El Tribunal de Apelación confirma la condena al abogado corrompido por Berlusconi

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El Tribunal de Apelación de Milán confirmó ayer la sentencia que condena al abogado británico David Mills a cuatro años y seis meses de prisión por un delito de corrupción en el que también estaba involucrado el actual primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi. Sin embargo, éste último, que precisamente estaba acusado de haber corrompido a Mills, logró quedar fuera del proceso gracias a la aprobación de una controvertida ley de inmunidad que obligaba a suspender los juicios iniciados contra los cuatro cargos más importantes del Estado.
Mills ha sido condenado por haber aceptado el pago de 600.000 dólares a cambio de su falso testimonio en dos procesos que habían sido abiertos en 1997 y 1998 contra Silvio Berlusconi. Además de la cárcel, la condena prevé el pago de una indemnización de 250.000 euros al Estado italiano.
Ante estos hechos, uno de los abogados de Mills, Alessio Lanzi, aseguró que “esta condena supone una dura prueba para la fe en el estado de derecho”, tras lo que anunció que recurrirá la sentencia ante el Tribunal Supremo. Por su parte, otro de los defensores de Mills, Federico Cecconi, puntualizó que, tal y como declaró hace unos días su cliente, Berlusconi es ajeno a los hechos porque también lo es el abogado londinense. “Mills tampoco tiene nada que ver con los hechos porque sencillamente nunca hubo corrupción”, remarcó. También comentó la sentencia el principal abogado de Berlusconi, Niccolò Ghedini, para quien la decisión del Tribunal de Apelación de Milán es “completamente ilógica”. Según Ghedini, un proceso que ha sido realizado en un periodo de tiempo “récord” y “rechazando cualquier posibilidad de defensa” no llevará a otra cosa que a la anulación de la sentencia por parte del Tribunal Supremo. Aunque en un primer momento, Berlusconi logró quedar fuera del proceso contra Mills gracias a la aprobación de la ley de inmunidad, a principios de este mes, ésta fue rechazada por el Tribunal Constitucional, que la declaró ilegítima, lo que conllevará la reanudación del proceso contra Berlusconi. Aunque finalmente irá a juicio, con la aprobación de la norma que le protegía de la Justicia Berlusconi ha conseguido ganar tiempo, ya que el juicio en el que se le acusa de los mismos hechos por los que ha sido condenado Mills deberá empezar de nuevo y frente a magistrados distintos, con lo que se corre el riesgo de que estos no logren emitir su veredicto antes de que prescriba.