Guadalajara asiste a su primera lección medioambiental sobre la recogida de setas

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Bajo el título Los hongos y su impacto en el bienestar de la humanidad, se inició en la tarde de ayer en el salón de actos del Conservatorio provincial el ciclo de conferencias promovido por la Universidad de Alcalá de Henares, en colaboración con la Fundación Siglo Futuro y la Diputación provincial dentro del programa Guadalajara emociona. Cultura en Otoño, una serie de tres conferencias y una actividad práctica que se desarrollarán hasta el próximo sábado.
El encargado de iniciar este ciclo específico sobre micología fue catedrático de la Universidad de Alcalá, Gabriel Moreno, quien destacó la importancia de la provincia de Guadalajara como productora y comercializadora de setas comestibles como boletos y níscalos, además de por su repercusión económica en áreas naturales. Un recurso natural en auge del que se hace necesaria, sin embargo, una correcta gestión, puesto que una recolecta excesiva o indebida podría provocar el agotamiento de este producto. En este sentido, Moreno advirtió que “hay que ir al campo con la idea de no destrozar”, ya que ejemplos cercanos a Tamajón, “una zona muy bonita con una gran cantidad de níscalos, ni el caballo de Atila deja el campo tan rastrillado”, sentenciaba, “y no sólo por coger setas pequeñas, sino por aquellas setas que sin ser níscalos se rompen, adquiriendo así una imagen de cementerio de setas”, apostilló. “Es por ello que el público tiene que entender que las setas están ligadas con los árboles y que tiene una función en simbiosis muy importante, no sea que dentro de tres o cuatro generaciones por haber recogido mal este recurso estemos terminando con la salubridad de nuestros bosques”. La pautas educadoras a nivel medioambiental a las decenas de asistentes presentes se complementaron con un dato revelador, el que avala que España ha pasado a ser un país exportador de setas a ser importador este recurso de países del Este, Macedonia o Chile, lugares lejanos que no hacen más que encarecer el producto en su lugar de destino aunque se hace imprescindible para satisfacer la cada vez mayor demanda de estos productos.
Relacionado con esta última idea, la innovación también comienza a hacerse un hueco en la micología en general y en las setas en particular. Los experimentos en cultivos comestibles, como la trificultura, podría llegar también a los níscalos.