ETA envía una nueva remesa de cartas de extorsión en el País Vasco
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Están dirigidas a personas que nunca han sido chantajeadas
En los últimos días la banda terrorista ETA ha enviado cartas de extorsión a empresarios, personas destacadas de la sociedad vasca y navarra, así como otras profesiones liberales. En estas misivas se pide, una vez más, el pago de una cantidad importante de dinero para financiar las actividades de la organización terrorista.
En las cartas se especifica que los pagos deben hacerse en los círculos de la izquierda abertzale.
No obstante, las mismas fuentes aseguran que en esta última remesa se ha ampliado el círculo de extorsión a nuevas personas que nunca antes habían recibido este tipo de escritos. Esto se debe a la precaria situación económica que atraviesa ETA, cuyos efectos también se dejan notar en el aparato de extorsión. Cada vez son menos los que acceden a pagar, ya que se sienten menos amenazados que antes.
Del mismo modo, los etarras han recurrido a enviar este tipo de cartas a través de diferentes canales. Las Fuerzas de Seguridad tienen conocimiento de casos en los que los extorsionados recibieron en el mismo día la carta en su casa y en su trabajo. De este modo, la banda pretende ejercer mayor presión sobre sus víctimas y asegurarse de que les llega la exigencia del pago revolucionario. En ocasiones anteriores, la banda también remitió las cartas de extorsión a algunos familiares con el objetivo de ejercer presión a través de la amenaza.
Las cantidades que se piden en esta ocasión oscilan entre los 80.000 y los 400.000 euros, según las fuentes consultadas, quienes estiman que han sido enviadas en torno a un centenar de ellas en el País Vasco y Navarra.
ETA ha enviado a lo largo de las últimas décadas estas cartas de extorsión con mayor o menor intensidad en el tiempo. La última vez que las fuerzas se seguridad tuvieron constancia de estas cartas fue a finales de febrero.
No obstante, las mismas fuentes aseguran que en esta última remesa se ha ampliado el círculo de extorsión a nuevas personas que nunca antes habían recibido este tipo de escritos. Esto se debe a la precaria situación económica que atraviesa ETA, cuyos efectos también se dejan notar en el aparato de extorsión. Cada vez son menos los que acceden a pagar, ya que se sienten menos amenazados que antes.
Del mismo modo, los etarras han recurrido a enviar este tipo de cartas a través de diferentes canales. Las Fuerzas de Seguridad tienen conocimiento de casos en los que los extorsionados recibieron en el mismo día la carta en su casa y en su trabajo. De este modo, la banda pretende ejercer mayor presión sobre sus víctimas y asegurarse de que les llega la exigencia del pago revolucionario. En ocasiones anteriores, la banda también remitió las cartas de extorsión a algunos familiares con el objetivo de ejercer presión a través de la amenaza.
Las cantidades que se piden en esta ocasión oscilan entre los 80.000 y los 400.000 euros, según las fuentes consultadas, quienes estiman que han sido enviadas en torno a un centenar de ellas en el País Vasco y Navarra.
ETA ha enviado a lo largo de las últimas décadas estas cartas de extorsión con mayor o menor intensidad en el tiempo. La última vez que las fuerzas se seguridad tuvieron constancia de estas cartas fue a finales de febrero.