Hollywood sueña con un triunfo de Obama para poner fin a dos mandatos republicanos
01/10/2010 - 09:45
Una inmensa mayoría de las estrellas de Hollywood, considerado tradicionalmente uno de los bastiones liberales, tiene sus esperanzas puestas el próximo martes en el candidato demócrata, Barack Obama, con importantes apoyos tanto personales como económicos que han ido en constante aumento a lo largo de la campaña electoral. Hace unos meses, cuando todavía no se conocía el nombre del candidato demócrata a la Casa Blanca tras ocho años de administraciones republicanas, Obama se disputaba el respaldo de las estrellas de la meca del cine con la senadora más querida en Hollywood.
Muchas estrellas se volcaron con Obama y organizaron galas en Los Angeles para recaudar fondos para la campaña demócrata, fiestas en las que se dejaron ver caras conocidas como Ben Affleck, Jennifer Aniston, George Clooney, Matt Damon, Robert de Niro, Leonardo DiCaprio, Jodie Foster, Richard Gere, Dustin Hoffman, Scarlett Johansson, Gwyneth Paltrow, Natalie Portman o Charlize Theron. Otra de las iniciativas que emprendieron los artistas de Hollywood fue la grabación de un canción y un vídeo clip titulado Yes we can, inspirado en un discurso del propio senador que ha llegado a convertirse en el lema de su campaña, y que semanas después tuvo su contrarréplica con otro vídeo protagonizado por una veintena de artistas latinos que también apoyan a Obama.
Denzel Washington, Will Smith, Morgan Freeman, Halle Berry, Bill Cosby, Samuel L. Jackson y Eddie Murphie, todos ellos afroamericanos, fueron de los primeros en sumarse a los esfuerzos de Obama en sus aspiraciones para ocupar la Casa Blanca, incluso antes de que su candidatura quedara formalizada en la Convención Demócrata tras una larga batalla con la senadora Hillary Clinton.
Otras de las parejas de Hollywood que apuestan por Obama son Susan Sarandon y Sean Penn, Brad Pitt y Angelina Jolie, Demi Moore y Ashton Kutcher o Antonio Banderas y Melanie Griffith. El actor malagueño llegó a decir que por el bien de su hija, que es estadounidense, prefería depositar su futuro en manos demócratas ya que le daba mucho miedo que McCain pudiese ganar las elecciones.
Lo cierto es que los apoyos al candidato demócrata han llegado desde distintos sectores y con diferente intensidad, desde los que se limitan a expresar su confianza en Obama para llevar las riendas del país hasta los que dedican parte de su tiempo a participar en la campaña, como Kevin Costner, que en los últimos días ha aparecido en público pidiendo el voto con la esposa del candidato, Michelle Obama. También los grandes directores de Hollywood tienen claras sus preferencias electorales, y Woody Allen, Milos Forman, Spike Lee, George Lucas, Sidney Lumet, Michael Moore, Martin Scorsese, Steven Spielberg, Oliver Stone o Quentin Tarantino han dicho en reiteradas ocasiones que prefieren a Obama como el próximo inquilino de la Casa Blanca.
Apoyos a McCain
El candidato republicano, John McCain, también tiene apoyos entre algunas estrellas de Hollywood como Stephen Baldwin, Robert Duvall, Clint Eastwood, Tom Selleck, Sylvester Stallone, Jon Voight o el ahora gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, y de artistas de la música como la cubano-americana Gloria Stefan o el puertorriqueño Daddy Yankee.
Entre los cantantes tampoco defrauda el senador demócrata, como Mariah Carey, Celine Dion, Bob Dylan, Alicia Keys, Beyoncé Knowles, Jennifer Lopez, Pearl Jam, R.E.M., Seal, Bruce Springsteen, Justin Timberlake o Stevie Wonder. Y Shakira llegó a decir que Obama podría restaurar la paz y la confianza del mundo en Estados Unidos, palabras que el candidato agradeció en uno de sus mítines de campaña.
Más allá de las estrellas del celuloide, Obama también ha logrado recabar interesantes apoyos entre muchas de los grandes deportistas de este país, fundamentalmente en la NBA, donde hay una fuerte presencia de jugadores afroamericanos, como Magic Johnson, Michael Jordan o Kareem Abdul-Jabbar, y de otras viejas glorias del deporte estadounidense como Mohamed Alí.
Razones para votar a Obama
En 1992 un político joven y carismático, prácticamente desconocido hasta que triunfó en las primarias, centró su campaña en atacar las políticas fallidas de Bush, subir los impuestos a los ricos para bajárselos a los pobres y reformar la seguridad social. ¿Suena familiar? Sí, Bill Clinton y Barack Obama tienen mucho en común, pero hasta el miércoles por la noche no compartieron escenario.
El mitin de Kissimmee (Florida), a las afueras de Orlando, estaba pensado a las 11 de la noche para atrapar los informativos de la noche, pero todos los reporteros que vivieron la era Clinton sabían que el político es incapaz de llegar a tiempo a sus citas, siempre enganchado en conversaciones cotidianas con el primero que le saluda por el camino. Con todo, el mitin de medianoche en el paraíso de los jubilados reunió a 35.000 personas y despertó una inusitada expectación en todo el país.
Amy Klobuchar, estratega demócrata, contó a MSNBC que cuando ambos aparecieron en las pantallas de televisión del aeropuerto de Portland (Oregón), los viajeros irrumpieron en airada rebelión hasta que un empleado puso de volumen a los aparatos. Clinton no les decepcionó.
Salió al escenario lleno de energía, carismático, elocuente y directo al grano. No necesitaba notas o teleprompter, la decisión está clara, y para quien todavía esté indeciso ofreció un guión de cuatro puntos para evaluar al mejor candidato: Su filosofía, su política, su capacidad para tomar decisiones y su capacidad para ejecutar esas decisiones y llevar cambios a la vida de la gente. Y en todas, a su juicio, Obama gana de calle.
La filosofía, porque entiende que EEUU funciona mejor cuando las cosas fluyen de abajo hacia arriba, no de arriba para abajo. Para las políticas de redistribución de la riqueza expuso de qué forma han malbaratado los republicanos los logros económicos de de su mandato, antes de explicar detalladamente o qué el programa de Obama es mejor que el de John McCain, al que no mencionó.En cuanto a la toma de decisiones, Clinton observó que en estás elecciones ha ocurrido algo muy inusual que nunca he visto antes. Y es que los candidatos han tenido que tomar ya dos decisiones presidenciales: una obligatoria, la de elegir al vicepresidente, y en esa dio en el blanco, y otra con respecto a la crisis financiera.
Denzel Washington, Will Smith, Morgan Freeman, Halle Berry, Bill Cosby, Samuel L. Jackson y Eddie Murphie, todos ellos afroamericanos, fueron de los primeros en sumarse a los esfuerzos de Obama en sus aspiraciones para ocupar la Casa Blanca, incluso antes de que su candidatura quedara formalizada en la Convención Demócrata tras una larga batalla con la senadora Hillary Clinton.
Otras de las parejas de Hollywood que apuestan por Obama son Susan Sarandon y Sean Penn, Brad Pitt y Angelina Jolie, Demi Moore y Ashton Kutcher o Antonio Banderas y Melanie Griffith. El actor malagueño llegó a decir que por el bien de su hija, que es estadounidense, prefería depositar su futuro en manos demócratas ya que le daba mucho miedo que McCain pudiese ganar las elecciones.
Lo cierto es que los apoyos al candidato demócrata han llegado desde distintos sectores y con diferente intensidad, desde los que se limitan a expresar su confianza en Obama para llevar las riendas del país hasta los que dedican parte de su tiempo a participar en la campaña, como Kevin Costner, que en los últimos días ha aparecido en público pidiendo el voto con la esposa del candidato, Michelle Obama. También los grandes directores de Hollywood tienen claras sus preferencias electorales, y Woody Allen, Milos Forman, Spike Lee, George Lucas, Sidney Lumet, Michael Moore, Martin Scorsese, Steven Spielberg, Oliver Stone o Quentin Tarantino han dicho en reiteradas ocasiones que prefieren a Obama como el próximo inquilino de la Casa Blanca.
Apoyos a McCain
El candidato republicano, John McCain, también tiene apoyos entre algunas estrellas de Hollywood como Stephen Baldwin, Robert Duvall, Clint Eastwood, Tom Selleck, Sylvester Stallone, Jon Voight o el ahora gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, y de artistas de la música como la cubano-americana Gloria Stefan o el puertorriqueño Daddy Yankee.
Entre los cantantes tampoco defrauda el senador demócrata, como Mariah Carey, Celine Dion, Bob Dylan, Alicia Keys, Beyoncé Knowles, Jennifer Lopez, Pearl Jam, R.E.M., Seal, Bruce Springsteen, Justin Timberlake o Stevie Wonder. Y Shakira llegó a decir que Obama podría restaurar la paz y la confianza del mundo en Estados Unidos, palabras que el candidato agradeció en uno de sus mítines de campaña.
Más allá de las estrellas del celuloide, Obama también ha logrado recabar interesantes apoyos entre muchas de los grandes deportistas de este país, fundamentalmente en la NBA, donde hay una fuerte presencia de jugadores afroamericanos, como Magic Johnson, Michael Jordan o Kareem Abdul-Jabbar, y de otras viejas glorias del deporte estadounidense como Mohamed Alí.
Razones para votar a Obama
En 1992 un político joven y carismático, prácticamente desconocido hasta que triunfó en las primarias, centró su campaña en atacar las políticas fallidas de Bush, subir los impuestos a los ricos para bajárselos a los pobres y reformar la seguridad social. ¿Suena familiar? Sí, Bill Clinton y Barack Obama tienen mucho en común, pero hasta el miércoles por la noche no compartieron escenario.
El mitin de Kissimmee (Florida), a las afueras de Orlando, estaba pensado a las 11 de la noche para atrapar los informativos de la noche, pero todos los reporteros que vivieron la era Clinton sabían que el político es incapaz de llegar a tiempo a sus citas, siempre enganchado en conversaciones cotidianas con el primero que le saluda por el camino. Con todo, el mitin de medianoche en el paraíso de los jubilados reunió a 35.000 personas y despertó una inusitada expectación en todo el país.
Amy Klobuchar, estratega demócrata, contó a MSNBC que cuando ambos aparecieron en las pantallas de televisión del aeropuerto de Portland (Oregón), los viajeros irrumpieron en airada rebelión hasta que un empleado puso de volumen a los aparatos. Clinton no les decepcionó.
Salió al escenario lleno de energía, carismático, elocuente y directo al grano. No necesitaba notas o teleprompter, la decisión está clara, y para quien todavía esté indeciso ofreció un guión de cuatro puntos para evaluar al mejor candidato: Su filosofía, su política, su capacidad para tomar decisiones y su capacidad para ejecutar esas decisiones y llevar cambios a la vida de la gente. Y en todas, a su juicio, Obama gana de calle.
La filosofía, porque entiende que EEUU funciona mejor cuando las cosas fluyen de abajo hacia arriba, no de arriba para abajo. Para las políticas de redistribución de la riqueza expuso de qué forma han malbaratado los republicanos los logros económicos de de su mandato, antes de explicar detalladamente o qué el programa de Obama es mejor que el de John McCain, al que no mencionó.En cuanto a la toma de decisiones, Clinton observó que en estás elecciones ha ocurrido algo muy inusual que nunca he visto antes. Y es que los candidatos han tenido que tomar ya dos decisiones presidenciales: una obligatoria, la de elegir al vicepresidente, y en esa dio en el blanco, y otra con respecto a la crisis financiera.