En el punto de mira del Defensor del Pueblo
01/10/2010 - 09:45
El Defensor del Pueblo remitió a las Cortes a principios de febrero un informe de 469 páginas en las que analizaba la situación de 27 centros de protección de menores con trastornos de conducta y en situación de dificultad social.
La primera comprobación del estudio del Defensor del Pueblo fue que en estos centros para menores tutelados por la Administración por encontrarse en situación de dificultad social, están siendo tratados adolescentes cuyas características responden a perfiles muy distintos, de manera que conviven en esos recursos menores con problemas conductuales, junto a niños que han cometido actos ilícitos y a los que, por ser menores de 14 años, no pueden aplicárseles los procedimientos de la justicia juvenil, y menores que cumplen medidas de reforma pero que además precisan un tratamiento terapéutico. Uno de los centros cuestionados por el Defensor del Pueblo fue la Casa Joven de Azuqueca de Henares, gestionado por la Fundación Internacional O´Belén, y que cuenta con 13 plazas para menores, de las cuales sólo se analizaron las siete reservadas para niños de protección. Las otras ocho se dedican a la ejecución de medidas judiciales de internamiento terapéutico para menores. Según el informe, los usuarios del centro se encuentran muy descontentos, y entre otras cosas, denuncian abuso de autoridad por parte de los educadores, demandan más personal clínico y revisiones médicas, se quejan de no poder abrir las puertas de sus habitaciones por dentro y denuncian no poder formular reclamaciones por escrito, ni denunciar a sus abogados alguna contención realizada. También se revela que los trabajadores de Casa Joven deben acatar la metodología incondicionalmente, lo que impide a veces actuar con la libertad que requiere la labor educativa.