Guadalajara estuvo presente en el acto de homenaje celebrado en Madrid

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Alcaldes y representantes de distintos ayuntamientos guadalajareños acudieron al acto.
Por: B. P. O.
En el cuarto aniversario de la masacre terrorista del 11-M que acabó con la vida de 192 personas, 24 de ellas castellano-manchegas y dejó miles de heridos, los alcaldes de Guadalajara, Alovera, Azuqueca e Iriepal, y el presidente de Castilla-La Mancha participaron en el homenaje a las víctimas organizado por el Ayuntamiento de Madrid. Barreda resaltó que es importante que “todos estemos unidos frente a la barbarie”. El alcalde capitalino, Antonio Román, destacó que, a pesar del tiempo, Guadalajara no olvida a las víctimas.
El alcalde de Guadalajara, Antonio Román, al igual que otros regidores de municipios del Corredor del Henares donde algunos vecinos perdieron la vida el 11-M, como el de Alovera, Azuqueca de Henares o Iriepal se trasladaron ayer a Madrid para participar en el acto convocado por el Ayuntamiento de la capital de España en recuerdo a las 192 víctimas. A este evento, que tuvo lugar en el monumento de vidrio levantado en su recuerdo en la Plaza de Atocha, asistió también el presidente de Castilla-la Mancha, José María Barreda. El homenaje estuvo presidido por Sus Majestades los Reyes de España, don Juan Carlos y doña Sofía y por el presidente del Gobierno electo, José Luis Rodríguez Zapatero.
En este cuarto aniversario de la masacre, el presidente castellano-manchego recordó a los 24 “paisanos y a todos los que aquel día fallecieron que, independientemente de donde hubieran nacido, eran españoles y españolas que aquí trabajaban y aquí hacían su vida”. El jefe del Ejecutivo autonómico resaltó que es “importante que todos estemos unidos frente a la barbarie”. En su opinión, “cuando se asesina a personas no se está haciendo ninguna otra cosa distinta que matar a hombres y mujeres”, un acto que añadió que genera “dolor y destroza familias, acabando con la vida”. Barreda subrayó que “eso nunca se puede justificar”.
El alcalde de Guadalajara, Antonio Román, acudió también a la conmemoración invitado por su homólogo madrileño, Alberto Ruiz Gallardón. Román destacó que el acto fue “emotivo e intenso” y que, a pesar de que ya han pasado cuatro años, Guadalajara no olvida a las 192 víctimas del brutal atentado, diez de ellas de la capital o la provincia. “Puede parecer que el tiempo ayude o enfríe el recuerdo, pero la memoria siempre estará ahí y no vamos a dejar que se olvide a las personas que fueron a trabajar o a estudiar aquel día y no volvieron”, exclamó Román.
El alcalde capitalino se sumó a la condena de la violencia, asegurando que “la sinrazón del terrorismo no puede abrirse nunca camino”. Aunque Guadalajara no ha organizado actos propios en el 11-M sino que se ha adherido a los madrileños, no descarta realizar alguna conmemoración en los próximos días.

Un tren que nunca llegó a su destino
Cuatro trenes fueron los que estallaron durante la dramática mañana del 11 de marzo de 2004. Uno de ellos, el que estalló en El Pozo, salió de Guadalajara capital a las 6:50 y paró en Azuqueca de Henares, siete minutos más tarde, y posteriormente hizo parada en la localidad madrileña. Como el propio maquinista, Antonio Delgado, declaró a este periódico, en ese momento –las 7:42 horas– escuchó “un ruido muy fuerte cuando iba a salir del apeadero”. “Al principio pensé que era algún elemento del tren lo que le frenaba”, detalló el operario de la compañía ferroviaria que indicó que posteriormente escuchó “otra explosión”. “Es entonces cuando fui consciente de que era un atentado”, afirmó Dlegado. En ese momento, bajó de la máquina y se encontró “con una situación dramática en la que había gente ayudando y muchos restos humanos sobre las vías”.
El Corredor del Henares fue, proporcionalmente, la zona más afectada de la provincia por el atentado del 11-M. De las 60 personas que subieron al fatídico ferrocarril en la capital alcarreña, tres fallecieron; de las 20 que montaron en Azuqueca, cinco perdieron la vida. Fueron, en total, cerca de 70 personas las que murieron en ese convoy. Pero las muertes a causa de la barbarie del terrorismo no terminaron el 11-M. Tres semanas más tarde, en concreto el 3 de abril de 2004, otro guadalajareño, el agente de los GEO, Francisco Javier Torrontera, falleció en la explosión de un piso de la localidad madrileña de Leganés, en el que se suicidaron siete presuntos terroristas islamistas implicados en la masacre.