Erdogan llama a la unidad tras el atentado mientras la Justicia decide el futuro de su partido
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, hizo hoy un llamamiento a la "unidad" del país después de que un doble atentado se cobrara anoche la vida de al menos 17 personas y dejara más de 150 heridos en Estambul. El atentado se produjo horas antes de que el Tribunal Constitucional comenzara su deliberación sobre si ilegaliza el partido gubernamental AKP por atentar contra la laicidad del país, si bien, según Erdogan, esta cuestión no es ahora lo más importante.
"Hemos estado luchando contra el terrorismo durante 30 ó 35 años. Esta lucha continuará hasta que la ganemos. Hoy es el día de la unidad", afirmó Erdogan a los residentes del barrio donde tuvieron lugar las explosiones, que se cobraron la vida de cinco niños.
Pero mientras Turquía se intentaba recuperar hoy de este doble atentado, ocurrido en el lado europeo de Estambul, en un barrio obrero, el Tribunal Constitucional ha comenzado el debate ante el recurso presentado contra el AKP, el partido del primer ministro, quien siempre ha negado estar en contra de la laicidad del país.
La sentencia está prevista para principios del mes que viene y representará la decisión de la Justicia ante la lucha interna que mantienen la élite militar, judicial y académica, que se consideran a sí mismas guardianas y defensoras de la laicidad turca, y el AKP, partido de raíces islámicas, en un país oficialmente laico pero predominantemente musulmán.
Este debate en el Constitucional sería el tema del día en Turquía como lo lleva siendo desde hace meses, ya que pone en vilo al Gobierno de Erdogan, un protagonismo que ha cortado de raíz el doble atentado, del que ningún grupo se ha responsabilizado. "Nuestro problema no es si el Partido AK será cerrado o no. Nuestro problema en este momento es mantener nuestra unidad para que nuestro país vaya en una dirección diferente", proclamó el jefe del Ejecutivo.
La Policía acordonó hoy el lugar del atentado, una zona en la que el AKP es bastante popular y donde Erdogan fue recibido cálidamente por los vecinos.
Por su parte, el presidente turco, Abdulá Gül, reafirmó hoy la "determinación" de su país para luchar contra el terrorismo, que nunca les intimidará. "Estos incidentes fortalecerán nuestra solidaridad nacional", subrayó el mandatario.
LA VISTA PUESTA EN EL PKK
A pesar de que ninguna organización se ha atribuido el ataque, el más mortífero en Turquía desde 2003, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) es el grupo terrorista más activo en el país. No obstante, las fuerzas de seguridad no quieren arriesgarse y no han nombrado a nadie en concreto.
Así, el jefe de las Fuerzas Armadas, general Yasar Buyukanit, señaló en un comunicado: "Los ataques, que se llevaron a cabo en una calle animada, a una hora concurrida y sin discriminar entre hombres y mujeres, niños y mayores, demostraron una vez más la sangrienta cara y lo despiadado y desesperado del terrorismo".
Por su parte, el gobernador de Estambul, Muammer Guler, aseguró que en el doble atentado hay signos que lo relacionan con el PKK, pero las páginas web proguerrilla informaron de los ataques condenándolos y negando cualquier implicación. Al mismo tiempo, los periódicos locales indicaban que tres personas han sido detenidas, pero las autoridades no han mencionado nada al respecto.
El PKK, considerado una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, lleva desde 1984 reclamando un Estado kurdo en el sureste de Turquía, pero no suele atentar contra civiles.
"Conocemos a los asesinos", titulaba hoy el diario 'Sabah' sobre una foto de varios cadáveres esparcidos por el suelo, a lo largo de una de las calles peatonales que caracterizan a esta zona de Estambul, el barrio de Gungoren, cerca del principal aeropuerto internacional de la ciudad.
Todas las víctimas mortales murieron por la explosión provocada por la segunda bomba, mientras que el primer artefacto, de escasa potencia y que estaba colocado en una cabina telefónica, sólo asustó a la gente, informó la televisión turca.
"¿Quién está detrás de esto? Por supuesto es el PKK. Esto no tiene nada que ver con política, todo esto es por el PKK", manifestó a Reuters Orhan Balci, un empresario del sector textil de 38 años. "Después de los bombardeos (del Ejército turco) en el norte de Irak, están agonizando y están yendo contra nuestra gente. No debemos darnos por vencidos, debemos combatir", añadió.
De hecho, el atentado de Estambul tuvo lugar unas horas después de que la aviación turca bombardeara posiciones del PKK en el Kurdistán iraquí, territorio utilizado por la guerrilla como base de operaciones y desde cuyas montañas penetran en Turquía.
POSIBLE CIERRE DEL AKP
A pesar de todo, la mayoría de los analistas creen que la estrategia del Gobierno contra el terrorismo va por buen camino y que el debate que ha comenzado hoy en el Constitucional, en caso de decantarse a su favor, debería servir para fortalecer su liderazgo, conseguido en las últimas elecciones con un 47 por ciento de los apoyos de los electores.
"Con el 47 por ciento de los votos, el Gobierno (del AKP) no puede ser destituido fácilmente", consideró Huseyin Bagci, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Técnica de Oriente Próximo, ubicada en la capital, Ankara.
"El Gobierno se está también dando cuenta de que han cometido algunos errores estratégicos, por lo que ahora la cuestión es cómo retroceder desde esta situación a una vida normal democrática", argumentó.
La clase política turca, la UE y los inversores extranjeros esperan ansiosos un veredicto en el caso del partido de Erdogan, que ha sumido al país en un periodo de incertidumbre política, lo que ha dañado los mercados financieros y ha ralentizado el proceso de reformas en todo el país.
El cierre del partido llevaría con casi total seguridad a unas elecciones anticipadas, que tendrían lugar probablemente en noviembre, y supondría un varapalo para las aspiraciones de Turquía de integrarse la UE.
Pero mientras Turquía se intentaba recuperar hoy de este doble atentado, ocurrido en el lado europeo de Estambul, en un barrio obrero, el Tribunal Constitucional ha comenzado el debate ante el recurso presentado contra el AKP, el partido del primer ministro, quien siempre ha negado estar en contra de la laicidad del país.
La sentencia está prevista para principios del mes que viene y representará la decisión de la Justicia ante la lucha interna que mantienen la élite militar, judicial y académica, que se consideran a sí mismas guardianas y defensoras de la laicidad turca, y el AKP, partido de raíces islámicas, en un país oficialmente laico pero predominantemente musulmán.
Este debate en el Constitucional sería el tema del día en Turquía como lo lleva siendo desde hace meses, ya que pone en vilo al Gobierno de Erdogan, un protagonismo que ha cortado de raíz el doble atentado, del que ningún grupo se ha responsabilizado. "Nuestro problema no es si el Partido AK será cerrado o no. Nuestro problema en este momento es mantener nuestra unidad para que nuestro país vaya en una dirección diferente", proclamó el jefe del Ejecutivo.
La Policía acordonó hoy el lugar del atentado, una zona en la que el AKP es bastante popular y donde Erdogan fue recibido cálidamente por los vecinos.
Por su parte, el presidente turco, Abdulá Gül, reafirmó hoy la "determinación" de su país para luchar contra el terrorismo, que nunca les intimidará. "Estos incidentes fortalecerán nuestra solidaridad nacional", subrayó el mandatario.
LA VISTA PUESTA EN EL PKK
A pesar de que ninguna organización se ha atribuido el ataque, el más mortífero en Turquía desde 2003, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) es el grupo terrorista más activo en el país. No obstante, las fuerzas de seguridad no quieren arriesgarse y no han nombrado a nadie en concreto.
Así, el jefe de las Fuerzas Armadas, general Yasar Buyukanit, señaló en un comunicado: "Los ataques, que se llevaron a cabo en una calle animada, a una hora concurrida y sin discriminar entre hombres y mujeres, niños y mayores, demostraron una vez más la sangrienta cara y lo despiadado y desesperado del terrorismo".
Por su parte, el gobernador de Estambul, Muammer Guler, aseguró que en el doble atentado hay signos que lo relacionan con el PKK, pero las páginas web proguerrilla informaron de los ataques condenándolos y negando cualquier implicación. Al mismo tiempo, los periódicos locales indicaban que tres personas han sido detenidas, pero las autoridades no han mencionado nada al respecto.
El PKK, considerado una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, lleva desde 1984 reclamando un Estado kurdo en el sureste de Turquía, pero no suele atentar contra civiles.
"Conocemos a los asesinos", titulaba hoy el diario 'Sabah' sobre una foto de varios cadáveres esparcidos por el suelo, a lo largo de una de las calles peatonales que caracterizan a esta zona de Estambul, el barrio de Gungoren, cerca del principal aeropuerto internacional de la ciudad.
Todas las víctimas mortales murieron por la explosión provocada por la segunda bomba, mientras que el primer artefacto, de escasa potencia y que estaba colocado en una cabina telefónica, sólo asustó a la gente, informó la televisión turca.
"¿Quién está detrás de esto? Por supuesto es el PKK. Esto no tiene nada que ver con política, todo esto es por el PKK", manifestó a Reuters Orhan Balci, un empresario del sector textil de 38 años. "Después de los bombardeos (del Ejército turco) en el norte de Irak, están agonizando y están yendo contra nuestra gente. No debemos darnos por vencidos, debemos combatir", añadió.
De hecho, el atentado de Estambul tuvo lugar unas horas después de que la aviación turca bombardeara posiciones del PKK en el Kurdistán iraquí, territorio utilizado por la guerrilla como base de operaciones y desde cuyas montañas penetran en Turquía.
POSIBLE CIERRE DEL AKP
A pesar de todo, la mayoría de los analistas creen que la estrategia del Gobierno contra el terrorismo va por buen camino y que el debate que ha comenzado hoy en el Constitucional, en caso de decantarse a su favor, debería servir para fortalecer su liderazgo, conseguido en las últimas elecciones con un 47 por ciento de los apoyos de los electores.
"Con el 47 por ciento de los votos, el Gobierno (del AKP) no puede ser destituido fácilmente", consideró Huseyin Bagci, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Técnica de Oriente Próximo, ubicada en la capital, Ankara.
"El Gobierno se está también dando cuenta de que han cometido algunos errores estratégicos, por lo que ahora la cuestión es cómo retroceder desde esta situación a una vida normal democrática", argumentó.
La clase política turca, la UE y los inversores extranjeros esperan ansiosos un veredicto en el caso del partido de Erdogan, que ha sumido al país en un periodo de incertidumbre política, lo que ha dañado los mercados financieros y ha ralentizado el proceso de reformas en todo el país.
El cierre del partido llevaría con casi total seguridad a unas elecciones anticipadas, que tendrían lugar probablemente en noviembre, y supondría un varapalo para las aspiraciones de Turquía de integrarse la UE.