Familias adoptantes de todo el país se reúnen anualmente en Molina

10/07/2011 - 18:10 Javi López

  Desde 2006 un grupo de familias que acudieron juntos a China para tramitar la adopción de sus hijos se congrega en Molina de Aragón para convivir juntos durante unos días y conservar la unión surgida en el viaje. El proceso de adopción es largo y complicado, por ello las Entidades Colaboradoras en Adopción Internacional (ECAI), acreditadas por las Comunidades Autónomas y los diferentes países, son las encargadas de llevar a cabo todo el proceso sin obtener ningún beneficio a cambio. Dentro del procedimiento de adopción se incluye el viaje al país de origen del niño, por lo que cada una de estas familias vio en las demás un punto de apoyo muy importante en esta fase. Dentro del proceso de adopción de niños se suelen dar multitud de situaciones hasta que se consigue el reencuentro del niño o niña con la familia que quiere tener un hijo con la idea de que éste se integre sin distinción de ningún tipo. Una de estas historias, ocurrió hace unos nueve años, cuando varias familias procedentes de localidades de toda España se conocieron y viajaron juntos a China para el reencuentro con el nuevo integrante de sus familias. Durante la estancia en el país asiático, se forjaron lazos de unión y amistad que hoy en día todavía mantienen entre todos. Por ello, cada año, desde hace cinco se reúnen varias de estas familias en el establecimiento rural El Paradon, situado a pocos metros de la localidad, durante las fechas en que se celebra la Feria Medieval. La idea de que estos niños y sus padres adoptivos se reunieran este año en la localidad, nació en 2006, por mediación de Fernando Andrés y su mujer, María Carmen Sanchez, que tienen a su cargo dos hijos biológicos y dos adoptados, quienes propusieron al grupo de amigos reunirse unos días todos juntos para mantener, si cabe, más viva la unión de todos ellos, “tenemos una relación muy buena. Pero sobre todo, de cara a las niñas; para que se vean arropadas y que convivan con niñas que han estado en la misma situación”, aclaró Andrés. Normalmente, cada año se suelen sumar familias. En esta ocasión las familias proceden de Madrid, La Rioja, Valencia, Pamplona y la localidad marroquí de Casablanca. Durante los días de estancia en la localidad realizaron varias actividades lúdicas recorriendo los extraordinarios parajes que ofrece la comarca, además de participar en las propuestas durante la Feria Medieval. El día a día de convivencia en la vida de una familia en la que parte de sus miembros proceden de otro lugar no se tiene por que ver alterado por esta ‘fortuita’ circunstancia, es como la de cualquier otra, teniendo en cuenta que cada uno es distinto a las demás en su personalidad, “no por este hecho queremos que estén sobreprotegidos unos de otros”, argumentó Andrés, explicando que, “luego en un futuro, se tienen que valer por ellos mismos; así que, si se tienen que pelear, se pelean y si se tienen que dar un beso se lo dan”.