Guadalajara pasará del calor casi veraniego a un final de semana con riesgo de tormentas
Guadalajara encara una semana marcada por dos fases muy distintas: primero, un episodio de calor anómalo para estas fechas y, después, un aumento del riesgo de tormentas en la recta final. La previsión de AEMET para Castilla-La Mancha apunta ya a un tiempo estable al comienzo de la semana, con cielos poco nubosos, intervalos de nubosidad alta y evolución diurna en zonas de montaña y algunas llanuras del este.
En clave local, el episodio cálido también se dejará notar en la provincia. Distintos pronósticos elaborados por AEMET sitúan a Guadalajara entre las capitales que pueden rondar o superar los 30 grados en el arranque de la semana, con valores muy por encima de lo habitual para la segunda quincena de abril.
A ese ascenso térmico se sumará además la posible llegada de polvo en suspensión, lo que abre la puerta a episodios de lluvia de barro allí donde se registren precipitaciones, tal y como advierte Meteored en su análisis para esta semana.
El cambio podría llegar a partir del jueves, cuando la evolución atmosférica apunta al descuelgue de una vaguada y a la posible formación de una dana, un escenario que incrementaría la inestabilidad. Meteored sitúa precisamente en la segunda mitad de la semana el repunte del riesgo de tormentas fuertes, mientras que AEMET ya recoge a escala nacional la posibilidad de tormentas y chubascos localmente fuertes, con rachas intensas de viento y granizo en áreas del Sistema Ibérico.
Ese punto es especialmente relevante para Guadalajara, ya que la provincia vuelve a aparecer entre las zonas con mayor probabilidad de tormentas en el tramo final de la semana en la previsión difundida por Meteored. Si se cumple ese escenario, el domingo podría concentrar parte de la inestabilidad sobre Guadalajara y otras áreas del interior peninsular.
Así, la provincia pasará en pocos días de un ambiente más propio de finales de primavera o comienzos de verano a un panorama más incierto, con calor acusado primero y vigilancia puesta después en la posible llegada de tormentas.