Fundación Banco Santander y Adena llevan a cabo un proyecto pionero de recuperación forestal en la tejera del Barranco del Hocino
01/10/2010 - 09:45

Por: EFE
La tejera del Barranco del Hocino empieza a resurgir gracias a un proyecto pionero de recuperación forestal que pretende ser extrapolado a toda la comarca del Alto Tajo , afectada por el incendio de 2005. Esta iniciativa de la Fundación Banco Santander, que lleva a cabo WWF/Adena, se enmarca dentro de su programa de restauración de espacios naturales y cuenta con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Riba de Saelices y el Parque Natural del Alto Tajo.
La tejera del Barranco del Hocino empieza a resurgir gracias a un proyecto pionero de recuperación forestal que pretende ser extrapolado a toda la comarca del Alto Tajo (Guadalajara), afectada por un incendio en julio de 2005 que mató a once personas y asoló 13.000 hectáreas.
Esta iniciativa de la Fundación Banco Santander, que lleva a cabo WWF/Adena, se enmarca dentro de su programa de restauración de espacios naturales y cuenta con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Riba de Saelices y el Parque Natural del Alto Tajo.
El barranco del arroyo Hocino, situado en el interior del Parque y considerado un lugar de gran importancia desde el punto de vista de la conservación de la biodiversidad, albergaba un extraordinario bosque de 120 tejos en una superficie de 10 hectáreas, que fue totalmente arrasada por las llamas en dicho incendio.
Los resultados del programa de restauración forestal de este barranco fueron dados a conocer hoy en una rueda de prensa en la que participaron el director de la Fundación Banco Santander, Javier Aguado; el secretario general de Adena, Juan Carlos del Olmo; el delegado provincial de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, Sergio González, y el alcalde de Riba de Saelices, José Luis Samper.
El principal objetivo del proyecto es recuperar la tejera y sus valores ecológicos asociados, como la fauna, la flora o el suelo.
Esta iniciativa "no pretende suplir el papel que llevan a cabo las administraciones públicas sino servir de ejemplo para poder extrapolar la experiencia a toda la zona afectada por el incendio", según puso de relieve el representante de la organización ecologista.
De los 120 tejos que conformaban el bosque del Barranco del Hocino sólo quedó en pie uno después del fuego, y en el último año se han replantado 140 aunque el objetivo es introducir 250 para conseguir una cantidad similar a la original, ya que se estima que se puede perder aproximadamente un 50 por ciento.
El proyecto se ha encontrado con dos factores limitantes como son el deterioro de la tejera tras el siniestro y las dificultades de establecimiento del tejo a través de repoblación artificial.
Antes de plantar los tejos se reprodujeron plantas en vivero durante un año y medio, y además de estos árboles también se han introducido 170 plantones de especies de ribera, como fresnos, majuelos y sauces, 30 quejigos y unas 50 sabinas.
Además de esta forma de introducción del tejo, los miembros de Adena han colocado cajas-nidos para potenciar la dispersión de semillas a través de las aves.
Juan Carlos del Olmo destacó que el Barranco del Hocino es "una auténtica joya biológica, con una diversidad paisajística y faunística impresionante", de ahí que se elegiera trabajar en esa zona para llevar a cabo este proyecto pionero.
Explicó que se trata de un lugar "absolutamente emblemático gracias a la concentración de tejos", una árbol incluido en el catálogo regional de Castilla-La Mancha como especie vulnerable.
El tejo, (Taxus baccata), es una especie de amplia distribución en la península ibérica, especialmente en el norte, muy enraizada además en la cultura popular.
Es uno de los árboles más longevos de la tierra, ya que algunos pueden alcanzar más de 3.000 años de antigüedad, y es muy apreciado por su madera pues, según explicó el secretario general de Adena, se dice incluso que el arco de Robin Hood estaba fabricado con este material.
Por su parte, el director de la Fundación Banco Santander, explicó que con este proyecto se pretendía hacer algo que fuera práctico de tal forma que la recuperación de ese espacio natural degradado sirva de modelo para otras iniciativas.
El delegado provincial de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha destacó las actuaciones que el gobierno regional ha puesto en marcha en la zona del Alto Tajo afectada por el incendio desde que este se produjo.
Subrayó que no se trata de un patrocinio, sino de una iniciativa en colaboración con Adena y con la Junta de Castilla-La Mancha y puso de relieve que "muchos pocos hacen algo grande".
La responsable de proyectos de restauración forestal de Adena, Lourdes Fernández, señaló que el proyecto pretende no sólo recuperar la tejera sino también "todo el cortejo" de árboles y cobertura herbácea y vegetal que la acompañaba.
Esta iniciativa de la Fundación Banco Santander, que lleva a cabo WWF/Adena, se enmarca dentro de su programa de restauración de espacios naturales y cuenta con la colaboración de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Riba de Saelices y el Parque Natural del Alto Tajo.
El barranco del arroyo Hocino, situado en el interior del Parque y considerado un lugar de gran importancia desde el punto de vista de la conservación de la biodiversidad, albergaba un extraordinario bosque de 120 tejos en una superficie de 10 hectáreas, que fue totalmente arrasada por las llamas en dicho incendio.
Los resultados del programa de restauración forestal de este barranco fueron dados a conocer hoy en una rueda de prensa en la que participaron el director de la Fundación Banco Santander, Javier Aguado; el secretario general de Adena, Juan Carlos del Olmo; el delegado provincial de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, Sergio González, y el alcalde de Riba de Saelices, José Luis Samper.
El principal objetivo del proyecto es recuperar la tejera y sus valores ecológicos asociados, como la fauna, la flora o el suelo.
Esta iniciativa "no pretende suplir el papel que llevan a cabo las administraciones públicas sino servir de ejemplo para poder extrapolar la experiencia a toda la zona afectada por el incendio", según puso de relieve el representante de la organización ecologista.
De los 120 tejos que conformaban el bosque del Barranco del Hocino sólo quedó en pie uno después del fuego, y en el último año se han replantado 140 aunque el objetivo es introducir 250 para conseguir una cantidad similar a la original, ya que se estima que se puede perder aproximadamente un 50 por ciento.
El proyecto se ha encontrado con dos factores limitantes como son el deterioro de la tejera tras el siniestro y las dificultades de establecimiento del tejo a través de repoblación artificial.
Antes de plantar los tejos se reprodujeron plantas en vivero durante un año y medio, y además de estos árboles también se han introducido 170 plantones de especies de ribera, como fresnos, majuelos y sauces, 30 quejigos y unas 50 sabinas.
Además de esta forma de introducción del tejo, los miembros de Adena han colocado cajas-nidos para potenciar la dispersión de semillas a través de las aves.
Juan Carlos del Olmo destacó que el Barranco del Hocino es "una auténtica joya biológica, con una diversidad paisajística y faunística impresionante", de ahí que se elegiera trabajar en esa zona para llevar a cabo este proyecto pionero.
Explicó que se trata de un lugar "absolutamente emblemático gracias a la concentración de tejos", una árbol incluido en el catálogo regional de Castilla-La Mancha como especie vulnerable.
El tejo, (Taxus baccata), es una especie de amplia distribución en la península ibérica, especialmente en el norte, muy enraizada además en la cultura popular.
Es uno de los árboles más longevos de la tierra, ya que algunos pueden alcanzar más de 3.000 años de antigüedad, y es muy apreciado por su madera pues, según explicó el secretario general de Adena, se dice incluso que el arco de Robin Hood estaba fabricado con este material.
Por su parte, el director de la Fundación Banco Santander, explicó que con este proyecto se pretendía hacer algo que fuera práctico de tal forma que la recuperación de ese espacio natural degradado sirva de modelo para otras iniciativas.
El delegado provincial de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha destacó las actuaciones que el gobierno regional ha puesto en marcha en la zona del Alto Tajo afectada por el incendio desde que este se produjo.
Subrayó que no se trata de un patrocinio, sino de una iniciativa en colaboración con Adena y con la Junta de Castilla-La Mancha y puso de relieve que "muchos pocos hacen algo grande".
La responsable de proyectos de restauración forestal de Adena, Lourdes Fernández, señaló que el proyecto pretende no sólo recuperar la tejera sino también "todo el cortejo" de árboles y cobertura herbácea y vegetal que la acompañaba.