Europa duda sobre el acuerdo sobre el restablecimiento del gas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Ante la incredulidad de los clientes de la Unión Europea, Rusia y Ucrania podrían firmar el documento que supondría el restablecimiento del flujo de gas a los países europeos tras dos semanas de corte del suministro. Entre los acuerdos prefijados, Ucrania se comprometerá a pagar el gas ruso según los precios fijados por la Unión europea a partir del próximo año.
Todo el mundo cruza los dedos para que el acuerdo para el restablecimiento del suministro de gas a Europa, anunciado la madrugada del sábado por Rusia y Ucrania se cumpla al pie de la letra y no surjan obstáculos inesperados que lo malogren. El portavoz del gigante energético ruso Gazprom, Serguéi Kupriánov, declaró ayer que los contratos están prácticamente redactados y hoy está prevista su firma por los primeros ministros de Moscú, Vladímir Putin, y Kiev, Julia Timoshenko.
La Comisión Europea celebra que se haya llegado a un compromiso, pero espera que no se convierta en papel mojado como ha sucedido en ocasiones precedentes. En el Kremlin se temía ayer que el presidente ucraniano, Víctor Yúshenko, desautorice en el último momento a su enviada especial y lo eche todo por tierra.
Las conversaciones entre Putin y Timoshenko fueron un auténtico maratón plagado de dificultades, según reconoció ella. «Se ha logrado un compromiso para que el comercio con gas se efectúe totalmente según la fórmula europea para el establecimiento de precios», habló en primer lugar el jefe del Gobierno ruso. De acuerdo con sus palabras, “en 2009 la parte ucraniana tendrá un descuento del 20 por ciento para la compra de gas natural, si se mantiene la tarifa preferencial de tránsito por ese país del año pasado”.
Putin no precisó el precio exacto que deberá pagar Ucrania y añadió que, a partir del 1 de enero de 2010, “adoptaremos íntegramente un sistema de precios para el gas a Ucrania y el tránsito en total conformidad con los estándares europeos y sin descuentos». Timoshenko, por su parte, afirmó que, tan pronto se hayan firmado los correspondientes documentos, “el flujo de gas a Europa será restablecido”.
El sábado tuvo lugar en el Kremlin una conferencia internacional para solucionar el problema y, a media tarde, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, tuvo que comparecer para lamentar la falta de resultados. Señaló al mismo tiempo que Putin y Timoshenko continuarían reunidos el tiempo que fuera necesario.

Relaciones directas
Los presidentes de Gazprom, Alexéi Miller, y de la compañía ucraniana Naftogaz, Oleg Dubina, pasaron todo el domingo consensuando los contratos. Según una fuente del Gobierno de Moscú, citada por la agencia Interfax, la necesidad de observadores internacionales para verificar el flujo de gas desaparecerá tan pronto el suministro se normalice. Según el nuevo acuerdo, las relaciones entre Gazprom y Naftogaz serán directas. Hasta ahora, actuaba como intermediaria la firma RosUkrEnergo, tachada de “estructura corrupta» en numerosas ocasiones”.
Tampoco será necesaria la participación de un consorcio europeo, como pretendía Putin, a fin de proporcionar a Ucrania el gas necesario para mover los compresores. El Kremlin sitúa en torno a los 450 dólares –339 euros– cada mil metros cúbicos de gas el precio vigente en Europa, lo que, restando el 20 por ciento, supondría 360 dólares. A Yúshenko, 250 dólares –188 euros– ya le parecía una cantidad inadmisible.