Guadalajara celebró unida el Día Internacional de la Mujer en una abarrotada sala Tragaluz
01/10/2010 - 09:45
Por: CARLOS A.S.
Una abarrotada sala Tragaluz del Buero Vallejo acogió el acto de conmemoración del Día Internacional de la Mujer, que, por primera ocasión, organizaron conjuntamente Ayuntamiento de Guadalajara, Diputación, Junta de Comunidades y Subdelegación de Gobierno. Una celebración en la que repasó los avances conseguidos pero también se reivindicó que queda mucho por hacer para lograr la igualdad real. El acto de celebración del Día Internacional de la Mujer estuvo amenizado con la lectura de textos literarios y con el acompañamiento musical de varios de los alumnos del Conservatorio Provincial. Marcos Médel y su chelo fueron los encargados de dar la bienvenida al acto con su interpretación del Suite número 3 en Do Mayor del compositor alemán Johann Sebastian Bach.
En 1910, en el marco de la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, se proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de un centenar de mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el Parlamento finlandés. La primera celebración del Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza el 19 de marzo de 1911.
Días más tarde de la primera celebración del Día Internacional de la Mujer sucedió un acto que puso de manifiesto la necesidad de las reivindicaciones femeninas. El 25 de marzo más de un centenar de mujeres murieron en un incendio en la fábrica de Triangle, en Nueva York. Habían sido encerradas en la factoría por sus patrones después de que protestasen por las malas condiciones laborales que tenían que padecer en sus puestos de trabajo. Desde este momento, éste día siempre tuvo un carácter reivindicativo de los derechos de la mujer.
Casi un siglo después, esta celebración ha ido puliendo detalles. Ya es no el Día de la Mujer Trabajadora, sino un día de celebración para todo el colectivo femenino. Pero, además, las reivincicaciones han ido modificándose según se iban consiguiendo avances. En la actualidad, las legislaciones de los países más avanzados del mundo se contempla la igualdad legal entre géneros, el sufragio universal o la posibilidad de ser elegida parlamentaria. Ahora, la lucha está encaminada a conseguir la equiparación salarial, a reducir el impacto del desempleo en la mujer o a eliminar al violencia de género. Si las reivindicaciones han cambiado, también lo han hecho las celebraciones. Y la que ayer se celebró en Guadalajara es una buena muestra de este cambio. Por primera vez, Ayuntamiento de Guadalajara, Diputación, Junta de Comunidades y Subdelegación de Gobierno han organizado un acto conjunto para celebrar el Día de la Mujer. Como recordó el alcalde de la capital provincial, Antonio Román, hemos apartado nuestras diferencias políticas para unir esfuerzos en nuestro compromiso con la igualdad.
Un acto que fue celebrado en la sala Tragaluz del teatro Buero Vallejo, que se quedó pequeña, lo que obligó al alcalde de Guadalajara a manifestar que se habían sentidos desbordados por el número de personas que acudieron y que para el año que viene habría que buscar una mejor ubicación.
Tras las disculpas del alcalde, Román realizó el único discurso de la jornada, aunque junto a él estuvieron presidiendo el acto María Antonia Pérez León, presidenta de Diputación, Araceli Muñoz, subdelegada del Gobierno, y Magdalena Valerio, consejera de Administraciones Públicas y Justicia que representó en el acto a la Junta de Comunidades. Durante la intervención del alcalde capitalino, éste hizo un repaso a la historia de la gestación de la celebración del Día de la Mujer y también destacó la lucha emprendidas por ellas para conseguir logros sociales. Habló de Concepción Arenal, que se vestía como un hombre para poder asistir a las clases de Derecho, ya que la mujer no podía acudir a la universidad, o de Clara Campoamor, que desde su tribuna en el Parlamento español defendió el derecho al voto de la mujer en 1931.
Después de abordar la perspectiva histórica del acontecimiento, Román pasó a definir los problemas que la mujer tiene en la sociedad actual. Y, muy especialmente, señaló a las diferencias salariales, que se cifran entre el 17 y el 31 por ciento, y a los niveles de desempleo. También comentó que en el terreno político es donde más avances se han dado, pero todavía queda mucho por hacer.
Nuevo espacio público
Estos avances en el terreno político, social y laboral han inaugurado un nuevo espacio público, pero no han ido acompañados de una redefinición del espacio privado, donde la mujer sigue teniéndose que ocupar de las tareas del hogar. Llegado este momento, Román quiso destacar la necesidad de construir unas políticas de conciliación de la vida privada y laboral que deben estar dirigidas a todos, no sólo a las mujeres. El alcalde reclamó que esta conciliación también debería estar pensada y concebida como un derecho del hombre.
Pero las palabras más duras llegaron al abordar la problemática de la violencia de género. Tan sólo a través de la reeducación cultural logrará que desaparezca esta forma de tiranía, señaló el primer edil de la capital provincial.
Para concluir su intervención, el alcalde señaló que a nivel legislativo se ha avanzado mucho, pero sólo cuando tengamos que dejar de celebrar este día como algo especial, es cuando habremos conseguido la igualdad. Esta tarea global debe llegar a la base social y los hombres deben descubrir un nuevo modelo de igualdad en las relaciones con el género femenino.
Mucho público
A pesar de que el día invitaba a pasear por las soleadas calles de la capital provincial, la sala Tragaluz del teatro Buero Vallejo registró, como se diría en términos futbolísiticos, un lleno hasta la bandera. Un lleno que obligó a más de medio centenar de personas a seguir de pie el acto de celebración, que tuvo una hora de duración. Nadie se quiso perder la cita, que por primera ocasión celebraban conjuntamente Ayuntamiento de Guadalajara, Diputación, Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y Subdelegación de Gobierno. Además de Antonio Román, alcalde de la capital, María Antonia Pérez León, presidenta de Diputación, Magdalena Valerio, consejera de Administraciones Públicas y Justicia y representante de la Junta en el acto de ayer, y Araceli Muñoz, subdelegada del Gobierno, que se encargaron de presidir la celebración, entre los asistentes se pudo ver a María Ángeles García, consejera de Educación, Luis Santiago Tierraseca, delegado de la Junta en Guadalajara, así como a un buen número de concejales, diputados provinciales, regionales y nacionales, como el anterior alcalde de Guadalajara Jesús Alique. Pero no sólo hubo personalidades del mundo de la política sino que a la celebración también se acercaron muchas de las representantes de los colectivos femeninos de la provincia. Esta asistencia desbordó las previones del Ayuntamiento de Guadalajara, que este año era el organizador del acto único, y dejó pequeña la sala Tragaluz. Antonio Román pidió disculpas e hizo propósito de enmienda al plantear la necesidad de cambiar de recinto para el año que viene.
Literatura, poesía y música de Bach amenizaron el acto
El acto de celebración del Día Internacional de la Mujer estuvo amenizado con la lectura de textos literarios y con el acompañamiento musical de varios de los alumnos del Conservatorio Provincial. Marcos Médel y su chelo fueron los encargados de dar la bienvenida al acto con su interpretación del Suite número 3 en Do Mayor del compositor alemán Johann Sebastian Bach.
Tras esta interpretación, se procedió a la lectura de textos literarios y poéticos de Josefa Amar, Inés Joyes y Blake, Alfonsina Stormi, James Oppenheim, Alice Walter, Gioconda Belli y Teresa de Calcuta. Las encargadas de leer estos textos fueron Teresa Almazara, Pilar Elvira Martínez, Inés Martínez, Belén Palero y Loli Valverde. Sus narraciones arrancaron los primeros aplausos de la jornada de celebración del Día Internacional de la Mujer. Unas narraciones que se produjeron con el acompañamiento musical del Concierto de Brandeburgo en Si Mayor, obra también compuesta por el alemán Johann Sebastian Bach. Una pieza que fue interpretada por María Leal, viola, César Rebollo, viola, y Héctor Franco, continuo.
Tras la intervención de Antonio Román, alcalde de Guadalajara, este grupo de alumnos del Conservatorio Provincial despidió el acto con la pieza KV Auch 229, número 4, en Si Mayor de Wolfgang Amadeus Mozart. Además de Marcos Médel, María Leal, César Rebollo y Héctor Franco, el grupo también estuvo integrado por Alejandro Rodríguez, violín, Elena González, clarinete, y Cristina Somolinos, contrabajo. La dirección corrió a cargo de Lidia Paniagua.
Días más tarde de la primera celebración del Día Internacional de la Mujer sucedió un acto que puso de manifiesto la necesidad de las reivindicaciones femeninas. El 25 de marzo más de un centenar de mujeres murieron en un incendio en la fábrica de Triangle, en Nueva York. Habían sido encerradas en la factoría por sus patrones después de que protestasen por las malas condiciones laborales que tenían que padecer en sus puestos de trabajo. Desde este momento, éste día siempre tuvo un carácter reivindicativo de los derechos de la mujer.
Casi un siglo después, esta celebración ha ido puliendo detalles. Ya es no el Día de la Mujer Trabajadora, sino un día de celebración para todo el colectivo femenino. Pero, además, las reivincicaciones han ido modificándose según se iban consiguiendo avances. En la actualidad, las legislaciones de los países más avanzados del mundo se contempla la igualdad legal entre géneros, el sufragio universal o la posibilidad de ser elegida parlamentaria. Ahora, la lucha está encaminada a conseguir la equiparación salarial, a reducir el impacto del desempleo en la mujer o a eliminar al violencia de género. Si las reivindicaciones han cambiado, también lo han hecho las celebraciones. Y la que ayer se celebró en Guadalajara es una buena muestra de este cambio. Por primera vez, Ayuntamiento de Guadalajara, Diputación, Junta de Comunidades y Subdelegación de Gobierno han organizado un acto conjunto para celebrar el Día de la Mujer. Como recordó el alcalde de la capital provincial, Antonio Román, hemos apartado nuestras diferencias políticas para unir esfuerzos en nuestro compromiso con la igualdad.
Un acto que fue celebrado en la sala Tragaluz del teatro Buero Vallejo, que se quedó pequeña, lo que obligó al alcalde de Guadalajara a manifestar que se habían sentidos desbordados por el número de personas que acudieron y que para el año que viene habría que buscar una mejor ubicación.
Tras las disculpas del alcalde, Román realizó el único discurso de la jornada, aunque junto a él estuvieron presidiendo el acto María Antonia Pérez León, presidenta de Diputación, Araceli Muñoz, subdelegada del Gobierno, y Magdalena Valerio, consejera de Administraciones Públicas y Justicia que representó en el acto a la Junta de Comunidades. Durante la intervención del alcalde capitalino, éste hizo un repaso a la historia de la gestación de la celebración del Día de la Mujer y también destacó la lucha emprendidas por ellas para conseguir logros sociales. Habló de Concepción Arenal, que se vestía como un hombre para poder asistir a las clases de Derecho, ya que la mujer no podía acudir a la universidad, o de Clara Campoamor, que desde su tribuna en el Parlamento español defendió el derecho al voto de la mujer en 1931.
Después de abordar la perspectiva histórica del acontecimiento, Román pasó a definir los problemas que la mujer tiene en la sociedad actual. Y, muy especialmente, señaló a las diferencias salariales, que se cifran entre el 17 y el 31 por ciento, y a los niveles de desempleo. También comentó que en el terreno político es donde más avances se han dado, pero todavía queda mucho por hacer.
Nuevo espacio público
Estos avances en el terreno político, social y laboral han inaugurado un nuevo espacio público, pero no han ido acompañados de una redefinición del espacio privado, donde la mujer sigue teniéndose que ocupar de las tareas del hogar. Llegado este momento, Román quiso destacar la necesidad de construir unas políticas de conciliación de la vida privada y laboral que deben estar dirigidas a todos, no sólo a las mujeres. El alcalde reclamó que esta conciliación también debería estar pensada y concebida como un derecho del hombre.
Pero las palabras más duras llegaron al abordar la problemática de la violencia de género. Tan sólo a través de la reeducación cultural logrará que desaparezca esta forma de tiranía, señaló el primer edil de la capital provincial.
Para concluir su intervención, el alcalde señaló que a nivel legislativo se ha avanzado mucho, pero sólo cuando tengamos que dejar de celebrar este día como algo especial, es cuando habremos conseguido la igualdad. Esta tarea global debe llegar a la base social y los hombres deben descubrir un nuevo modelo de igualdad en las relaciones con el género femenino.
Mucho público
A pesar de que el día invitaba a pasear por las soleadas calles de la capital provincial, la sala Tragaluz del teatro Buero Vallejo registró, como se diría en términos futbolísiticos, un lleno hasta la bandera. Un lleno que obligó a más de medio centenar de personas a seguir de pie el acto de celebración, que tuvo una hora de duración. Nadie se quiso perder la cita, que por primera ocasión celebraban conjuntamente Ayuntamiento de Guadalajara, Diputación, Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y Subdelegación de Gobierno. Además de Antonio Román, alcalde de la capital, María Antonia Pérez León, presidenta de Diputación, Magdalena Valerio, consejera de Administraciones Públicas y Justicia y representante de la Junta en el acto de ayer, y Araceli Muñoz, subdelegada del Gobierno, que se encargaron de presidir la celebración, entre los asistentes se pudo ver a María Ángeles García, consejera de Educación, Luis Santiago Tierraseca, delegado de la Junta en Guadalajara, así como a un buen número de concejales, diputados provinciales, regionales y nacionales, como el anterior alcalde de Guadalajara Jesús Alique. Pero no sólo hubo personalidades del mundo de la política sino que a la celebración también se acercaron muchas de las representantes de los colectivos femeninos de la provincia. Esta asistencia desbordó las previones del Ayuntamiento de Guadalajara, que este año era el organizador del acto único, y dejó pequeña la sala Tragaluz. Antonio Román pidió disculpas e hizo propósito de enmienda al plantear la necesidad de cambiar de recinto para el año que viene.
Literatura, poesía y música de Bach amenizaron el acto
El acto de celebración del Día Internacional de la Mujer estuvo amenizado con la lectura de textos literarios y con el acompañamiento musical de varios de los alumnos del Conservatorio Provincial. Marcos Médel y su chelo fueron los encargados de dar la bienvenida al acto con su interpretación del Suite número 3 en Do Mayor del compositor alemán Johann Sebastian Bach.
Tras esta interpretación, se procedió a la lectura de textos literarios y poéticos de Josefa Amar, Inés Joyes y Blake, Alfonsina Stormi, James Oppenheim, Alice Walter, Gioconda Belli y Teresa de Calcuta. Las encargadas de leer estos textos fueron Teresa Almazara, Pilar Elvira Martínez, Inés Martínez, Belén Palero y Loli Valverde. Sus narraciones arrancaron los primeros aplausos de la jornada de celebración del Día Internacional de la Mujer. Unas narraciones que se produjeron con el acompañamiento musical del Concierto de Brandeburgo en Si Mayor, obra también compuesta por el alemán Johann Sebastian Bach. Una pieza que fue interpretada por María Leal, viola, César Rebollo, viola, y Héctor Franco, continuo.
Tras la intervención de Antonio Román, alcalde de Guadalajara, este grupo de alumnos del Conservatorio Provincial despidió el acto con la pieza KV Auch 229, número 4, en Si Mayor de Wolfgang Amadeus Mozart. Además de Marcos Médel, María Leal, César Rebollo y Héctor Franco, el grupo también estuvo integrado por Alejandro Rodríguez, violín, Elena González, clarinete, y Cristina Somolinos, contrabajo. La dirección corrió a cargo de Lidia Paniagua.
