“Guadalajara tiene que convertirse en el primer aliado de la Comunidad de Madrid”
El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, visita Nueva Alcarria para repasar los temas de actualidad que incumben a la región, como la financiación autonómica, el trasvase o la falta de viviendas.
El presidente del PP de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, visita Nueva Alcarria para repasar los temas de actualidad que incumben a la región, como la financiación autonómica, el trasvase o la falta de viviendas.
Comenzamos por la financiación autonómica. Usted ha firmado recientemente la ‘Declaración de Zaragoza’ junto a otros líderes del PP, en la que se oponen al pacto de financiación del Gobierno central con Cataluña. ¿Qué consecuencias directas tendría para el bolsillo de un ciudadano de Castilla-La Mancha que se aplique la “ordinalidad”?
Efectivamente, todos los presidentes autonómicos del Partido Popular hemos rechazado el modelo que ha presentado el gobierno de Pedro Sánchez, y que ha pactado con el separatismo catalán. Cuando uno va a la letra pequeña comprueba que este modelo perjudica gravemente a nuestra comunidad autónoma y por ende a Guadalajara; nos sitúa entre las dos comunidades autónomas que menos dinero van a recibir por habitante de toda España, nos sitúa como una comunidad infrafinanciada y sin lugar a dudas no podemos aceptar un modelo de financiación autonómica que hoy por hoy no destina los recursos económicos que necesita nuestra tierra. Ello pone en riesgo la prestación de servicios básicos como la sanidad, la educación, la lucha contra la despoblación… Además, y no es un tema menor, abre la puerta a que haya una subida generalizada de impuestos en toda España. Esto es muy perjudicial, yo vengo defendiendo desde hace mucho tiempo que en Castilla-La Mancha y en la provincia de Guadalajara hay que bajar los impuestos como ya han hecho otras comunidades autónomas. Si el nuevo modelo de financiación autonómica del PSOE obliga a nuevas subidas de impuestos en nuestra tierra, estamos convirtiendo a los ciudadanos de nuestra provincia y de nuestra región en ciudadanos con menos poder adquisitivo y con menos capacidad de tener una vida digna. Hace unos días, en el pleno del Parlamento autonómico pedimos a Emiliano García-Page y a los socialistas que se comprometieran a rechazar el modelo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, en la Conferencia de Presidentes y en el Congreso de los Diputados. Y recibimos el no por respuesta. Van a votar a favor y eso es una traición sin precedentes a Castilla-La Mancha.
Usted afirma que trabajar en la región no garantiza salir de la pobreza. Si llegase a la presidencia en 2027, ¿cuál sería su medida de choque inmediata para el empleo en la región?
Tengo estos tres datos encima de la mesa. En primer lugar, según la Red Europea de Lucha contra la Pobreza o según organizaciones como Cáritas, el 34,5% de los castellanos-manchegos viven en el umbral de la pobreza. Somos la comunidad autónoma de España con mayor índice de pobreza. Castilla-La Mancha es hoy, según esta Red Europea de Lucha contra la Pobreza, más pobre que Bulgaria. La nueva pobreza, la pobreza que no puede comprar ropa en invierno para el frío, la pobreza que no puede pagar una excursión para el niño en el colegio, la pobreza que tiene que decidir cuál de las dos actividades extraescolares tiene que cursar el niño, la pobreza del que tiene que compartir piso de alquiler porque no puede firmar una hipoteca o un alquiler para él solo... esa nueva pobreza afecta ya en Castilla-La Mancha al 34% de nuestros vecinos. En segundo lugar, el 41% de los menores de Castilla-La Mancha viven en exclusión social. Es una barbaridad. ¿Qué futuro le espera a esta generación que está viviendo en exclusión social por culpa de las políticas socialistas? Y el tercer dato, reciente de este mismo invierno y que lo ha publicado UGT, el 20% de los hogares en la provincia de Guadalajara y de Castilla-La Mancha no van a poder encender la calefacción en invierno. Esto no se puede mantener. Para combatir esto hay que, en primer lugar, generar riqueza.
¿Y qué propone?
Para generar riqueza hay que generar empleo y hay que hacerlo bajando impuestos. Lo que yo propongo es, primero, poner en marcha una política de bajada de impuestos como la que ya tienen la Comunidad de Madrid, Aragón y Andalucía. Hay que bajar el impuesto de la renta en su tramo autonómico. Hoy un vecino de Guadalajara paga más impuestos de la renta que uno de Alcalá de Henares. Hay que eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones. El impuesto a la muerte ya solamente se paga en Castilla-La Mancha y en Cataluña. Y hay que bajar otros impuestos como el de actos jurídicos documentados o como el impuesto de transmisiones patrimoniales para comprar una vivienda. Un menor de 40 años que compre un piso en Cabanillas del Campo está pagando entre 12.000 y 18.000 euros más de impuestos que un menor de 40 años que compre un piso en Meco. Porque los impuestos a la vivienda que tiene Ayuso están al 4% y los de Page están al 9%. Es decir, esta fiscalidad socialista que ha convertido Castilla-La Mancha y Guadalajara en un verdadero infierno fiscal hay que apartarla por completo.
¿Cómo planea bajar impuestos y, al mismo tiempo, garantizar la financiación necesaria para combatir el envejecimiento y mejorar la sanidad en una región tan extensa?
El PSOE ha tratado siempre de convencernos al conjunto de la ciudadanía de que para poder mantener el Estado del Bienestar, la sanidad y la educación pública y los servicios sociales básicos, había que subir impuestos. Y con esa excusa, donde gobierna el PSOE no paraban de subir impuestos. Porque defendían que a más impuestos, más recaudación, y a más recaudación mejores servicios públicos. Hoy Castilla-La Mancha tiene la peor sanidad del país, las peores listas de espera del país. Es donde más esperamos para una operación quirúrgica, para una prueba diagnóstica y para que nos vea el médico de familia. Hoy, los médicos, enfermeros, sanitarios de Castilla-La Mancha son los únicos de toda España a los que no se les reconoce la carrera profesional, una auténtica vergüenza. Hoy, Castilla-La Mancha ha colapsado la atención primaria. Y tenemos los impuestos más caros del país. El Gobierno socialista de Castilla-La Mancha es el que más impuestos cobra a todos los españoles. Esto no lo digo yo, lo dice el Ministerio de Hacienda. Y sin embargo tenemos las peores listas de espera del país. Tampoco lo digo yo, lo dice el Defensor del Paciente. Por lo tanto, aquí se demuestra que impuestos altos no van de la mano de grandes servicios públicos. Porque en Castilla-La Mancha hay impuestos caros y muy malos servicios públicos. Yo lo que planteo es que tengamos la capacidad de generar actividad económica para que haya más personas contribuyendo pagando impuestos. La pregunta es si queremos a dos vecinos de Guadalajara pagando tres impuestos o a tres vecinos de Guadalajara pagando dos impuestos. Hay que generar riqueza y empleo.
¿Cómo conseguimos que no sea únicamente el Corredor el polo de atracción de riqueza y empleo en la provincia, sino que llegue al resto de comarcas?
Madrid no es nuestro enemigo. Guadalajara no tiene que competir con Madrid, Guadalajara tiene que convertirse en el primer socio o aliado de la Comunidad de Madrid. Y hay que ordenar el crecimiento de la Comunidad de Madrid también para beneficiar al Corredor del Henares, a la ciudad de Guadalajara y a la provincia. Y esto no se hace prometiendo planes estratégicos del Corredor, como ha hecho el PSOE durante años y sin cumplir; se hace con medidas de homogenización de burocracia y de la administración, de homogenización de la fiscalidad con la Comunidad de Madrid, y con colaboración directa con el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Pero efectivamente nos quedaríamos cojos si solo pensamos en el Corredor; hay que pensar en las zonas despobladas y conseguir que ese crecimiento se extienda a las zonas que peor lo están pasando. Para ello hay que modificar leyes básicas, normativas de suelo y urbanística. No se trataría de una modificación puntual, sino de una nueva ley del suelo y una nueva ley de urbanismo, del siglo XXI. No puede ser que una persona que quiere invertir en una zona despoblada se encuentre con mil trabas porque no hay plan de ordenación municipal, porque hay normas subsidiarias que están obsoletas… esto no puede ser. Hay que conseguir una nueva ley del suelo que sea versátil, rápida, que esté exenta de burocracia y que se actualice a los tiempos. Hay que aprovechar los nuevos modelos de crecimiento económico, el buen funcionamiento de la industria farmacéutica, de la industria de la defensa, de la industria vinculada con la tecnología y con los datos, que ahora están dando muchas alegrías en otras comunidades autónomas. Aragón se ha convertido en un referente de industria de datos y Madrid se ha convertido en un referente de industria farmacéutica, y ahora hablan de una cantidad ingente de millones para industria vinculada con la defensa. Hay que ofrecer nuestros espacios, pero hay que quitar el papeleo, para que podamos rápidamente acoger estas empresas, para que cuando la inversión planee por nuestra provincia, podamos dirigirla al lugar donde queremos que se instale, y sea rápido y eficaz. Una empresa que quiere invertir en estos sectores, en el entorno de la Comunidad de Madrid, y que puede estar interesada en hacerlo en Guadalajara, o incluso en zonas más despobladas de la provincia, no puede esperar años a que se apruebe esa inversión.
Teniendo en cuenta la competencia de regiones vecinas como Madrid, ¿qué valor diferencial ofrece su proyecto para que Castilla-La Mancha sea realmente un eje de crecimiento en el sur de Europa?
Tenemos una ubicación geográfica sensacional, no sólo por la cercanía con Madrid, sino por ser el eje del centro peninsular. La provincia de Guadalajara es la salida natural, en una parte hacia Levante y en otra parte hacia Francia. Hay que aprovechar que somos una tierra de gente honesta y trabajadora, que está acostumbrada a esforzarse y a emprender. Hay que aprovechar que tenemos muchos jóvenes con talento que hoy se están yendo. Hay que aprovechar el potencial que tenemos en la Universidad de Alcalá, aquí en Guadalajara. Hay que vincular a la empresa con los jóvenes y con la universidad para retener el talento. Y hay que, en definitiva, demostrar que somos una comunidad autónoma que si baja impuestos, si hace nuevas leyes en materia de urbanismo y de suelo, y si simplificamos la burocracia, si somos ágiles, tendremos la capacidad de adaptarnos rápidamente a los modelos de crecimiento y dar respuesta eficaz a la implantación de empresas. Lo que nos puede diferenciar es la eficacia en la gestión, la rapidez y la capacidad de adaptarnos al movimiento económico que se produzca. Pero eso no va a pasar nunca con un Gobierno socialista. Llevan más de 10 años gobernando y no está pasando.
Ha comentado ese esfuerzo que se tiene que hacer en Castilla-La Mancha a la hora de comprar una vivienda en materia de impuestos, pero igualmente estamos viendo ahora mismo una grave crisis inmobiliaria. ¿Cómo se debería abordar desde la Administración?
Es un problema complejo, pero hay que hacer, en primer lugar, una cosa básica: generar suelo. Hace falta construir nuevas viviendas. Hay que generar suelo que tenga la capacidad de tener una zona protegida para adaptar los precios al mercado laboral y que sea accesible. Hay que liberar suelo, por ejemplo, dotacional que lleve 10, 15, 20 años sin utilizarse. Hay que hacerlo de manera tasada, para que sean viviendas para jóvenes, para que sean alquileres un 30% por debajo del precio del mercado. Y hay que bajar los impuestos a la vivienda.
¿Cómo ve el mercado en Guadalajara?
Guadalajara es una de las provincias donde más ha subido el alquiler. Todas las viviendas que se están construyendo aquí en la capital prácticamente nacen vendidas. Por lo tanto, hay un problema de construcción que hay que intensificar.
Guadalajara y Castilla-La Mancha siguen esperando esa modificación de las normas de explotación del trasvase. A usted se la ha acusado de no defender los derechos de la cuenca cedente respecto al trasvase.
García-Page lleva 10 años gobernando y el problema del agua no se ha solucionado. Son 40 años de socialismo en Castilla-La Mancha. Por lo tanto, yo le pediría al PSOE menos demagogia y más soluciones. Lo que está claro es que al PSOE el agua solo le preocupa como elemento de confrontación, como elemento de choque, como arma arrojadiza. El PSOE no quiere solucionar el problema del agua. Quiere utilizar en cada campaña electoral el problema del agua. Y yo lo que quiero es que el agua sea un elemento de generación de riqueza. Hace cinco años firmamos un Pacto regional por el agua. En un pacto del agua que firma Page, que firma Paco Nuñez, que firman los pueblos ribereños y que firman los regantes, cuando menos hay un consenso muy importante en materia de agua. ¿Sabes cuántas medidas del Pacto regional por el agua en cinco años ha cumplido el PSOE en el Gobierno? Cero, ni una sola de las líneas del pacto regional por el agua. Por lo tanto, mi posición en materia de agua está verbalizada, comprometida y firmada: no quiero que salga una sola gota de agua de Guadalajara mientras que todas nuestras necesidades hídricas no estén cubiertas.
Estos días se ha conocido la sentencia del TSJ que insta a la Junta a rehabilitar el Fuerte de San Francisco. ¿Satisfacción en el partido?
La alcaldesa de Guadalajara Ana Guarinos estaba muy satisfecha porque cree en Guadalajara por encima de todo. Está impulsando un modelo de crecimiento con mucha fortaleza, está convirtiendo la ciudad en una de las ciudades que más crece de todo el centro peninsular y de Castilla-La Mancha y yo me alegro muchísimo por el gran trabajo que están haciendo. Estaba muy satisfecha por esta sentencia que obliga a la Junta de Comunidades a cumplir con Guadalajara.