Fallece Iñigo de Arteaga, hijo del duque del Infantado, en un accidente de avioneta en Toledo
15/10/2012 - 11:12
Íñigo de Arteaga del Alcázar, hijo del duque del Infantado, falleció ayer domingo por la tarde en un accidente aéreo sufrido mientras pilotaba su propia avioneta, donde viajaba junto a otras dos personas, Gonzalo Lapique y África Lacalle, que también han perdido la vida. Los tres volvían a Madrid después de haber asistido a una boda en Sevilla cuando su avioneta se precipitaba sobre la localidad toledana de San Pablo de los Montes.
El accidente aéreo ccurrió a las 18.30 horas. La avioneta se precipitó contra el suelo por causas que todavía se desconocen, según la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha.
Íñigo tenía 43 años y era un piloto muy experimentado. Poseía un monomotor de cuatro plazas con el que se desplazaba por España e incluso hacía recorridos por el extranjero.
Segundo de cinco hermanos y primer hijo varón de Íñigo de Arteaga y Almudena del Alcázar, Íñigo era un hombre serio y responsable: "Lo he sido desde pequeño", nos contó durante la entrevista. "Siempre he tenido una clara conciencia de lo que está bien y lo que está mal", contaba este hombre que se enorgullecía de no haberse emborrachado nunca: "Soy abstemio".
Estudió en el colegio San Patricio, en Madrid, se graduó en Ciencias Económicas y Empresariales en ICADE y realizó el doctorado en el Colegio de España en Bolonia (Italia) creado en 1365 por Miguel de Cervantes. El político Romano Prodi dirigió su tesis. Trabajó durante once años en la City de Londres y posteriormente regresó a España para gestionar el extenso patrimonio familiar.
Según la web de Vanity Fair Íñigo era uno de los solteros de oro de nuestro país. Tuvo dos noviazgos serios, con la modelo Eugenia Silva, a la que conoció cuando ella tenía 18 años, y con la sevillana María León, hija de los marqueses de la Cañada. Entre sus aficiones estaba la de jugar al polo y volar en avioneta.
El accidente aéreo ccurrió a las 18.30 horas. La avioneta se precipitó contra el suelo por causas que todavía se desconocen, según la Delegación del Gobierno de Castilla-La Mancha.
Íñigo tenía 43 años y era un piloto muy experimentado. Poseía un monomotor de cuatro plazas con el que se desplazaba por España e incluso hacía recorridos por el extranjero.
Segundo de cinco hermanos y primer hijo varón de Íñigo de Arteaga y Almudena del Alcázar, Íñigo era un hombre serio y responsable: "Lo he sido desde pequeño", nos contó durante la entrevista. "Siempre he tenido una clara conciencia de lo que está bien y lo que está mal", contaba este hombre que se enorgullecía de no haberse emborrachado nunca: "Soy abstemio".
Estudió en el colegio San Patricio, en Madrid, se graduó en Ciencias Económicas y Empresariales en ICADE y realizó el doctorado en el Colegio de España en Bolonia (Italia) creado en 1365 por Miguel de Cervantes. El político Romano Prodi dirigió su tesis. Trabajó durante once años en la City de Londres y posteriormente regresó a España para gestionar el extenso patrimonio familiar.
Según la web de Vanity Fair Íñigo era uno de los solteros de oro de nuestro país. Tuvo dos noviazgos serios, con la modelo Eugenia Silva, a la que conoció cuando ella tenía 18 años, y con la sevillana María León, hija de los marqueses de la Cañada. Entre sus aficiones estaba la de jugar al polo y volar en avioneta.