Hillary Clinto parece llegar al final de su sueño del alcanzar la Casa Blanca

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: MERCEDES GALLEGO. COLPISA
Había un deje nostálgico en el pabellón de Lyons Fairground donde la familia Clinton se reunió ayer martes por la noche para dar el último mitin de estas primarias, sin que por ello la incansable Hillary, exhausta y sin voz, asumiera públicamente que ayer, con las primarias de Montana y Dakota del Sur, se le había acabado el recorrido.
“Este puede ser el último día en que me vea envuelto en una campaña de este tipo”, confesó horas antes Bill Clinton en la pequeña localidad de Milband, al comenzar su última gira por ese último estado, Dakota del Sur. El mismo que defendieron hasta el final los indios sioux.
Pese a que las encuestas inclinaban la balanza de los dos últimos estados en favor de Barack Obama, era en Dakota donde se luchaba pueblo a pueblo por un improbable volantazo que pudiera dar fuerza a la candidata en su salida. “Pase lo que pase esta noche, os estamos muy agradecidos, habéis sido muy buenos con nosotros”, agradeció Bill Clinton a sus seguidores en Sisseton, otro pequeño pueblo que alberga una reserva indígena.
El ex presidente reconoció que disfrutó de la campaña “muchísimo”. Rodeado de aldeanos que le estrechaban la mano emocionados y pedían votarle para vicepresidente explicó que de esta campaña aprendió que “lo fundamental de EEUU está aquí fuera, entre esta gente, y que a ellos no les importan las divisiones políticas de las que hablan los medios. Lo que les importa es que les llegue el sueldo a final de mes, poner comida en la mesa, llenar el tanque de gasolina y mandar a sus hijos a la universidad”.
En contra de los habitual, Bill Clinton se pensaba las palabras con una pausa tan larga que a veces parecía que iba a ignorar nuestra pregunta, pero no, algo había cambiado en el último día. La ira que le ha movido en los últimos meses ha dejado paso a un poso de melancolía y tristeza. Se ha dejado la piel a lo largo y ancho del país con furia, como si esta campaña le hubiera dado la oportunidad de redimir sus pecados con su esposa. “He tenido muchas fortunas en mi vida, pero nunca he estado más orgulloso de algo que de ir por ahí explicándole a la gente por qué ella será mejor presidenta”.
Ese día sus asuntos de faldas volvían a estar en los periódicos. La revista ‘Vanity Fair’ publicaba rumores de que ha tenido demasiados encuentros femeninos durante la campaña. Los medios hacen balance y critican sus salidas de tono. Dicen que se ha roto el mito de que era el gran animal político del partido capaz de convertir en ganador a cualquier candidato que tocase.
Bill Clinton asegura que “no me importa lo que digan de mí” los medios de comunicación, “lo que me importa es que en esta campaña ha habido un doble rasero que ha perjudicado al candidato que sería el mejor presidente para este país”.

Imagen familiar
Al anochecer, en Sioux Falls, los tres -Bill, Hillary y Chelsea-, más unidos que nunca, se abrazan y se turnan el micrófono antes de volver a su hogar de Nueva York, donde anoche se especulaba que Hillary podía tirar la toalla. “Tengo la mejor madre del mundo”, dijo Chelsea a la audiencia. “Sabéis”, respondió la ex primera dama con los ojos vidriosos, “éste ha sido un proceso largo y extenuante que ha durado mucho tiempo. ¡Tengo tanta suerte de haberles tenido a mi lado! Esta mañana, en Yankton, perdí la voz y literalmente Chelsea habló por mí hasta que la recuperé”,
Se mire como se mire, Obama es el ganador de estas primarias, aunque ayer martes todavía le faltaban los votos de algunos delegados o superdelgados para cerrar la nominación. Treinta y tres y medio, para ser exactos, según la cadena MSNBC, frente a los casi doscientos que necesitaba Clinton. Dakota y Montana repartieron anoche 31, y faltaban por declararse 190 superdelegados. La única posibilidad de Clinton era ganarlo todo sin matices.

La explicación de su esposo

Su marido tenía una explicación despectiva del proceso sobre por qué Obama tenía esa “ligera” ventaja de delegados, que es lo que cuenta para la nominación demócrata. “Por aquello de los caucus, que como sabéis concede un delegado por cada 2.000 personas, en lugar de uno por cada 12.000, como pasa en las primarias”. Obama ha ganado los caucus de 14 estados, frente a dos de Clinton, por lo que la ex candidata no incluye los votos de los caucus en sus cuentas del voto popular. El matrimonio se recluyó este martes en su casa de Chappaqua (Nueva York) para evaluar la situación. Obama cerró la campaña en el Xcel Energy