Eslovenia admite un error y dice que todo va bien
01/10/2010 - 09:45
Por: COLPISA
Eslovenia admitió ayer haber cometido un error a la hora de informar sobre el incidente nuclear que tuvo lugar la víspera en la única central del país, aunque aseguró que la situación no plantea ningún problema, a pesar de la alerta activada por la Unión Europea.
Las informaciones que tengo es que no ha pasado nada problemático y que el medio ambiente no está contaminado. Todo va bien, la situación es estable, dijo el ministro esloveno del Interior, Dragutin Mate, cuyo país preside la UE, al llegar a una reunión con sus homólogos europeos en Luxemburgo.
El responsable esloveno subrayó que el reactor de la central había sido detenido el miércoles por la noche por razones preventivas. En la misma sintonía, la ministra italiana de Medio Ambiente, Stefania Prestigiacomo, también estimó que no había ningún riesgo y que la situación estaba aclarada. Hemos aclarado todo. No hay ningún riesgo para el medio ambiente, ha habido demasiado alarmismo, declaró Prestigiacomo.
La UE activó el miércoles su sistema de alerta ante accidentes nucleares tras el anuncio de una pérdida de líquido refrigerante en el sistema de enfriamiento de la central eslovena, situada al sudoeste de Eslovenia. Eslovenia también avisó del incidente a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AEIA), cuyo Centro de Urgencia e Incidentes advirtió de inmediato a los países vecinos: Austria, Croacia, Hungría e Italia.
En ese contexto, el ministro esloveno de Medio Ambiente, Janez Podobnik, admitió que la agencia nuclear de su país utilizó un formulario equivocado para advertir a sus vecinos acerca del incidente nuclear en la planta atómica. La agencia de seguridad nuclear ya pidió disculpas. Se utilizó el formulario equivocado. Se utilizó el formulario con la mención ejercicio. Fue un error, un auténtico error humano, afirmó Podobnik, también presente en Luxemburgo para una reunión de ministros europeos de Medio Ambiente.
Según Podobnik, el error fue detectado en pocos minutos y de inmediato se envió el formulario correcto, aunque su homólogo austríaco, Josef Pröll, no ocultó el enojo de su país por las problemas de comunicación sobre el incidente. La central nuclear de Krsko (a 120 kilómetros al este de Liubliana), explotada en común por Eslovenia y Croacia, fue construida por el consorcio norteamericano-japonés Westinghouse y entró en servicio en 1983.
El responsable esloveno subrayó que el reactor de la central había sido detenido el miércoles por la noche por razones preventivas. En la misma sintonía, la ministra italiana de Medio Ambiente, Stefania Prestigiacomo, también estimó que no había ningún riesgo y que la situación estaba aclarada. Hemos aclarado todo. No hay ningún riesgo para el medio ambiente, ha habido demasiado alarmismo, declaró Prestigiacomo.
La UE activó el miércoles su sistema de alerta ante accidentes nucleares tras el anuncio de una pérdida de líquido refrigerante en el sistema de enfriamiento de la central eslovena, situada al sudoeste de Eslovenia. Eslovenia también avisó del incidente a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AEIA), cuyo Centro de Urgencia e Incidentes advirtió de inmediato a los países vecinos: Austria, Croacia, Hungría e Italia.
En ese contexto, el ministro esloveno de Medio Ambiente, Janez Podobnik, admitió que la agencia nuclear de su país utilizó un formulario equivocado para advertir a sus vecinos acerca del incidente nuclear en la planta atómica. La agencia de seguridad nuclear ya pidió disculpas. Se utilizó el formulario equivocado. Se utilizó el formulario con la mención ejercicio. Fue un error, un auténtico error humano, afirmó Podobnik, también presente en Luxemburgo para una reunión de ministros europeos de Medio Ambiente.
Según Podobnik, el error fue detectado en pocos minutos y de inmediato se envió el formulario correcto, aunque su homólogo austríaco, Josef Pröll, no ocultó el enojo de su país por las problemas de comunicación sobre el incidente. La central nuclear de Krsko (a 120 kilómetros al este de Liubliana), explotada en común por Eslovenia y Croacia, fue construida por el consorcio norteamericano-japonés Westinghouse y entró en servicio en 1983.