Expedientado un funcionario por facilitar alcohol a presos

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
PRISIONES
Instituciones Penitenciarias, organismo dependiente del Ministerio del Interior, expedientó en los últimos años a un funcionario por vender alcohol a presos en la cárcel de Soto del Real y denunció a otro por facilitar a un móvil a los internos, según informaron este jueves fuentes del departamento que dirige Mercedes Gallizo, que calificó estos casos de “conductas individuales, detectadas y sancionadas”.
El primero de los casos tuvo lugar en febrero de 2008. El departamento estatal investigó a un funcionario por introducir botellas de alcohol a los reclusos de esta prisión, por lo que fue apartado y expedientado. El segundo caso ocurrió un año después, a principios de 2009. Instituciones Penitenciaras detectó que otro funcionario introdujo móviles a internos, después de descubrir que uno de ellos tuvo escondido estos aparatos. Por ello, remitió el caso al juzgado. Una vez éste falle, el departamento estatal tomará las sanciones disciplinarias correspondientes.
Por otro lado, la prisión de soto del Real también fue objeto el año pasado de otra investigación por parte del departamento estatal por irregularidades y delitos supuestamente cometidos por funcionarios, según adelantó el diario ‘20 minutos’. Concretamente se trataría de relojes, pulseras y dinero en efectivo de la caja donde se depositan en custodia los objetos y dinero que tienen los presos en el momento de entrar en la cárcel. Tras varias denuncias. Tras varias denuncias de familiares de internos, el departamento que dirige Mercedes Gallizo abrió una investigación sobre la posible desaparición de varios objetos de un armario situado en una zona frecuentada tanto por internos como por presos.
Así, remitió el caso a la Fiscalía de Madrid, que tras advertir que podría tratarse de casos de hurtos, lo envió al Juzgado de Instrucción número 6 de Colmenar, que abrió diligencias previas, pero acabó archivando el caso, según informaron fuentes judiciales, que agregaron que entre los objetos denunciados como sustraídos se encontraron tres relojes de gama alta, uno de ellos valorado en 6.000 euros.
El 17 de julio de 2009 el Juzgado de Instrucción de Colmenar Viejo señaló que figuran datos suficientes para la determinación de la naturaleza de los mismos “pero no para conocer la identidad de sus autores”, por lo que de conformidad con la Ley de Enjuiciamiento Criminal, procedió a incoar diligencias previas y acordar su sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones, según indica el auto.