ETA atenta en Getxo con 60 kilos de explosivo en una furgoneta
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El atentado en Getxo es la segunda acción de ETA en la localidad vizcaína desde el fin del alto el fuego y el decimocuarto atentado en lo que va de año.
Un total de 14 atentados en 2008 en los que ETA se ha cobrado dos vidas: la del ex concejal socialista de Mondragón Isaías Carrasco y del guardia civil Juan Manuel Piñuel, al que asesinó el pasado miércoles con otra Citroën Berlingo cargada de explosivos. El mismo modelo que usó la pasada madrugada, aunque en esta ocasión sin dejar ninguna víctima.
En este caso la banda terrorista cargó la furgoneta con unos 60 kilos de un explosivo, aún sin determinar, según confirmó el consejero de Interior vasco que, desde el mismo lugar del atentado, también apuntó que la bomba estaba "direccionada" hacia la sede del Club Marítimo para causar los máximos daños posibles a un edificio que ya ha sufrido otros dos atentados con anterioridad.
El Club Marítimo de Getxo es un club deportivo pero, ante todo, un lugar de encuentro de la élite empresarial vasca, lo que indica que la intención de ETA con este atentado era, entre otras cosas, recordar a los empresarios vascos que siguen siendo uno de sus objetivos fundamentales si no se pliegan a sus exigencias financieras. En contra de lo que ocurrió en el atentado contra la casa cuartel de Legutiano (Alava), esta vez ETA sí que avisó con una llamada a la asociación de ayuda en carretera DYA de Vizcaya advirtiendo que en el plazo de una hora estallaría una furgoneta bomba en el paseo marítimo de Getxo.
Desde el mismo Club Marítimo Balza también confirmó que la bomba tenía una composición similar a otra abandonada por ETA en Berango, el pasado 31 de enero. "Están determinando el continente con los restos encontrados, pero, desde luego, la bomba es muy potente", insistió, el consejero de Interior vasco que además también apuntó que "debido a la red en la que está instalada" --miembros liberados (a sueldo de la banda) apoyados por miembros legales (no fichados por la Policía)-- la capacidad de una ETA que vuelve a fabricar sus propios explosivos "no se puede poner en duda", amén de que se hace más difícil la detención de los terroristas.
"En estos casos estamos trabajando con la hipótesis de un número de liberados, no muy grande, pero sí con una red de legales bastante potente que le está dando cobertura a sus actuaciones y, evidentemente eso cuesta desmontarlo", dijo Balza que señaló que se está investigando la existencia de "una estructura que se sitúa en Vizcaya, linde con Guipúzcoa".
En este caso la banda terrorista cargó la furgoneta con unos 60 kilos de un explosivo, aún sin determinar, según confirmó el consejero de Interior vasco que, desde el mismo lugar del atentado, también apuntó que la bomba estaba "direccionada" hacia la sede del Club Marítimo para causar los máximos daños posibles a un edificio que ya ha sufrido otros dos atentados con anterioridad.
El Club Marítimo de Getxo es un club deportivo pero, ante todo, un lugar de encuentro de la élite empresarial vasca, lo que indica que la intención de ETA con este atentado era, entre otras cosas, recordar a los empresarios vascos que siguen siendo uno de sus objetivos fundamentales si no se pliegan a sus exigencias financieras. En contra de lo que ocurrió en el atentado contra la casa cuartel de Legutiano (Alava), esta vez ETA sí que avisó con una llamada a la asociación de ayuda en carretera DYA de Vizcaya advirtiendo que en el plazo de una hora estallaría una furgoneta bomba en el paseo marítimo de Getxo.
Desde el mismo Club Marítimo Balza también confirmó que la bomba tenía una composición similar a otra abandonada por ETA en Berango, el pasado 31 de enero. "Están determinando el continente con los restos encontrados, pero, desde luego, la bomba es muy potente", insistió, el consejero de Interior vasco que además también apuntó que "debido a la red en la que está instalada" --miembros liberados (a sueldo de la banda) apoyados por miembros legales (no fichados por la Policía)-- la capacidad de una ETA que vuelve a fabricar sus propios explosivos "no se puede poner en duda", amén de que se hace más difícil la detención de los terroristas.
"En estos casos estamos trabajando con la hipótesis de un número de liberados, no muy grande, pero sí con una red de legales bastante potente que le está dando cobertura a sus actuaciones y, evidentemente eso cuesta desmontarlo", dijo Balza que señaló que se está investigando la existencia de "una estructura que se sitúa en Vizcaya, linde con Guipúzcoa".