Guadalajara recibió el 36% de las ayudas regionales a la conciliación de la vida laboral y familiar en 2009
01/10/2010 - 09:45

Por: M.TOVAR ATANCE
Rodríguez visitó ayer El Cole de los Pekes de Torrejón, que es ejemplo de esta práctica
Guadalajara fue, durante 2009, la provincia de Castilla-La Mancha en la que se solicitaron un mayor número de ayudas para la conciliación de la vida laboral, familiar y personal de los trabajadores. De las 5.300 que se registraron en toda la región, Guadalajara aglutinó un total de 1.900, que supusieron una inversión por parte del Gobierno regional de más de 1,2 millones de euros.
La consejera de Trabajo y Empleo, María Luz Rodríguez, ofreció ayer estos datos durante su visita a la guardería El Cole de los Pekes de Torrejón del Rey, donde se refirió a la importancia de esta convocatoria en la que la provincia ocupa un puesto destacado respecto al resto de la región, donde se han registrado el 36 por ciento por ciento del total de las peticiones recibidas. Según Rodríguez, Guadalajara se ha convertido en la capital de la conciliación.
María Luz Rodríguez aseguró ayer que esta empresa es un ejemplo de esta política, que se ha puesto en marcha gracias a la iniciativa empresarial de dos mujeres, Violeta Cabello y Macarena Gutiérrez, directora y subdirectora, respectivamente, que han convertido un centro que empezó con apenas cinco trabajadores en una empresa en la que tienen un empleo 18 mujeres. Una empresa de mujeres para mujeres, donde se puede visualizar que son emprendedoras, que llegaron un día aquí y dijeron quiero tener mi propio proyecto empresarial, pero no cualquiera, sino de mujeres para facilitar, en muchos casos, la vida personal, laboral y familiar a las propias mujeres. Rodríguez destacó la ayuda que desde este departamento se ha prestado a esta empresa. Desde el Gobierno de Castilla-La Mancha hemos estado detrás de ellas, de su propio impulso, que bien puede ser un ejemplo de lo que podemos hacer por los empresarios y las empresas de mujeres.
El Cole de los Pekes, integrado en su totalidad y dirigido por mujeres se ha convertido en un ejemplo de la conciliación, ya que es la propia empresa la que se adapta a las trabajadoras y permite que sus propios hijos puedan estar cuidados en el mismo sitio en el que ellas trabajan. Siguiendo su impulso hemos contribuido a hacer un gran negocio de conciliación, detalló la responsable regional de Trabajo y Empleo. Recordó que el Gobierno regional apoyó desde el principio esta iniciativa de la misma forma que han hecho con las contrataciones, el plan de conciliación o los contratos de sustitución, a través de las que se han concedido ayudas valoradas en más de 50.000 euros.
Ellas son las protagonistas, las mujeres emprendedoras de Castilla-La Mancha que han puesto su negocio y quieren seguir adelante. Son un ejemplo de lo que desde la Consejería estamos haciendo por las mujeres empresarias en la región y, además, en un ámbito como la conciliación donde Guadalajara se ha convertido en la capital, concluyó Rodríguez, que estuvo acompañada en su visita por la delegada provincial, Yolanda Lozano.
Ejemplo de conciliación
El proyecto de El Cole de los Pekes comenzó en 2004 por iniciativa de Violeta y Macarena que, procedentes de Madrid y Alcalá de Henares, llegaron a Torrejón del Rey a vivir y se dieron cuenta de que no tenían donde dejar a sus hijos cuando se iban a trabajar. El mismo problema que teníamos nosotros lo tenía el resto de la población, porque vino mucha gente a vivir aquí y se tenían que llevar a sus hijos a Alcalá o a Madrid. La directora aseguró que encontró también mucho apoyo del Ayuntamiento de Torrejón que estaba deseando que existiese un lugar así, y nos liamos la manta a la cabeza. Así surgió esta empresa que se ha ido consolidando con el paso de los años. De los menos de 50 niños que había en un principio, en la actualidad, cuenta con 110, y, en algunos momentos, han sido hasta 120. La situación actual de crisis ha hecho que el número de niños se haya reducido en diez alumnos desde el año pasado.
Siempre hemos creído que se puede compaginar el trabajo con ser madre, de hecho, todas las que trabajan aquí se traen a sus hijos hasta que cumplen tres o cuatro años. Se adaptan los horarios a las condiciones de vida que ellas tienen y no al revés, explicó la directora. Lo vamos confeccionando mes a mes, año tras año y curso tras curso. Nos reunimos mensualmente para ver las necesidades de cada una y pienso que eso ha sido el éxito de poder llevar la empresa adelante. En una ocasión, llegaron a tener hasta 14 hijos en el centro.
La directora se mostró convencida de que el hecho de tener a los hijos en el mismo lugar en el que se trabaja supone ir a trabajar con otro talante, porque sabes que lo tienes al lado y es una preocupación menos. Cabello no duda de que este es un buen método de trabajo y, de momento, para nosotros ha sido un éxito. A ello se debe, en gran parte, según dijo, el personal excepcional, que confiamos en él y que por eso ha salido adelante el proyecto. Por mucho que quieras dirigir bien, si no tienes con quien hacerlo es imposible.
Otra de las políticas que se ha implantado en esta guardería ha sido el de fomentar el empleo femenino estable. De las 18 mujeres que trabajan, el 80 por ciento son fijas. Vamos fluctuando en número de niños que por el tema de la crisis van rebajando el horario, pero con reducciones de jornada, suplencias de maternidad y contratos de sustitución vamos saliendo adelante, explica Cabello. Además, en las contrataciones se ha tenido en cuenta el empleo de mujeres de unos 30 años, edad en la que suelen quedarse embarazadas, para que esto no supusiera un impedimento, detalla la subdirectora. Mucha gente lo ve como algo negativo porque son bajas, pero nosotros siempre hemos defendido que, ante todo, son madres.
Según Cabello, las ayudas económicas del Gobierno regional son imprescindibles en los tiempos que corren para salir adelante y no cerrar.
Hasta seis años
El centro, autorizado por la Consejería de Bienestar Social, está ubicado en la urbanización Señorío de Muriel y además, ofrece a los padres de la localidad un amplio horario para que dejen a sus niños mientras ellos trabajan. Abre a las 06.45 y cierra a las 19.00 horas y a él pueden acudir niños desde cero a seis años, aunque, en la actualidad, el alumno más pequeño tiene cuatro meses y el mayor no supera los cuatro años. Estos se encuentran repartidos en ocho aulas en función de la edad donde dos profesoras se encargan de cuidarlos y enseñarles conforme al proyecto educativo del centro. Por ello se trata de fomentar la autonomía personal del menor, la psicomotricidad, se cumplen los objetivos curriculares marcados por la Logse, se les enseña inglés e informática, las principales normas de convivencia y respeto y se realican también visitas culturales.
Además de las aulas comunes, el centro cuenta con un espacio de biblioteca y música; otro para la realización de talleres; y también el comedor y la enfermería propia. Todos los espacios están cuidados al detalle y cuentan con todos los recursos necesarios para la convivencia de los pequeños, muestra de ello es que cada una de las clases tiene en su interior los baños para que no tengan que salir del aula. La amplitud y colorido del interior destaca también en el exterior donde tienen un patio de 1.100 metros cuadrados con una zona de arenero, columpios y huerto.
Todo está enfocado para cumplir el principal objetivo que es el desarrollo armónico de la personalidad del niño en un ambiente relajado y de cariño, con el fin de que tenga ganas de asistir y de aprender.
María Luz Rodríguez aseguró ayer que esta empresa es un ejemplo de esta política, que se ha puesto en marcha gracias a la iniciativa empresarial de dos mujeres, Violeta Cabello y Macarena Gutiérrez, directora y subdirectora, respectivamente, que han convertido un centro que empezó con apenas cinco trabajadores en una empresa en la que tienen un empleo 18 mujeres. Una empresa de mujeres para mujeres, donde se puede visualizar que son emprendedoras, que llegaron un día aquí y dijeron quiero tener mi propio proyecto empresarial, pero no cualquiera, sino de mujeres para facilitar, en muchos casos, la vida personal, laboral y familiar a las propias mujeres. Rodríguez destacó la ayuda que desde este departamento se ha prestado a esta empresa. Desde el Gobierno de Castilla-La Mancha hemos estado detrás de ellas, de su propio impulso, que bien puede ser un ejemplo de lo que podemos hacer por los empresarios y las empresas de mujeres.
El Cole de los Pekes, integrado en su totalidad y dirigido por mujeres se ha convertido en un ejemplo de la conciliación, ya que es la propia empresa la que se adapta a las trabajadoras y permite que sus propios hijos puedan estar cuidados en el mismo sitio en el que ellas trabajan. Siguiendo su impulso hemos contribuido a hacer un gran negocio de conciliación, detalló la responsable regional de Trabajo y Empleo. Recordó que el Gobierno regional apoyó desde el principio esta iniciativa de la misma forma que han hecho con las contrataciones, el plan de conciliación o los contratos de sustitución, a través de las que se han concedido ayudas valoradas en más de 50.000 euros.
Ellas son las protagonistas, las mujeres emprendedoras de Castilla-La Mancha que han puesto su negocio y quieren seguir adelante. Son un ejemplo de lo que desde la Consejería estamos haciendo por las mujeres empresarias en la región y, además, en un ámbito como la conciliación donde Guadalajara se ha convertido en la capital, concluyó Rodríguez, que estuvo acompañada en su visita por la delegada provincial, Yolanda Lozano.
Ejemplo de conciliación
El proyecto de El Cole de los Pekes comenzó en 2004 por iniciativa de Violeta y Macarena que, procedentes de Madrid y Alcalá de Henares, llegaron a Torrejón del Rey a vivir y se dieron cuenta de que no tenían donde dejar a sus hijos cuando se iban a trabajar. El mismo problema que teníamos nosotros lo tenía el resto de la población, porque vino mucha gente a vivir aquí y se tenían que llevar a sus hijos a Alcalá o a Madrid. La directora aseguró que encontró también mucho apoyo del Ayuntamiento de Torrejón que estaba deseando que existiese un lugar así, y nos liamos la manta a la cabeza. Así surgió esta empresa que se ha ido consolidando con el paso de los años. De los menos de 50 niños que había en un principio, en la actualidad, cuenta con 110, y, en algunos momentos, han sido hasta 120. La situación actual de crisis ha hecho que el número de niños se haya reducido en diez alumnos desde el año pasado.
Siempre hemos creído que se puede compaginar el trabajo con ser madre, de hecho, todas las que trabajan aquí se traen a sus hijos hasta que cumplen tres o cuatro años. Se adaptan los horarios a las condiciones de vida que ellas tienen y no al revés, explicó la directora. Lo vamos confeccionando mes a mes, año tras año y curso tras curso. Nos reunimos mensualmente para ver las necesidades de cada una y pienso que eso ha sido el éxito de poder llevar la empresa adelante. En una ocasión, llegaron a tener hasta 14 hijos en el centro.
La directora se mostró convencida de que el hecho de tener a los hijos en el mismo lugar en el que se trabaja supone ir a trabajar con otro talante, porque sabes que lo tienes al lado y es una preocupación menos. Cabello no duda de que este es un buen método de trabajo y, de momento, para nosotros ha sido un éxito. A ello se debe, en gran parte, según dijo, el personal excepcional, que confiamos en él y que por eso ha salido adelante el proyecto. Por mucho que quieras dirigir bien, si no tienes con quien hacerlo es imposible.
Otra de las políticas que se ha implantado en esta guardería ha sido el de fomentar el empleo femenino estable. De las 18 mujeres que trabajan, el 80 por ciento son fijas. Vamos fluctuando en número de niños que por el tema de la crisis van rebajando el horario, pero con reducciones de jornada, suplencias de maternidad y contratos de sustitución vamos saliendo adelante, explica Cabello. Además, en las contrataciones se ha tenido en cuenta el empleo de mujeres de unos 30 años, edad en la que suelen quedarse embarazadas, para que esto no supusiera un impedimento, detalla la subdirectora. Mucha gente lo ve como algo negativo porque son bajas, pero nosotros siempre hemos defendido que, ante todo, son madres.
Según Cabello, las ayudas económicas del Gobierno regional son imprescindibles en los tiempos que corren para salir adelante y no cerrar.
Hasta seis años
El centro, autorizado por la Consejería de Bienestar Social, está ubicado en la urbanización Señorío de Muriel y además, ofrece a los padres de la localidad un amplio horario para que dejen a sus niños mientras ellos trabajan. Abre a las 06.45 y cierra a las 19.00 horas y a él pueden acudir niños desde cero a seis años, aunque, en la actualidad, el alumno más pequeño tiene cuatro meses y el mayor no supera los cuatro años. Estos se encuentran repartidos en ocho aulas en función de la edad donde dos profesoras se encargan de cuidarlos y enseñarles conforme al proyecto educativo del centro. Por ello se trata de fomentar la autonomía personal del menor, la psicomotricidad, se cumplen los objetivos curriculares marcados por la Logse, se les enseña inglés e informática, las principales normas de convivencia y respeto y se realican también visitas culturales.
Además de las aulas comunes, el centro cuenta con un espacio de biblioteca y música; otro para la realización de talleres; y también el comedor y la enfermería propia. Todos los espacios están cuidados al detalle y cuentan con todos los recursos necesarios para la convivencia de los pequeños, muestra de ello es que cada una de las clases tiene en su interior los baños para que no tengan que salir del aula. La amplitud y colorido del interior destaca también en el exterior donde tienen un patio de 1.100 metros cuadrados con una zona de arenero, columpios y huerto.
Todo está enfocado para cumplir el principal objetivo que es el desarrollo armónico de la personalidad del niño en un ambiente relajado y de cariño, con el fin de que tenga ganas de asistir y de aprender.