Fiestas tradicionales que sirven para avanzar en igualdad
Entre estas manifestaciones caben destacarse las que tendrán lugar este fin de semana en las que el carácter festivo se conjuga con el reivindicativo sirviendo la tradición para recordar que seguimos transitando hacia la efectiva igualdad entre hombres y mujeres.
Las constantes borrascas que se suceden en la provincia- al igual que en el conjunto del país- dejando nieve, abundantes precipitaciones, viento y hasta el río Henares, a su paso por la capital, en alerta por posible desbordamiento, no impiden en este gélido invierno que las distintas localidades planten cara a tanta inclemencia meteorológica y desarrollen las típicas fiestas de estos días protagonizadas por San Blas, las Candelas y Santa Águeda, con salida de distintas botargas, muchas de ellas con la vitola de Interés Turístico, bien provincial o regional. En la capital habrá este fin de semana, previo ya a los carnavales, el desfile que reúne a las más representativas de una provincia en la que el folklore sigue siendo motor dinamizador de la vida rural, mostrando su colorido, alegría y dinamismo y sobre todo el espíritu vivo de los pueblos, motivo de felicitación y agradecimiento a cuantos hacen posible con su entusiasmo y trabajo que todo esto siga año tras año saliendo adelante.
Y entre estas manifestaciones caben destacarse las que tendrán lugar este fin de semana en las que el carácter festivo se conjuga con el reivindicativo sirviendo la tradición, la cultura popular, como instrumento para recordar que seguimos transitando, con pasos hacia delante pero sin haber terminado el recorrido, hacia la efectiva igualdad entre hombres y mujeres. Antaño como algo excepcional en la vida de los pueblos durante un día el alcalde de turno cedía el bastón de mando a las féminas. Hoy, aunque el primer edil sea mujer, se sigue, en distintos lugares con arraigo de esta fiesta, con especial relevancia en Cogolludo y Espinosa de Henares, con este gesto para homenajear a mujeres destacadas de la vida política, social, cultural o deportiva, poniendo en valor su trayectoria, sus méritos.
Es un día, con significación religiosa, pero también desde el humor, para celebrar los avances conseguidos, el hecho de que a nadie extrañe ya que haya muchas mujeres en puestos de responsabilidad, pero también de recordar que sobre todo en puestos de alta dirección de las grandes empresas todavía son pocas las que presiden o forman parte de los consejos de administración o que existen todavía determinados sectores en los que les cuesta más trabajo acceder. Debemos seguir buscando esa igualdad de oportunidades, que las medidas de conciliación surtan efecto, que cualquier mujer pueda como cualquier varón, estudiar, trabajar, desarrollar su vocación y hacer lo que quieran con su vida.