Georgia desmiente la retirada de las tropas rusas confirmada por el Kremil

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
El Gobierno de Tblisi manifestó que no presenciaron ninguna señal de esta retirada, aunque se mostraron dispuestos a dialogar con Rusia, siempre y cuando lleve a cabo una verdadera retirada de sus tropas de territorio georgiano.
Por su parte, la Casa Blanca advirtió a Moscú de que debía replegarse “sin demora”.
“La retirada de las fuerzas de paz comenzó hoy”. Anatoly Nogovitsyn, coronel general del Estado Mayor Conjunto ruso avanzó la tan esperada retirada de las tropas rusas de Georgia a través de un comunicado oficial en el que indicó que “Rusia ha finalizado la operación sobre el fin de la agresión de Georgia contra Osetia del Sur”.
Antes de ello, el militar se reunió con el embajador de Estados Unidos en Rusia para discutir la retirada y llegar a acuerdos “sobre una mayor cooperación, sobre la posición de ambas partes, desde la retirada de las tropas hasta los esfuerzos humanitarios”, explicó.
Sin embargo, por parte georgiana la retirada de las tropas rusas apenas se apreció. De hecho, el Ministerio de Interior georgiano afirmó que no tuvieron “señales” del comienzo del repliegue, a pesar de la promesa del Kremlin, según una información de CNN recogida por otr/press. Así, el Ministerio acusó a Rusia de bombardear las reservas de munición y armas georgianas en una base cercana a la ciudad occidental de Senaki. “Están destruyendo todo”, indicó un portavoz de Interior. “Si llaman a esto retirada, entonces no entiendo el significado del mundo”, concluyó.
En la misma línea, la Casa Blanca advirtió a Moscú a través de su portavoz, Gordon Johndroe, de que debería retirar sus fuerzas militares “sin demora”, como han prometido. “Si llegaron en riadas después del 6 de agosto, ahora tienen que salir”, aseveró.
Diez días después del inicio del conflicto tras la operación georgiana sobre Osetia del Sur, la situación continúa siendo prácticamente la misma, pues a pesar del acuerdo de paz alcanzado la pasada semana con la mediación del presidente francés, Nicolas Sarkozy, los seis puntos que componen el documento siguen sin cumplirse, al tiempo que ambos países continúan culpándose mutuamente de la violación de los mismos.

Intentos de negociación
Al tiempo que el Ejército ruso anunciaba la retirada de sus tropas del territorio georgiano, el presidente del Kremlin, Dimitri Medvedev, advertía de que su país dará una “respuesta aplastante” a cualquier nueva agresión contra ciudadanos rusos. Durante un encuentro con veteranos de la Segunda Guerra Mundial en la ciudad de Kursk, Medvedev aseguró que “Rusia no permitirá que se asesine impunemente a sus ciudadanos”, de forma que “el que intente hacerlo recibirá una respuesta aplastante”, alegó al tiempo que presumió de tener “para ello todas las posibilidades económicas, políticas y militares”.
Asimismo, Medvedev quiso dejar claro que su país es un ferviente defensor de la paz, algo que argumentó apelando a que “prácticamente no hay ninguna ocasión en la historia del Estado ruso o soviético en que nosotros empezáramos primero acciones militares”. “Nosotros no atacamos a nadie, simplemente garantizamos los derechos y dignidad del pueblo como fuerzas de paz”, señaló. En este sentido, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso dijo haber remitido al Tribunal Penal Internacional numerosas demandas de ciudadanos para exigir responsabilidades a las autoridades de Georgia.
Por su parte, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, indicó en un mensaje televisado que se mostrará dispuesto a conversar con Rusia y a solucionar los problemas “de forma civilizada”, siempre y cuando las tropas del Kremlin abandonen su país. “Para ello es necesaria una retirada incondicional de vuestras tropas”, recalcó.
Sin embargo, esto debería producirse pronto, pues ayer la oposición de Saakashvili indicó su voluntad de convocar elecciones presidenciales anticipadas para dentro de dos meses, pues considera al presidente culpable de la crisis que vive el país actualmente. Al igual que para el principal rival de Saakashvili, Leván Gachechiladzne, Kaja Kukava, líder del Partido Conservador, se pronunció ayer sobre la situación que vive el país, sobre lo que consideró que Saakashvili tiene la “responsabilidad personal” por haber desatado una guerra que Georgia “jamás iba a ganar”.

Fuerza desproporcionada

La OTAN reiteró su petición de paz a ambos países, exigiendo a Rusia que respete el acuerdo de paz, mientras Washington convocó una reunión de emergencia de los ministros de exteriores para revisar las relaciones con Rusia y concretar la ayuda para Georgia.

Al mismo tiempo, grupos defensores de los derechos humanos exigieron una acción “robusta” de la Unión Europea para solucionar el conflicto y proteger a los civiles desplazados por culpa del conflicto. Human Rights Watch acusó a ambos países de utilizar “indiscriminada y desproporcionadamente la fuerza” que ha causado la muerte de numerosos civiles por ambas partes.