Hillary Clinton: “Mi marido no es el secretario de Estado, lo soy yo”

01/10/2010 - 09:45 Hemeroteca

Por: EUROPA PRESS
“Mi marido no es el secretario de Estado, lo soy yo”, respondió con irritación al ser preguntada por la opinión de Bill Clinton respecto a un hipotético pacto entre China y la República Democrática del Congo. “Si quiere mi opinión, le diré mi opinión”, pero “no voy a ser el canal de mi esposo”, añadió la jefa de la Diplomacia norteamericana.
De esta forma, Hillary salió por primera vez al paso del protagonismo que en las últimas semanas le ha robado su esposo, especialmente después de que el ex presidente consiguiese mediante un viaje sorpresa la liberación de dos periodistas estadounidenses condenadas en Corea del Norte.

El viaje de Bill Clinton se produjo coincidiendo con el arranque de la visita a África de su mujer.

Peticiones
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, afirmó que pedirá al Gobierno de República Democrática del Congo (RDC) que ponga fin al uso de las mujeres como “armas de guerra” y que aborde las causas originarias del conflicto en el este del país africano.
“Presionaré con mucha fuerza no sólo para lograr que se ayude a aquellos que sufren abusos y malos tratos (...), especialmente las mujeres a las que se convierte en armas de guerra a través de las violaciones que sufren (...), sino también para que se piense en la forma de terminar con este conflicto”, aseguró Clinton en Kinshasa, en el comienzo de una visita de dos días a RDC en la que irá a Goma, capital de la inestable provincia de Kivu Norte.
“Voy a ir a Goma para hablar en contra de la atroz violencia contra las mujeres y las niñas en el este de Congo”, indicó la secretaria de Estado, que describió estos actos como “el peor ejemplo de la falta de humanidad del hombre con las mujeres”.
“Se está utilizando a las mujeres en los conflictos”, denunció.Asimismo, Clinton expresó su deseo de abordar las causas originarias del conflicto, incluido el comercio de minerales como la casiterita o el coltán, que se extraen en el este de RDC para usarlos en aparatos electrónicos y cuya venta contribuye a financiar a los grupos armados.