En Reino Unido hay una generación de niños que no sabe comer con cuchillo y tenedor, según asociación

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
Una generación de niños 'dickensianos' está comenzando el colegio sin ser capaz de utilizar el baño, comer con cuchillo y tenedor --ya que sólo saben comer con cuchara-- o vestirse ellos solos, según denunció anoche la presidenta de la Asociación de Profesores de Reino Unido (ATL), Lesley Ward, quien afirmó que un número cada vez mayor de niños está condenado a fracasar por la "pobreza de la aspiración" de sus padres.
También alertó de que diferentes partes del país se parecen a "los tiempos de Dickens", con niños que comienzan su educación sólo sabiendo comer con una cuchara, y a muchos no se les ha enseñado cómo utilizar un baño o comer una comida hecha en casa con la familia alrededor de la mesa.

Los niños, denunció, están creciendo en familias divididas y "no saben quién estará en casa cuando regresan a su hogar, si es que encuentran a alguien, y hay niños que desconocen la identidad de la figura paterna porque ésta cambia cada mes". Ward, en su discurso ante el sindicato --que cuenta con 160.000 miembros--, alertó de que demasiados padres fracasan a la hora de animar a sus hijos, según recogen diferentes medios británicos.

Al menos seis de cada diez niños pobres vienen de familias donde un adulto trabaja, aunque siguen viviendo en la pobreza. "Esto es chocante, vas a trabajar, quizás dos o incluso tres partes del tiempo se dedican al trabajo, y sigues viviendo por debajo de la línea de la pobreza", afirmó Ward. "Esta vida refleja los tiempos de Dickens", añadió.

En el centro del problema hay una falta de aspiraciones, indicó Ward. "La pobreza compartida da lugar a actitudes en común que hacen que el aprendizaje sea difícil", aseguró. "Estoy hablando aquí sobre el peor tipo de la pobreza en la educación, y ésta es la pobreza de aspiración", afirmó.

Estas actitudes se pueden reflejar en las situaciones en las que un padre se pregunta: ¿Por qué debería estar mi hijo en la escuela? Yo no lo hice y me las arreglo". "Envié a una niña a su casa con su primer libro para leer --una niña totalmente orgullosa de poder hacerlo-- y para que lo compartiese con su madre, y ésta me dijo que no era su trabajo escuchar cómo leía su hija, sino que era el mío", lamentó.

Rechazando las ideas de que los profesores están "resignados" a esto, Ward aseguró que el personal educativo en todo el país "gasta" sus carreras intentando ayudar a los niños a superar estas dificultades. "La mejor forma de aumentar el rendimiento en la escuela es conseguir librarnos no sólo de la pobreza financiera, sino también de la pobreza de aspiraciones y de la pobreza emocional", indicó.

Muchos niños, afirmó, comienzan la escuela queriendo convertirse en médicos y profesores, pero pierden su ambición cuando crecen. Ward también aseguró que se basa en su experiencia de casi 35 años trabajando en una escuela primaria en Reino Unido.