Francia aconseja a sus nacionales que abandonen Guinea y recomienda no viajar al país
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
El Gobierno de Francia ha recomendado a sus nacionales que deberían abandonar Guinea debido al aumento de la violencia en este país de África oriental desde que las fuerzas de seguridad reprimieran el pasado 28 de septiembre brutalmente una manifestación de la oposición.
"Aconsejamos que no se viaje a Guinea y recomendamos a los nacionales franceses presentes allí que se marchen", asegura el Ministerio francés de Asuntos Exteriores en su página web. Por su parte, un portavoz de este Ministerio aseguró que el número de expatriados franceses con base permanente en Guinea roza los 2.500, aunque la cifra exacta no se conoce, ya que no están obligados a registrarse en la Embajada de Francia en el país africano.
Este portavoz indicó igualmente que no hay una orden de evacuación como tal, sino que el Gobierno sólo está recomendando a sus nacionales que se marchen mediante vuelos comerciales, como los de las aerolíneas francesas desde Conakry o bien desde otras capitales africanas.
"Después de la represión por el Ejército de una manifestación popular el pasado 28 de septiembre en la que murieron numerosos guineanos, la situación en Guinea se ha deteriorado", afirma una nota del Ministerio.
"La delincuencia, especialmente los robos armados, se han incrementado y no hay una perspectiva a corto plazo de que la situación pueda mejorar", añade, e indica que los delincuentes habían comenzado a seguir a los expatriados en el aeropuerto y a atacarles cuando llegaban a sus hogares.
El fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno-Ocampo, confirmó el pasado miércoles que la situación en Guinea está siendo objeto de una investigación preliminar del tribunal. "Por la información que hemos recibido, por las imágenes que hemos visto, las mujeres sufrieron abusos y otras personas han recibido un trato brutal en el estadio de Conakry, aparentemente por parte de hombres vestidos de uniforme", aseguraba el segundo fiscal, Fatu Bensuda, al comunicar la decisión del TPI. "Estos hechos son atroces e inaceptables, y no deben repetirse nunca", añadió, y aseguró que los autores deben ser juzgados.
La comunidad internacional ha condenado la acción de las fuerzas de seguridad guineanas contra los manifestantes que acudieron a protestar a un estadio de fútbol de la capital y que se saldó con la muerte de 157 personas y más de 1.000 heridos, según un grupo guineano defensor de los Derechos Humanos.
Este portavoz indicó igualmente que no hay una orden de evacuación como tal, sino que el Gobierno sólo está recomendando a sus nacionales que se marchen mediante vuelos comerciales, como los de las aerolíneas francesas desde Conakry o bien desde otras capitales africanas.
"Después de la represión por el Ejército de una manifestación popular el pasado 28 de septiembre en la que murieron numerosos guineanos, la situación en Guinea se ha deteriorado", afirma una nota del Ministerio.
"La delincuencia, especialmente los robos armados, se han incrementado y no hay una perspectiva a corto plazo de que la situación pueda mejorar", añade, e indica que los delincuentes habían comenzado a seguir a los expatriados en el aeropuerto y a atacarles cuando llegaban a sus hogares.
El fiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno-Ocampo, confirmó el pasado miércoles que la situación en Guinea está siendo objeto de una investigación preliminar del tribunal. "Por la información que hemos recibido, por las imágenes que hemos visto, las mujeres sufrieron abusos y otras personas han recibido un trato brutal en el estadio de Conakry, aparentemente por parte de hombres vestidos de uniforme", aseguraba el segundo fiscal, Fatu Bensuda, al comunicar la decisión del TPI. "Estos hechos son atroces e inaceptables, y no deben repetirse nunca", añadió, y aseguró que los autores deben ser juzgados.
La comunidad internacional ha condenado la acción de las fuerzas de seguridad guineanas contra los manifestantes que acudieron a protestar a un estadio de fútbol de la capital y que se saldó con la muerte de 157 personas y más de 1.000 heridos, según un grupo guineano defensor de los Derechos Humanos.