierno en la tierra», comentó tras un recorrido por Gonaives. Sin embargo, las autoridades locales minimizaban las cifras. El comisionado de la policía, Ernst Dorfeuille afirmó que encontraron sólo 32 y que oficialmente Hanna mató a 163 personas.

Mientras, la Defensa Civil cubana aceleraba los preparativos para enfrentar su impacto sobre la noche dl domingo, aunque sus primeros efectos se sintieron desde el mediodía.

El diario ‘Juventud Rebelde’ alertó en la portada: «Ike: peligro real e inminente» y recordó que «desde hace 50 años la costa norte oriental no ve un evento de tal magnitud». El huracán entrará con categoría 4 de la escala Saffir-Simpson. Hasta la noche se desplazaba por el Mar Caribe hacia el oeste a una velocidad de 20 kilómetros por hora.

La mitad oriental del país entró en fase de alarma: Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Las Tunas y Camagüey. Miles de evacuados permanecían lejos de las zonas de riesgo, así como animales y bienes materiales personales y estatales.

En el centro del país -Ciego de Ávila, Villa Clara, Sancti Spíritus, Cienfuegos y Matanzas- , se decretó la «Alerta Ciclónica» y comenzaron las evacuaciones masivas. En la capital y la provincia de La Habana, donde Ike llegará el martes, entró en «Fase Informativa».

Las autoridades de la mayor de las Antillas, están muy preocupadas porque según las previsiones meteorológicas, Ike arrollará la isla del oeste al este, en paralelo, bien como si circulara por la carretera central que se abre equidistante entre norte y sur y que cuyo paso afectará casi a los 12 millones de cubanos, o en el peor de los casos, con el mismo rumbo pero sobre el mar que lo mantendría más activo.

El domingo, las lluvias que acompañan sus bandas asociadas caían desde la madrugada en La Habana, unos 1.000 kilómetros de distancia del ojo.

El mar batía cada vez con mayor intensidad sobre la corta norte oriental provocando marejadas en las costas de Granma, pero ante el gran diámetro del fenómeno, también en el litoral sur existía peligro de penetraciones de mar y oleajes intensos.

El curso escolar se pospone hasta nuevo aviso y desde la radio y la televisión se insiste en la necesidad de la disciplina en las evacuaciones y en el aseguramiento de puertas, cristales y ventanas, así como bienes personales. Cerca de un millón de personas, nacionales y turistas, serán evacuados.

Mucho más al norte, la tormenta Hanna, giraba por la costa este de Estados Unidos para ir disolviéndose en el Atlántico Norte después de haber tocado tierra el sábado entre los estados de Carolina del Norte y Carolina del Sur. De gran radio de acción e impacto de estos meteoros, da cuenta el hecho de que hasta en Costa Rica evacuaron centenares de personas a causa de las lluvias asociadas a Hanna.