Homenaje a los castellano manchegos asesinados el 11-M

03/03/2011 - 14:29 redacción


Los familiares de María Nuria Aparicio Somolinos, María Fernández del Amo, José Gallardo Olmo, Mohamed Itaiben, Miguel Ángel Prieto Humanes, David Santamaría García, Eduardo Sanz Pérez, Guillermo Senent Pallarola y Francisco Javier Torronteras Gadea, recibieron las condecoraciones de la Real Orden de Reconocimiento Civil a las víctimas de los atentados terroristas del 11 de marzo y 3 de abril de 2004.
“Estoy aquí hoy como presidente de Castilla-La Mancha, representado a todos los ciudadanos de la Región,  y estoy seguro que interpreto el sentir de todos ellos expresando mi cariño, mi afecto, mi amor y mi comprensión a una situación que es incomprensible por lo irracional y por lo que tiene de destino trágico”. Con estás palabras previas a un minuto de silencio, el presidente de Castilla-La Mancha mostraba el sentir de los castellano-manchegos a los familiares de las víctimas de los atentados del 11-M y del 3 de abril de 2004 que residían en la Comunidad Autónoma.
 
La Real Orden de Reconocimiento Civil a las Víctimas del Terrorismo se creó con el fin de honrar a las personas asesinadas por el terrorismo. Se trata de una distinción honorífica, un reconocimiento civil a las víctimas, un honor de la sociedad respecto de aquéllas en las que concurran méritos cívicos y los valores democráticos amparados por nuestra Constitución.
 
El Gobierno, previa solicitud de los interesados o de sus herederos, concede las condecoraciones de solidaridad con las víctimas del terrorismo, en el grado de Gran Cruz, a título póstumo, a los asesinados en actos terroristas.
 
Hoy en Guadalajara se entregaron 9 Grandes Cruces, ocho correspondientes a víctimas asesinadas en los atentados de 11 de marzo de 2004 y la novena a  Francisco Javier Torronteras Gadea, subinspector del Cuerpo Nacional de Policía Adscrito al Grupo Especial de Especial de Operaciones (GEO), fallecido en la operación antiterrorista de Leganés el 3 de abril de 2004.
 
Yaroslav Zokhnyuk, ucraniano de 48 años, que vivía en Azuqueca de Henares y trabajaba en un taller de reparación de electrodomésticos en Torrejón de Ardoz, también figura entre los condecorados, aunque al no poder contactar con su familia se enviará la condecoración a su país.
 
El acto contó con la presencia del subsecretario del Ministerio del Interior, Justo Zambrana, que entre otras cuestiones aseguró que en el acto de hoy se quieren trasmitir tres ideas fuerza que son justicia, memoria y reparación. “La justicia del Estado de derecho, la reparación hasta donde humanamente sea posible basada en la solidaridad de todos y la memoria de los asesinados como faro de nuestras conciencias porque todos íbamos en aquel tren”.
 
Por su parte, el delegado del Gobierno en Castilla-la Mancha, Máximo Díaz-Cano manifestó que éste es un homenaje a victimas del terrorismo y explicó que rememorar no es un acto para abrir heridas, “recordar es un acto de respeto, de justicia y de dignidad”.