El vivero alberga 12.754 plantas dispuestas para reverdecer la ciudad

22/03/2012 - 11:39 S.jodra

Guadalajara, con casi 20 metros cuadradados de zonas verdes por habitante, puede presumir de salud medioambiental. Buena parte de la clorofila que se genera en las plazas, calles y parques capitalinos procede de una especie de jardín del Edén. Se trata del vivero municipal que, además, en estos días celebra su primer año funcionando en las nuevas instalaciones, ubicadas en los terrenos de la antigua depuradora. Allí, a la orilla del río Henares, se plantan, se riegan, se abonan y se cuidan con mimo los árboles y arbustos que posteriormente mejorararán la calidad de vida de cuantos habitan en la ciudad.
La actividad en el vivero es incesante, y aunque sólo hay una persona encargada de todo el trabajo que genera, cuenta con la ayuda puntual de las brigadas y el resto de trabajadores municipales de este área de actividad para las acciones puntuales que hay que desarrollar. De aquí salen la mayoría de árboles y arbustos que se colocan en las diferentes zonas verdes de Guadalajara. “En principio, abastece sólo las zonas públicas”, asegura la concejala responsable de la instalación, Ana Manzano, “pero en ocasiones, si hay comunidades que nos solicitan plantas para espacios que dan a la vía pública también les proporcionamos plantas”.
En lo que llevamos de año ya son 110 los árboles que se han plantado en diferentes puntos de la ciudad procedentes del vivero. Según explica la concejala Manzano, ultimamente se ha procedido también a arrancar y depositar en la instalación algo más de 500 árboles procedentes de las viejas instalaciones de la carretera de Marchamalo. “Había que hacerlo ahora”, explica la edil de Parques y Jardines, “es la época de plantaciones de árboles, para que cojan toda la fuerza en primavera”. La mayoría de estos ejemplares serán plantados en distintos puntos de la capital. En algunos puntos se procederá a la llamada sustitución de marras, árboles que se han secado y necesitan repuesto. Ha ocurrido con varios ejemplares del parque situado frente a la Ciudad de la Raqueta. “En esa zona hemos visto que había muchos olivos, pero en verano faltan árboles de alineación, para que den sombra”, explica Ana Manzano. Por ello se procederá a colocar otro tipo de ejemplares.
El vivero funciona como una especie de maternidad, donde las plantas reciben procelosos cuidados en una época en la que el ataque de insectos o de hongos puede arruinar la vida de cualquier ejemplar. “Son momentos delicados para las plantas”, explica la concejala.