Goñi cerró las puertas de su exposición fotográfica con un gran éxito de público
01/10/2010 - 09:45

Por: Redacción
Dos semanas han tenido los vecinos del municipio de Alovera para deleitarse con la riqueza histórica de las instantáneas de Goñi, una sucesión de imágenes en las que la vida de Alfonso XIII y su época han despertado gran curiosidad entre los centenares de personas que se han acercado al salón de exposiciones de la Biblioteca municipal para admirar la obra de este genial fotógrafo alcarreño, donde además han tenido la oportunidad de contemplar diversos documentos procedentes del Archivo municipal y de los propios vecinos de la localidad.
La acogida de la exposición Alfonso XIII y su época. Goñi: La memoria de un Rey, de un país y su época, que ha permanecido abierta en la sala de exposiciones de la Biblioteca municipal de Alovera del 6 al 20 de marzo, ha resultado ser todo un éxito. Con ella, se ha conseguido dar a conocer la importante obra del fotógrafo Francisco de Goñi, que refleja imágenes de la vida y costumbres del rey Alfonso XIII y su familia a principios del siglo XX, además de cómo era la sociedad de aquella época, comentó la archivera municipal, Ana Isabel López.
La valiosa muestra fotográfica ha sorprendido al visitante no sólo por su calidad y belleza, sino también por retratar algunos de los momentos más íntimos del monarca y su familia. Es el caso de la instantánea que inmortaliza a los infantes en los jardines de palacio o las miradas de retratos populares como la de La Argentinita. Igualmente, resultaron curiosas las diferentes instantáneas que tienen al monarca como protagonista, bien patinando en el lago de la Casa de Campo de Madrid, escenas de caza o su visita oficial al Parque de Aerostación de Guadalajara, entre otras.
Colaboración popular
También han resultando del agrado del público los documentos, enseres y objetos prestados por los vecinos, así como los documentos del Archivo municipal, tales como una cámara fotográfica de fuelle de los años 20, agujas para fonógrafos, cerilleros, cajas de ungüentos y medicinas de la época, polveras de dama, propaganda de un coche en venta en 1926, peinetas, ejemplares de prensa con fotografías hechas por Goñi, un recordatorio de comunión de una niña en la parroquia de San Miguel Arcángel (1914), recopilación de discursos del rey, una edición facsímil de la Constitución vigente de entonces (1876) o, incluso, un libro de actas de la constitución del Ayuntamiento de Alovera (1909). No faltaron tampoco documentos que ahora nos resultan llamativos como actas de consentimiento para contraer matrimonio, en la que tenían que firmar y autorizar los padres de los novios, o bien una relación de los individuos autorizados administrativamente para implorar la caridad pública, que en esos momentos era ninguna.
La valiosa muestra fotográfica ha sorprendido al visitante no sólo por su calidad y belleza, sino también por retratar algunos de los momentos más íntimos del monarca y su familia. Es el caso de la instantánea que inmortaliza a los infantes en los jardines de palacio o las miradas de retratos populares como la de La Argentinita. Igualmente, resultaron curiosas las diferentes instantáneas que tienen al monarca como protagonista, bien patinando en el lago de la Casa de Campo de Madrid, escenas de caza o su visita oficial al Parque de Aerostación de Guadalajara, entre otras.
Colaboración popular
También han resultando del agrado del público los documentos, enseres y objetos prestados por los vecinos, así como los documentos del Archivo municipal, tales como una cámara fotográfica de fuelle de los años 20, agujas para fonógrafos, cerilleros, cajas de ungüentos y medicinas de la época, polveras de dama, propaganda de un coche en venta en 1926, peinetas, ejemplares de prensa con fotografías hechas por Goñi, un recordatorio de comunión de una niña en la parroquia de San Miguel Arcángel (1914), recopilación de discursos del rey, una edición facsímil de la Constitución vigente de entonces (1876) o, incluso, un libro de actas de la constitución del Ayuntamiento de Alovera (1909). No faltaron tampoco documentos que ahora nos resultan llamativos como actas de consentimiento para contraer matrimonio, en la que tenían que firmar y autorizar los padres de los novios, o bien una relación de los individuos autorizados administrativamente para implorar la caridad pública, que en esos momentos era ninguna.