Garzón niega las acusaciones de prevaricación en el caso Gürtel

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón negó en el Tribunal Supremo haber prevaricado o vulnerado la intimidad de varios de los procesados en el ‘caso Gürtel’ al ordenar intervenir las comunicaciones que mantuvieron en prisión con sus abogados. Garzón declaró ante el magistrado Alberto Jorge Barreiro, que instruye la querella presentada por el abogado Ignacio Peláez.
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón declaró este lunes durante casi cuatro horas ante el magistrado del Tribunal Supremo Jorge Barreiro, como imputado en un delito de prevaricación y otro contra las garantías de la intimidad por intervenir las conversaciones mantenidas por los presuntos cabecillas de la trama Gürtel con su abogados mientras estaban en prisión. Durante la comparecencia, Garzón se negó a contestar a las preguntas de las acusaciones particulares y se limitó a contestar a las de su abogado, Francisco Baena Bocanegra y las del fiscal (que no le acusa en este procedimiento), así como a las del instructor del caso Barreiro.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 negó haber prevaricado o vulnerado la intimidad de varios procesados en el caso Gürtel al ordenar intervenir las comunicaciones que mantuvieron en prisión con sus abogados. Asimismo, Garzón evitó responder a las acusaciones particulares, representadas por el ex fiscal de la Audiencia Nacional Ignacio Peláez (abogado del empresario imputado en Gürtel José Luis Ulibarri), y los letrados José Antonio Choclán, en nombre del “cerebro” de la trama Francisco Correa, y Gonzalo Rodríguez-Mourullo, en representación del también investigado Pablo Crespo.
Se trata de la tercera ocasión en la que Garzón comparece ante el alto tribunal en los últimos meses, tras haber declarado ya los pasados 9 de septiembre y 15 de abril en relación con las otras dos querellas que se tramitan contra él, la primera por prevaricar al investigar las desapariciones del franquismo y la segunda por un presunto cohecho y prevaricación en relación con los cobros que obtuvo por dirigir unos cursos en la Universidad de Nueva York.
Al término de la declaración, Peláez calificó el testimonio de Garzón de “poco convincente” y afirmó que Garzón no había podido explicar con convicción, por qué no desglosó de las conversaciones intervenidas aquellos datos que afectaban al derecho a la defensa de los imputados en la trama de corrupción. No lo hizo hasta poco antes de inhibirse del asunto a favor del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Peláez lamentó ante las cámaras no estar acompañado en esta causa por el Colegio de Abogados de Madrid, que si bien anunció una querella contra el juez por este mismo motivo, finalmente no la presentó. Peláez “Resulta difícil ser un abogado que no tiene el respaldo del Colegio, ya que aquí represento yo sólo a todos los abogados españoles”, dijo el ex fiscal, insistiendo en que le hubiera gustado que fuera la organización profesional la que presentara esta iniciativa penal contra Garzón.
Peláez presentó la querella como abogado del empresario imputado en la “Gürtel” José Luis Ulibarri, y después se adhirieron a ella los abogados José Antonio Choclán, en nombre de Francisco Correa, y Gonzalo Rodríguez-Mourullo, en representación de Pablo Crespo, todos ellos como acusaciones particulares.La Sala de lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló después todas las escuchas autorizadas por el juez Garzón , al considerarlas ilegales por vulnerar el derecho fundamental al derecho a la defensa.