Gordon Brown anuncia un programa de reformas del sistema político
01/10/2010 - 09:45
Por: EUROPA PRESS
Propone articular un mecanismo para expulsar a diputados con conductas censurables
En una comparecencia ante la Cámara de los Comunes después de la sesión de control, la primera tras la semana en la que vio su continuidad en juego, Brown dio a conocer tanto los planteamientos a corto plazo para reaccionar a la tormenta generada por los abusos de los parlamentarios, como las apuestas a largo plazo barajadas por su equipo para limpiar el aparato institucional en su conjunto.
Este primer paso, promovido para retomar el pulso ante su partido y los propios votantes aspira, según el mandatario, a reconectar a la ciudadanía con la clase política y superar el profundo descrédito que dejó como consecuencia la polémica generada por la serie que el diario Daily Telegraph publica desde el 8 de mayo y que se cobró víctimas políticas como el presidente de los Comunes, Michael Martin, quien dejará el cargo el próximo 22 de junio, y varios ministros del Gobierno, entre ellos la titular de Interior, Jacqui Smith.
En su intervención de hoy, Brown destacó la obligación de implicar a los británicos con la actividad del Parlamento y consideró que expulsar a quienes hayan mostrado una mala conducta pública contribuirá a que la sociedad vea su cámara de representantes un lugar al que los miembros van por el servicio público.
Todos debemos aceptar con humildad que la confianza ha sido sacudida en el momento en que la gente más nos necesitaba y que la maltrecha reputación de esta institución no podrá ser reparada sin un cambio fundamental, asumió.
Así, además de las propuestas ya avanzadas en las últimas semanas, en las que se constató el acuerdo de los grupos para articular un regulador independiente que sustituya el actual control interno y la creación de un código estatutario de conducta, el primer ministro avanzó ayer el objetivo de introducir antes de verano una normativa que otorgaría poderes de retirar diputados con un comportamiento censurable, especialmente desde una perspectiva financiera, y convocar elecciones parciales en su circunscripción.
Sistema adecuado
La propuesta deberá ser aprobada por la Cámara de los Comunes, en la que el primer ministro consideró esta jornada que el sistema vigente de administración, centrado en la Comisión de Estándares y Privilegios, ya no resulta adecuado a lo exigido. Así, recordó que la última ocasión en la que un diputado fue expulsado de Westminster ocurrió hace 55 años y denunció que actualmente una persona pueda mantener su escaño incluso con una sentencia de un año de prisión, un mínimo que podría ser revisado.
En consecuencia, apeló a los grupos a acceder a un mecanismo por el que los parlamentarios puedan ser requeridos para afrontar su dimisión o someterse a unas elecciones parciales inmediatas. Para ello, el comportamiento deberá ser evaluado por el nuevo regulador independiente que propuso hoy y que aparecerá junto al código de conducta en una ley que se presentará en el Legislativo de manera urgente, para que pueda aprobarse en otoño, antes de que concluya el actual período de sesiones.
Se trataría de un modelo similar al empleado en Estados Unidos y que, a pesar de haberse planteado en los debates sobre el futuro del Parlamento que abrió el escándalo de los gastos, no figuraba en la agenda avanzada hasta ahora sobre los planes de Brown. Las previsiones dadas a conocer previamente no incluían sanciones, sino que se limitaban a recambiar la autorregulación imperante por un control externo y la imposición de pautas de comportamiento.Además, el primer ministro aprovechó la comparecencia de hoy para aseverar que no prevé un referéndum inmediato sobre la reforma electoral, al menos no antes de las generales, si bien dejó claras las posibilidades de plantear un cambio en la materia que parece que finalmente se incluirá en el programa electoral con el que el Laborismo apelará la próxima primavera a un cuarto mandato consecutivo.
La apuesta por la que el partido podría decantarse para sustituir el actual sistema de escrutinio uninominal mayoritario, conocido popularmente como first-past-the-post, es decir, el primero se lo lleva todo, sería un sistema de voto alternativo. No obstante, estas previsiones han sido reiteradamente retrasadas en Reino Unido desde que el ex primer ministro Tony Blair se comprometiese a ponerlas en práctica y el propio Brown reconoció hoy que toda modificación se acometerá únicamente si cuenta con el amplio consenso del país.
En este sentido, el líder conservador, David Cameron, según todas las encuestas el próximo inquilino de Downing Street, cuestionó la premura con la que el Gobierno quiere activar apuestas que durante 12 años no se pensaron y que, según él, ahora están en agenda por la debacle sufrida por los laboristas en las urnas. ¿Tiene algo que ver con los resultados?, preguntó, si bien consideró que la solución para la crisis política del país no pasa por reformas, sino por la convocatoria inmediata de las generales.
En su intervención de hoy, Brown destacó la obligación de implicar a los británicos con la actividad del Parlamento y consideró que expulsar a quienes hayan mostrado una mala conducta pública contribuirá a que la sociedad vea su cámara de representantes un lugar al que los miembros van por el servicio público.
Todos debemos aceptar con humildad que la confianza ha sido sacudida en el momento en que la gente más nos necesitaba y que la maltrecha reputación de esta institución no podrá ser reparada sin un cambio fundamental, asumió.
Así, además de las propuestas ya avanzadas en las últimas semanas, en las que se constató el acuerdo de los grupos para articular un regulador independiente que sustituya el actual control interno y la creación de un código estatutario de conducta, el primer ministro avanzó ayer el objetivo de introducir antes de verano una normativa que otorgaría poderes de retirar diputados con un comportamiento censurable, especialmente desde una perspectiva financiera, y convocar elecciones parciales en su circunscripción.
Sistema adecuado
La propuesta deberá ser aprobada por la Cámara de los Comunes, en la que el primer ministro consideró esta jornada que el sistema vigente de administración, centrado en la Comisión de Estándares y Privilegios, ya no resulta adecuado a lo exigido. Así, recordó que la última ocasión en la que un diputado fue expulsado de Westminster ocurrió hace 55 años y denunció que actualmente una persona pueda mantener su escaño incluso con una sentencia de un año de prisión, un mínimo que podría ser revisado.
En consecuencia, apeló a los grupos a acceder a un mecanismo por el que los parlamentarios puedan ser requeridos para afrontar su dimisión o someterse a unas elecciones parciales inmediatas. Para ello, el comportamiento deberá ser evaluado por el nuevo regulador independiente que propuso hoy y que aparecerá junto al código de conducta en una ley que se presentará en el Legislativo de manera urgente, para que pueda aprobarse en otoño, antes de que concluya el actual período de sesiones.
Se trataría de un modelo similar al empleado en Estados Unidos y que, a pesar de haberse planteado en los debates sobre el futuro del Parlamento que abrió el escándalo de los gastos, no figuraba en la agenda avanzada hasta ahora sobre los planes de Brown. Las previsiones dadas a conocer previamente no incluían sanciones, sino que se limitaban a recambiar la autorregulación imperante por un control externo y la imposición de pautas de comportamiento.Además, el primer ministro aprovechó la comparecencia de hoy para aseverar que no prevé un referéndum inmediato sobre la reforma electoral, al menos no antes de las generales, si bien dejó claras las posibilidades de plantear un cambio en la materia que parece que finalmente se incluirá en el programa electoral con el que el Laborismo apelará la próxima primavera a un cuarto mandato consecutivo.
La apuesta por la que el partido podría decantarse para sustituir el actual sistema de escrutinio uninominal mayoritario, conocido popularmente como first-past-the-post, es decir, el primero se lo lleva todo, sería un sistema de voto alternativo. No obstante, estas previsiones han sido reiteradamente retrasadas en Reino Unido desde que el ex primer ministro Tony Blair se comprometiese a ponerlas en práctica y el propio Brown reconoció hoy que toda modificación se acometerá únicamente si cuenta con el amplio consenso del país.
En este sentido, el líder conservador, David Cameron, según todas las encuestas el próximo inquilino de Downing Street, cuestionó la premura con la que el Gobierno quiere activar apuestas que durante 12 años no se pensaron y que, según él, ahora están en agenda por la debacle sufrida por los laboristas en las urnas. ¿Tiene algo que ver con los resultados?, preguntó, si bien consideró que la solución para la crisis política del país no pasa por reformas, sino por la convocatoria inmediata de las generales.