El encierro del viernes deja varias caídas y una manada rota
Los toros de José Vázquez completaron el recorrido en 5 minutos y 59 segundos tras quedar uno de los astados rezagado en la curva de San Ginés, en una carrera con varias caídas pero sin incidentes de gravedad.
El tercer encierro de las Ferias y Fiestas de Guadalajara, protagonizado por los toros de la ganadería José Vázquez, transcurrió este viernes sin incidentes graves, aunque dejó varias caídas y una carrera marcada por la rotura de la manada.
Los seis astados iniciaron el recorrido de unos 850 metros agrupados y a gran velocidad por la calle Mayor, pero a la altura de la curva de San Ginés varios animales perdieron momentáneamente el equilibrio, lo que provocó que un toro castaño quedara descolgado del grupo principal.
Mientras los otros cinco toros continuaron hacia la Plaza de Toros junto a los cabestros, el ejemplar rezagado completó el recorrido en solitario, acompañado por los pastores y con varios corredores abriéndole paso hasta su entrada en el coso. En los últimos metros llegó a golpear la barrera, sin que se registraran consecuencias.
La carrera tuvo una duración de 5 minutos y 59 segundos y volvió a congregar a numerosos espectadores a lo largo del recorrido y en las gradas de la plaza. Pese a las caídas registradas durante el encierro, no se comunicaron percances de gravedad.
El concejal de Festejos del Ayuntamiento de Guadalajara, Santiago López Pomeda, calificó el encierro de "limpio" y "sin incidencias" y destacó que la ganadería de José Vázquez "no ha defraudado". Asimismo, señaló que el toro castaño quedó rezagado "a la altura de San Ginés" y consideró que el tercer encierro "consolida el recorrido por el casco histórico".