Ibercaja colabora con la Asociación Comunidad Papa Juan XXIII
01/10/2010 - 09:45

Por: Redacción
La Obra Social de Ibercaja ha aportado, a través de un convenio de colaboración y la convocatoria de ayudas asistenciales de este año, un total de 12.000 euros a los proyectos de ayuda a los más desfavorecidos desarrollados por la Asociación Comunidad Papa Juan XXIII en Guadalajara. Sus miembros acogen a personas necesitadas en sus propios hogares para darles cobijo y una nueva oportunidad.
Esta semana se ha producido la rúbrica de un convenio de colaboración entre Matteo Vignato, representante legal para España de la Asociación Comunidad Papa Juan XXIII, y José Morales Villarino, director territorial el área Madrid Este-Guadalajara, para la financiación del proyecto presentado por esta asociación a la V Convocatoria de Ayudas Asistenciales de Ibercaja.
Atender a los más pobres y desfavorecidos marginados, alcohólicos, prostitutas, personas sin techo, toxicómanos, minusválidos, enfermos de sida, víctimas de la violencia y niños que hayan sido victimas de abusos o huérfanos en un régimen de acogida familiar son su objetivo.
La Comunidad Papa Juan XXIII fue fundada en los años 50 por el padre Oreste Benzi, sacerdote de la Diócesis de Rimini (Italia), en 1968. Con un grupo de jóvenes y otros sacerdotes, Benzi inició la Asociación Comunidad Papa Juan XXIII para lograr el encuentro con personas que en la vida no podrán valerse por sí mismos discapacitados, marginados, excluidos, olvidados. En 1972 abrieron la primera casa familia. El 7 de octubre de 1998, el Consejo Pontificio para los Laicos decretó el reconocimiento de la Asociación Comunidad Papa Juan XXIII como asociación internacional de fieles de derecho pontificio.
La acción de la comunidad en el mundo de la marginación ha dado origen a numerosas casas familia, donde personas o matrimonios son por un período de tiempo limitado o de forma definitiva padres y madres, hermanos y hermanas de personas con discapacidades, menores en dificultad y drogadictos, alcohólicos, personas con problemas psíquicos; comunidades terapéuticas para la recuperación de drogadictos; casas de oración; estructuras para chicos de la calle; centros para adolescentes y jóvenes: cooperativas sociales que promueven actividades educativas u otras actividades que integran a personas con minusvalías; estructuras para vacaciones de intercambio; centros de primera acogida generalizada; casas para muchachas liberadas de la esclavitud de la prostitución; casas de fraternidad y casas de primera acogida.
Esta colaboración es una muestra más del apoyo que las cajas de ahorro prestan desde su creación a la sociedad de la que forman parte y gracias a estas ayudas se puede mantener la mayor red asistencial no oficial del país. Esta colaboración demuestra el apoyo decidido de Ibercaja al sector asistencial, especialmente en una iniciativa, como es este caso, que sitúan a Guadalajara como punto de referencia a nivel nacional.
En la actualidad, la asociación está presente en más de 26 países, gracias al trabajo de más de 2.000 miembros, que atienden a unas 38.000 personas. En España han acogido a mujeres embarazadas, han desarrollado gestiones para la obtención de recursos, acompañamiento en procesos de adopción e, incluso, acogida a los recién nacidos.
Tres familias desarrollan la labor de la asociación en Guadalajara, la última de ellas desde el albergue Betania, donde residen y trabajan.
Atender a los más pobres y desfavorecidos marginados, alcohólicos, prostitutas, personas sin techo, toxicómanos, minusválidos, enfermos de sida, víctimas de la violencia y niños que hayan sido victimas de abusos o huérfanos en un régimen de acogida familiar son su objetivo.
La Comunidad Papa Juan XXIII fue fundada en los años 50 por el padre Oreste Benzi, sacerdote de la Diócesis de Rimini (Italia), en 1968. Con un grupo de jóvenes y otros sacerdotes, Benzi inició la Asociación Comunidad Papa Juan XXIII para lograr el encuentro con personas que en la vida no podrán valerse por sí mismos discapacitados, marginados, excluidos, olvidados. En 1972 abrieron la primera casa familia. El 7 de octubre de 1998, el Consejo Pontificio para los Laicos decretó el reconocimiento de la Asociación Comunidad Papa Juan XXIII como asociación internacional de fieles de derecho pontificio.
La acción de la comunidad en el mundo de la marginación ha dado origen a numerosas casas familia, donde personas o matrimonios son por un período de tiempo limitado o de forma definitiva padres y madres, hermanos y hermanas de personas con discapacidades, menores en dificultad y drogadictos, alcohólicos, personas con problemas psíquicos; comunidades terapéuticas para la recuperación de drogadictos; casas de oración; estructuras para chicos de la calle; centros para adolescentes y jóvenes: cooperativas sociales que promueven actividades educativas u otras actividades que integran a personas con minusvalías; estructuras para vacaciones de intercambio; centros de primera acogida generalizada; casas para muchachas liberadas de la esclavitud de la prostitución; casas de fraternidad y casas de primera acogida.
Esta colaboración es una muestra más del apoyo que las cajas de ahorro prestan desde su creación a la sociedad de la que forman parte y gracias a estas ayudas se puede mantener la mayor red asistencial no oficial del país. Esta colaboración demuestra el apoyo decidido de Ibercaja al sector asistencial, especialmente en una iniciativa, como es este caso, que sitúan a Guadalajara como punto de referencia a nivel nacional.
En la actualidad, la asociación está presente en más de 26 países, gracias al trabajo de más de 2.000 miembros, que atienden a unas 38.000 personas. En España han acogido a mujeres embarazadas, han desarrollado gestiones para la obtención de recursos, acompañamiento en procesos de adopción e, incluso, acogida a los recién nacidos.
Tres familias desarrollan la labor de la asociación en Guadalajara, la última de ellas desde el albergue Betania, donde residen y trabajan.