Escapa tras pasar seis años secuestrada
01/10/2010 - 09:45
Una joven brasileña de 19 años denunció ante la policía que vivió seis años en un sótano, cautiva de un hombre de 61 que la violaba desde los diez y con quien tuvo dos hijos. La historia remite al caso de la austriaca Natascha Kampusch, secuestrada a los diez y escondida ocho años en un sótano por su raptor hasta que logró escapar en agosto de 2006.
Pero los sucesos que asegura haber vivido la brasileña fueron tanto más truculentos que su historia resulta escalofriante.
Según información de la delegada de la Mujer de la policía de Goiania, capital del estado de Goias, en el centro de Brasil, la muchacha, cuya identidad no trascendió, dijo que escapó hace una semana cuando su captor, Raimundo Gomes da Silva, debió ir al hospital por una herida de bala que sufrió durante un tiroteo y dejó la puerta sin cerrar. El hombre es dueño de un bar que funcionaba delante de la vivienda.
Me violaba desde los 10 años, confesó la joven ante la funcionaria civil de la policía, Dilamar de Souza. La joven relató que tenía esa edad cuando fue por primera vez al bar de Gomes a pedir alimentos para su familia, integrada por el padre, la madre y tres hermanas mujeres. El hombre le dio lo que pedía pero a cambio la violó. Después de eso, durante tres años, Gomes la iba a buscar a su casa y abusaba de ella, declaró la víctima.
Los padres, cansados de la extorsión, hicieron una denuncia policial, aseguró, pero el hombre seguía acechándolos y hasta prendió fuego su humilde casa. Fue entonces que decidieron mudarse a la localidad de Taguatinga, pero a los cuatro meses Gomes los encontró y -siempre según la declaración de la joven- el hombre mató a la madre de la niña. Fue entonces que, por miedo, la adolescente, que por entonces tenía 13 años, se fue a vivir con Gomes al bar.
Según información de la delegada de la Mujer de la policía de Goiania, capital del estado de Goias, en el centro de Brasil, la muchacha, cuya identidad no trascendió, dijo que escapó hace una semana cuando su captor, Raimundo Gomes da Silva, debió ir al hospital por una herida de bala que sufrió durante un tiroteo y dejó la puerta sin cerrar. El hombre es dueño de un bar que funcionaba delante de la vivienda.
Me violaba desde los 10 años, confesó la joven ante la funcionaria civil de la policía, Dilamar de Souza. La joven relató que tenía esa edad cuando fue por primera vez al bar de Gomes a pedir alimentos para su familia, integrada por el padre, la madre y tres hermanas mujeres. El hombre le dio lo que pedía pero a cambio la violó. Después de eso, durante tres años, Gomes la iba a buscar a su casa y abusaba de ella, declaró la víctima.
Los padres, cansados de la extorsión, hicieron una denuncia policial, aseguró, pero el hombre seguía acechándolos y hasta prendió fuego su humilde casa. Fue entonces que decidieron mudarse a la localidad de Taguatinga, pero a los cuatro meses Gomes los encontró y -siempre según la declaración de la joven- el hombre mató a la madre de la niña. Fue entonces que, por miedo, la adolescente, que por entonces tenía 13 años, se fue a vivir con Gomes al bar.